Científica Informativa

OPS registra 75 infecciones por gripe aviar A (H5N1) en humanos entre abril 2022 y 9 de marzo de 2026

Entre el 1 de enero del 2025 y el 9 de marzo del 2026, se registraron detecciones de influenza A(H5N1) en 37 especies de mamíferos en dos países y en 94 especies de aves en 11 países y territorios de América. Los informes durante 2025 indican un descenso en la detección entre aves silvestres desde mediados del 2025, con una creciente predominancia de brotes en aves de corral y otras aves domésticas.

La Organización Panamericana de la Salud (OPS), en una actualización de casos y defunciones por influenza aviar A(H5N1) en la Región de las Américas, informó que entre el 20 de abril del 2022 y el 9 de marzo del 2026, se notificaron un total de 75 infecciones humanas causadas por el virus de la influenza aviar A(H5N1), incluidas dos muertes, en cinco países de las Américas, sin casos adicionales desde la última actualización epidemiológica de la OPS/OMS sobre la influenza aviar publicada el 24 de noviembre del 2025.

Durante este periodo, los casos humanos de influenza aviar A(H5N1) en la Región de América se distribuyeron de la siguiente manera:

  • un caso en Méxicoreportado el 2 de abril del 2025;
  • 71 casos en los Estados Unidos de América, incluyendo uno en el 2022 y 70 entre marzo del 2024 y febrero del 2025;
  • un caso en Canadáconfirmado el 13 de noviembre del 2024;
  • un caso en Chile reportado el 29 de marzo del 2023;
  • y un caso en Ecuadorreportado el 9 de enero del 2023.

Además de estos casos confirmados de A(H5N1), destaca la OPS, se reportaron otras infecciones humanas con virus de la influenza aviar A(H5) en la Región de las Américas durante el mismo periodo. México confirmó un caso humano de A(H5N2) el 2 de octubre del 2025, representando la segunda infección por H5N2 identificada en elpaís.

Adicionalmente, el 14 de noviembre del 2025, Estados Unidos informó del primer caso humano de infección por influenza A(H5N5) a nivel mundial, el cual tuvo un desenlace fatal. Las investigaciones indicaron exposición a aves de corral y domésticos de patio, sin identificarse casos humanos relacionados adicionales.

La OPS/OMS exhorta a los Estados miembros a reforzar la vigilancia tanto en animales como en humanos mediante un enfoque intersectorial, asegurando la detección oportuna de casos para monitorear posibles cambios en la epidemiología del virus

¿Qué es la influenza o gripe aviar?

La OPS define la influenza aviar A(H5N1) como “una enfermedad viral altamente contagiosa que afecta principalmente a aves domésticas y silvestres y, ocasionalmente, a mamíferos, incluidos los humanos”.

Desde su aparición en 1996, describe, la línea de gansos/Guangdong ha estado provocando brotes recurrentes en poblaciones de aves. A partir de 2020, un genotipo del virus de la influenza A(H5N1) del clado 2.3.4.4b provocó una mortalidad sin precedentes en aves silvestres y aves de corral en varios países de África, Asia y Europa.

En diciembre del 2025, se habían reportado más de 600 especies de aves silvestres y de cría afectadas por virus de la influenza aviar con potencial zoonótico A(H5Nx).

Impulsada por el movimiento de aves silvestres migratorias, especialmente aves acuáticas, la propagación global del virus de la influenza A(H5N1) en los últimos años ha coincidido con un aumento de las detecciones de la influenza A(H5N1) en especies no avícolas, incluyendo mamíferos terrestres y marinos, silvestres y domésticos.

Hasta diciembre del 2025, se han reportado 68 especies de mamíferos (silvestres y domésticas) afectadas por virus de la influenza aviar con potencial zoonótico A(H5Nx).

Históricamente, para el virus A(H5N1), un total de 36 países en cinco continentes han reportado brotes en mamíferos a la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA).

