Científica Informativa

Hervir el agua ayuda a reducir la concentración de microplásticos

Hervir el agua común no solo ayuda a eliminar bacterias y otros patógenos. Ahora, un grupo de investigadores chinos ha descubierto que hervirla por unos cinco minutos puede reducir más de un 80 % las partículas de nano y microplásticos (NMP, por sus siglas en inglés) que contiene, según describen en un artículo publicado el miércoles (28.02.2024) en la revista Environmental Science & Technology Letters.

Estas partículas diminutas identificadas en el agua suelen estar compuestas por polietileno, poliestireno o polipropileno en diferentes cantidades, las cuales oscilan entre los 0,0001 y 5 milímetros.

Un experimento sencillo

El trabajo de los científicos fue bastante sencillo: tomaron muestras de agua (de Guangzhou, China) y midieron sus niveles de NMP. Luego, hirvieron las muestras durante 5 minutos, las dejaron enfriar y descubrieron que los niveles de estos diminutos plásticos se habían reducido en más de un 80 %.

«Estimamos que la ingesta de NMP a través del consumo de agua hervida era de dos a cinco veces menor que cuando se toma agua sin hervir», afirma el autor principal Eddy Zeng, de la Universidad de Jinan de China.

¿Cómo se reducen los NMP del agua?

Los investigadores, que detectaron una concentración media de 1 miligramo por litro en el agua sin hervir, explicaron que los NMP del agua se redujeron tras quedar «atrapados» en estructuras cristalinas de cal formadas por el calcio del agua. Mientras más calcio tenía el agua, más se reducía el nivel de los pequeños plásticos.

Para eliminar la mayor cantidad de partículas que queden flotando, Zeng recomienda eliminarlas con un filtro sencillo, como un filtro de café.

Efectos nocivos de los NMP

Está demostrado lo dañino que los NMP son para el medioambiente, ya que no se degradan fácilmente y se mantienen por muchos años en la naturaleza. Los organismos y animales absorben o ingieren estos plásticos en grandes cantidades, lo que les provoca intoxicaciones y la muerte.

A pesar de que se presume que el ser humano no es ajeno a los nocivos efectos de los NMP, la ciencia aún estudia qué tan perjudiciales son para la salud. Algunos estudios sugieren que los NMP podrían afectar el microbioma intestinal.

El trabajo reciente podría ayudar a entregar una forma simple para reducir el consumo de NMP: «Esta sencilla, pero eficaz estrategia de hervir el agua común puede ‘descontaminarla’ de los NMP, y tiene el potencial de aliviar inofensivamente la exposición humana a través del consumo de agua», concluyen los expertos.

Lea el artículo completo en:

Zimin Yu, Jia-Jia Wang, Liang-Ying Liu, Zhanjun Li and Eddy Y. Zeng. Drinking Boiled Tap Water Reduces Human Intake of Nanoplastics and Microplastics. Environmental Science & Technology Letters. Publication Date: February 28, 2024.

Una de cada 8 personas tiene obesidad

De acuerdo con los datos de un estudio publicado en The Lancet, más de 1000 millones de personas tenían obesidad en 2022. Las cifras indican que, desde 1990, la obesidad se ha duplicado con creces entre los adultos y se ha multiplicado por cuatro entre los niños y adolescentes (considerando como tales a los que tienen entre 5 y 19 años). Además, el estudio informa de que el 43 % de los adultos tenían obesidad en ese mismo año.

Otro dato que se proporciona en el estudio es que, a pesar del descenso de los índices de desnutrición, este problema sigue siendo importante en muchos lugares, sobre todo en Asia Sudoriental y en el África subsahariana.

En 2022, los índices combinados de desnutrición y obesidad más elevados se registraron en países insulares del Pacífico y el Caribe y en países de Oriente Medio y África septentrional.

La malnutrición, en todas sus formas, incluye la desnutrición (que abarca la emaciación, el peso insuficiente y el retraso del crecimiento), la insuficiencia de vitaminas y minerales, el sobrepeso y la obesidad. Mientras que la desnutrición causa la mitad de las defunciones de niños menores de 5 años, la obesidad puede provocar enfermedades no transmisibles como cardiovasculopatías, diabetes y algunos tipos de cáncer.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha ayudado a recoger y analizar los datos empleados en este estudio, y el Observatorio Mundial de la Salud ha publicado la totalidad de los datos en su página.

El Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus, Director General de la OMS, ha señalado: «Este nuevo estudio pone de manifiesto la importancia de prevenir y controlar la obesidad desde las primeras etapas de la vida y hasta la edad adulta a través de la alimentación, la actividad física y la atención necesarias. Para recuperar el terreno perdido a fin de alcanzar las metas mundiales de reducción de la obesidad, tanto las autoridades públicas como la sociedad civil y los ciudadanos tendrán que ponerse manos a la obra. Con ese fin, deberán basarse en políticas basadas en la evidencia publicadas por la OMS y por las autoridades nacionales de salud pública, y apoyarse también en la cooperación con el sector privado, que debe hacerse responsable de los efectos de sus productos en la salud».

La obesidad es una enfermedad crónica compleja cuyas causas se conocen bien. También se ha demostrado cuáles son las intervenciones basadas en la evidencia que son necesarias para hacer frente a la crisis mundial que causa este problema. En la Asamblea Mundial de la Salud celebrada en 2022, los Estados Miembros de la OMS adoptaron el plan mundial de la OMS para frenar a la obesidad, con el que se prestará apoyo a las medidas que se tomen en los países hasta 2030. Por el momento, 31 países han decidido aplicar este plan para poner fin a la epidemia de obesidad.

Estas son las principales intervenciones recomendadas:

  • medidas para fomentar las prácticas saludables desde el primer día, como la promoción, la protección y el apoyo para la lactancia materna;
  • legislación sobre las prácticas perjudiciales de comercialización a los niños de alimentos y bebidas;
  • políticas aplicables a la alimentación y la nutrición en las escuelas que incluyan, por ejemplo, iniciativas para regular la venta de productos ricos en grasas, sal y azúcares en la cercanía de las escuelas;
  • políticas fiscales y de precios para fomentar la alimentación saludable;
  • políticas sobre el etiquetado nutricional;
  • campañas de sensibilización y formación para la población relativas al ejercicio y la alimentación saludable;
  • normas aplicables a la actividad física en las escuelas, e
  • integración de los servicios de prevención y control de la obesidad en la atención primaria.

El Dr. Francesco Branca, Director del Departamento de Nutrición e Inocuidad de los Alimentos de la OMS, ha dicho: «Nos encontramos con obstáculos considerables para aplicar políticas encaminadas que permitan que todas las personas tengan un acceso asequible a una alimentación saludable y para establecer entornos que promuevan la actividad física y, en general, los hábitos saludables de todas las personas. Además, los países deberían integrar la prevención y el control de la obesidad en las prestaciones básicas de sus sistemas de salud».

Para poner fin a la desnutrición es necesario actuar en varios sectores (como la agricultura y la ganadería, la protección social y la salud), reducir la inseguridad alimentaria, dar más acceso a servicios de agua y saneamiento y ofrecer acceso universal a las intervenciones básicas en materia de nutrición.

Hallan microplásticos en todas las placentas examinadas

Un grupo de científicos examinó más de 60 placentas y encontró microplásticos en todas ellas, según plantean en la investigación publicada recientemente en la revista Toxicological Sciences. Si bien trabajos anteriores ya habían demostrado la presencia de microplásticos en las placentas humanas, la investigación reciente es la más amplia realizada hasta la fecha.

Tras analizar las muestras de los tejidos de 62 muestras, los científicos identificaron concentraciones de diferentes tipos de microplásticos en cada una de ellas.

Polietileno, polipropileno y otros plásticos

El reporte describe que estas concentraciones oscilaban entre 6,5 y 685 microgramos por gramo de tejido, niveles que son muy superiores a los encontrados en el torrente sanguíneo humano.

Los investigadores lograron identificar las pequeñas partículas en los tejidos gracias a una nueva técnica, la cual permite separar eficazmente el material biológico de los plásticos.

Entre los plásticos identificados destaca el polietileno, el más común y que se encuentra en bolsas o botellas de un solo uso. Otros plásticos descubiertos fueron el cloruro de polivinilo, el nailon y el polipropileno.

Falta claridad sobre su nocividad

Los microplásticos se han encontrado en todos los órganos del cuerpo humano. Si bien se presume que la concentración de estas pequeñas partículas podría representar un peligro para la salud, se desconoce si estas se acumulan de manera temporal o permanente, por lo que la comunidad científica aún lo logra ponerse de acuerdo sobre su nocividad en los humanos.

La placenta es un órgano que sirve para transportar los nutrientes que necesita el feto para poder desarrollarse. En este caso, los expertos temen que las altas concentraciones de microplásticos puedan afectar la salud del feto así como su desarrollo neurológico.

«La dosis hace el veneno»

Asimismo, a medida que se encuentran cada vez más microplásticos en el medio ambiente, los autores advierten que las concentraciones de microplásticos en el cuerpo humano también están aumentando.

«La dosis hace el veneno. Si las dosis siguen aumentando, empezamos a preocuparnos. Si vemos efectos en las placentas, entonces todos mamíferos podrían verse afectados. Eso no es bueno», dijo a Science Alert el autor principal Matthew Campen, biólogo de la Universidad de Nuevo México.

Ver el texto completo del artículo en:

Marcus A Garcia, Rui Liu, Alex Nihart, Eliane El Hayek, Eliseo Castillo, Enrico R Barrozo, Melissa A Suter, Barry Bleske, Justin Scott, Kyle Forsythe, Jorge Gonzalez-Estrella, Kjersti M Aagaard, Matthew J Campen, Quantitation and identification of microplastics accumulation in human placental specimens using pyrolysis gas chromatography mass spectrometry, Toxicological Sciences, 2024;, kfae021.

Preguntas y respuestas: SARS-CoV-2 en América Latina y el Caribe 4 años después

El 26 de febrero de 2020, Brasil registró el primer caso de COVID-19 en su territorio, marcando el inicio de la pandemia en Latinoamérica y el Caribe

Desde su aparición el 30 de diciembre de 2019 en Wuhan, China, el virus SARS-CoV-2 dejó un devastador rastro a nivel mundial, con 774 millones de casos y 7 millones de fallecimientos registrados hasta la fecha. Las Américas fueron duramente golpeadas, representando el 25% del total de casos y el 43% de todas las muertes, situándose como la región con mayor número de defunciones por COVID-19 a nivel mundial.

Con el transcurso del tiempo, el virus ha experimentado cambios y evoluciones, volviéndose más transmisible pero menos letal. En mayo del año pasado, la OMS declaró el fin de la COVID-19 como una emergencia de salud pública de importancia internacional, pero las infecciones siguen ocurriendo, con más de medio millón de casos reportado a nivel mundial en el último mes.

A propósito del cuarto aniversario de la llegada del SARS-CoV-2 a la región, conversamos con el virólogo Jairo Méndez, asesor regional en enfermedades virales de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), sobre lo que hemos aprendido y sabemos sobre el virus que causa la COVID-19.

A 4 años de la llegada de la COVID-19 a América Latina y el Caribe, ¿qué hemos aprendido sobre el virus?

La pandemia dejó un impacto profundo a nivel global y regional, cuyas dimensiones aún estamos comprendiendo por completo. Una lección fundamental es la importancia de la colaboración y la solidaridad entre países para enfrentar crisis de esta magnitud.

Reconocimos las brechas en nuestra preparación y la necesidad de fortalecer nuestras capacidades. Aprendimos a confiar en la ciencia, lo que nos permitió desarrollar vacunas seguras y eficaces en tiempo récord.

Sin embargo, también hemos comprendido que el virus es altamente adaptable y puede cambiar rápidamente, lo que nos obliga a seguir vigilando de cerca su evolución y a explorar posibles reservorios naturales. Se han establecido redes de vigilancia lideradas por la OPS para monitorear la presencia de nuevos coronavirus.

Aunque las vacunas siguen siendo efectivas, debemos permanecer alerta ante cualquier cambio en el virus y continuar aprendiendo de él cada día para proteger la salud pública.

¿Qué información tenemos hoy sobre las distintas variantes del virus SARS-CoV-2 y su evolución?

Se han identificado varias variantes del virus SARS-CoV-2 desde su surgimiento, comenzando con Alfa a finales de 2020, seguida de Gamma y Delta, que tuvieron un gran impacto en la salud pública. Posteriormente, surgió Ómicron a finales de 2021, clasificada como variante de preocupación debido a su rápida propagación.

Aunque el virus ha seguido evolucionando, no se ha detectado un aumento significativo en la gravedad o mortalidad de las variantes. Si bien actualmente se monitorean varias, como JN.1, ninguna presenta características que las hagan más agresivas o letales hasta el momento.

¿Cuáles fueron los principales desafíos para controlar el virus en la región?

Los desafíos fueron numerosos y significativos. En primer lugar, la falta de comprensión inicial sobre el virus y cómo enfrentarlo fue desafiante. No teníamos las herramientas necesarias para detectarlo y diagnosticarlo eficazmente.

Luego, el rápido cambio del virus y la aparición de variantes plantearon desafíos adicionales para su seguimiento y control. Sin embargo, a pesar de estos desafíos, se ha logrado avanzar en la integración de sistemas de vigilancia epidemiológica y virológica, lo que nos permitirá detectar y responder de manera más efectiva a futuras amenazas.

Vea la entrevista completa en: Preguntas y respuestas: SARS-CoV-2 en América Latina y el Caribe 4 años después. OPS – 23 febrero 2024

Resuelto el misterio de la longevidad de los óvulos

Un equipo del grupo de la doctora Elvan Böke, del Centro de Regulación Genómica (CRG) de Barcelona, ha descubierto un nuevo mecanismo que explica cómo los óvulos inmaduros –ovocitos– permanecen en perfectas condiciones durante décadas, lo que podría permitir explorar las causas de la infertilidad.

La existencia de generaciones futuras depende de que la reserva finita de óvulos inmaduros (ovocitos) sobreviva durante muchos años sin sufrir daños. Cómo logran esta hazaña de longevidad, de hasta casi medio siglo en el caso de los seres humanos, ha sido un misterio poco estudiado hasta ahora.

Para resolverlo, el estudio, publicado esta semana en la revista Cell, se centra en los agregados de proteínas, que son grupos de proteínas mal plegadas o dañadas. Si no se controlan, estas sustancias nocivas se acumulan y tienen efectos altamente tóxicos.

Se sabe que los agregados de proteínas se acumulan en las neuronas y sus efectos se han relacionado con enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer. La mayoría de las células manejan los agregados descomponiéndolos, pero la larga vida de los ovocitos hace que esa estrategia no sea viable y provoca que sean muy sensibles a las proteínas dañadas.

En un encuentro organizado por SMC España, el investigador del CRG y coautor del estudio, Gabriele Zaffagnini, ha recordado que la fertilidad femenina decrece con la edad. «O sea, cuanto más envejece una mujer, menos fértil es. Y esto se debe principalmente a una reducción en la calidad de sus óvulos», ha afirmado.

Una mujer nace ya con toda la reserva de óvulos que utilizará durante toda su vida fértil. Sin embargo, con el paso del tiempo, esta reserva se va extinguiendo poco a poco, hasta que prácticamente se acaba con la menopausia.

«El óvulo, que es una célula superlongeva, vive décadas, pero tiene que mantenerse limpia e intacta para poder pasar todos sus componentes, además del ADN, al nuevo organismo», ha explicado Zaffagnini, en declaraciones a los medios.

«Entonces, lo que nos ha interesado estudiar era cómo los óvulos se defienden de la agregación de proteínas. Las neuronas y otras células son muy sensibles a la agregación de proteínas. Pero, ¿cómo hacen los óvulos para defenderse de ello?», se ha preguntado, señalando que se puede aprender «algo nuevo» estudiando los óvulos.

Desaparecen cuando el óvulo es fertilizado

Cuando el espermatozoide fertiliza este óvulo y se da lugar a un embrión, los agregados de proteínas poco a poco van desapareciendo. Esto ocurre porque, si el embrión hereda agregados, no se desarrolla.

Para este proceso de “destrucción”, los óvulos “secuestran” a estos tóxicos en compartimentos especiales, denominados conjuntos vesiculares endolisosomales (ELVAs). «Estos compartimentos se componen de lisosomas, que son los orgánulos que se encargan de degradar la basura», ha desgranado el coautor de la investigación.

Según el autor, los ELVAs permanecen inactivos en óvulos inmaduros y se activan para destruir los agregados cuando maduran; o sea, cuando se prepara para ser fertilizado.

«Lo que hemos encontrado es que los óvulos acumulan agregados, pero los acumulan dentro de los ELVAs, que en los óvulos inmaduros están inactivos. Y nosotros creemos que esto es una especie de forma de ahorro energético, porque, como el óvulo tiene que sobrevivir durante mucho tiempo, degradar constantemente, mantener constantemente activas estas estructuras, sería un gran coste energético», ha expresado el investigador.

«Entonces, el hecho de que estén inactivos permite secuestrar agregados de forma no tóxica y, al mismo tiempo, ahorrar energía, que al óvulo sirve luego para madurar», ha reiterado.

Aplicaciones en la infertilidad femenina

La mala calidad de los ovocitos es una de las principales causas de infertilidad femenina. En muchas ocasiones, la mala calidad se debe a defectos genéticos, asociados con la edad, pero existen otros factores desconocidos que alteran su viabilidad y supervivencia.

Por ello, esta investigación abre una vía futura de estudio para explorar si la degradación de proteínas y su mala regulación podría explicar el deterioro de la calidad ovocitaria relacionado con la edad.

Preguntado sobre este tema, Zaffagnini ha anunciado que están extendiendo esta investigación al envejecimiento reproductivo. «Es decir, todo esto está hecho en óvulos de ratones jóvenes, y ahora estamos empezando a mirar en óvulos de ratones ancianos que ya tienen envejecimiento reproductivo», ha señalado, para añadir que los ELVAs podrían tener “una regulación defectuosa”.

“También estamos empezando a colaborar con clínicas de fertilidad para mirar en óvulos humanos y ver si hay una regulación parecida”, ha finalizado Zaffagnini.

¿Posible aplicación en otro tipo de células?

Según Rocío Núñez Calonge, embrióloga, directora científica del Grupo Internacional UR y profesora en el Máster de Reproducción de la Universidad Complutense y Sociedad Española de Fertilidad, ha afirmado, al respecto de la investigación, que existen aún «numerosas dudas» que los mismos autores se plantean.

“¿Podrían existir compartimentos similares a los ELVA en otros tipos de células? Se ha postulado que podría ocurrir un mecanismo similar en las neuronas. Pero la forma en que estas células longevas, ovocitos y neuronas, transportan sus agregados de proteínas a compartimentos especializados y regulan su degradación, y si realmente esto sucede en las neuronas, siguen siendo futuras vías de investigación por explorar”, ha expresado la embrióloga.

A su juicio, la principal limitación es que se ha estudiado en ovocitos de ratón y hay que comprobar si realmente ocurre lo mismo en humanos.

«En el artículo, se compara con las neuronas porque comparten la similitud con los ovocitos de no dividirse y ser longevas, pero el objetivo del estudio y en lo que se centran es en los ovocitos y en su futura aplicación en los casos de infertilidad femenina. No entraría a hablar de Alzheimer. De hecho, en el artículo ni siquiera lo mencionan», ha apostillado.

Para acceder a IMMédico debe registrarse en el sitio.

Revise el texto completo del artículo en:

Gabriele Zaffagnini, Shiya Cheng, Marion C. Salzer, Barbara Pernaute, Juan Manuel Duran, Manuel Irimia, Melina Schuh, Elvan Böke. Mouse oocytes sequester aggregated proteins in degradative super-organelles. Published: February 20, 2024.

Descargar el pdf (16MB).

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