Tras su introducción en América del Norte en 2021 y su posterior propagación a Centroamérica y América del Sur en 2022 a través de rutas migratorias de aves acuáticas, se han continuado reportando detecciones de la influenza A(H5N1) en todo el continente.

En conjunto, entre la semana epidemiológica (SE) 2 del 2022 y la SE 9 del 2026, un total de 21 países y territorios de las Américas han notificado 5 744 brotes de influenza A(H5N1) en diversas especies de aves y mamíferos.

Recomendaciones a los países

La OPS/OMS, junto con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y la OMSA, insta a los Estados miembros a trabajar de manera coordinada e intersectorial para garantizar la notificación oportuna a las autoridades globales y fortalecer la monitorización y caracterización de los virus circulantes con el fin de prevenir la transmisión dentro y hacia nuevas especies, y en consecuencia reducir el riesgo de infecciones humanas asociadas a la exposición a animales infectados.

Los datos virológicos y epidemiológicos disponibles indican que los virus de la influenza A(H5) siguen siendo virus de la influenza aviar, sin evidencia de adaptación establecida a mamíferos ni de transmisión sostenida de persona a persona.

Sin embargo, aunque estos virus persisten en aves y mamíferos silvestres y domésticos, se prevén infecciones humanas adicionales, especialmente entre individuos con exposición directa a animales infectados y ambientes contaminados.

No hay evidencia de que la influenza A(H5) u otros virus de la influenza aviar se transmitan mediante el consumo de aves o huevos debidamente preparados y bien cocidos. La FAO, la OMS y la OMSA recomiendan el consumo de leche pasteurizada para minimizar los posibles riesgos para la salud relacionados con la leche cruda/no pasteurizada.

La OMSA, de igual modo, ha emitido recomendaciones específicas sobre la situación de la influenza aviar en aves y mamíferos.

Estas recomendaciones aconsejan a los países mantener una vigilancia intensificada de la enfermedad en especies de animales domésticos y silvestres.

La OPS/OMS exhorta a los estados miembros a reforzar la vigilancia epidemiológica de la influenza aviar A(H5N1) en poblaciones con mayor riesgo de exposición, incluidos trabajadores agrícolas, veterinarios, trabajadores de salud y personal de laboratorio, identificando sistemáticamente señales.

“Estos incluyen enfermedades respiratorias, conjuntivitis o encefalitis en personas con exposición reciente a animales infectados, así como casos de infección respiratoria aguda grave (IRAG) o neumonía en viajeros procedentes de zonas con influenza aviar detectada A(H5).

Resaltan que  “la implementación de la vigilancia en centros de salud y poblaciones en riesgo, con protocolos de notificación y respuesta, es esencial”.

Ver el documento completo de la actualización epidemiológica:

Actualización epidemiológica – Influenza aviar A(H5N1) en la Región de las Américas – 11 de marzo del 2026 – OPS/OMS | Organización Panamericana de la Salud

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Otorgado registro sanitario para Heberkinasa en el tratamiento del derrame pleural

Se otorgó el Registro Sanitario a Heberkinasa para su uso en el tratamiento del derrame pleural paraneumónico complejo y el empiema en pacientes pediátricos: lactantes mayores de 6 meses, niños y adolescentes.

El uso de Heberkinasa en esta afección quedó oficialmente documentado en el estudio clínico fase 3 DENIS, que fue avalado por la autoridad reguladora cubana: el Centro para el Control Estatal de Medicamentos, Equipos y Dispositivos Médicos (Cecmed).

La neumonía es una de las principales causas de muerte infantil en el mundo: cada año fallecen 800 000 niños menores de cinco años, uno cada 39 segundos.

Entre el 28 y el 40 % de los niños hospitalizados por neumonía desarrollan derrame pleural, una complicación que dificulta la respiración y suele requerir cirugía.

El estudio DENIS, ejecutado en el Hospital Pediátrico Provincial “Eduardo Agramonte Piña”, de Camagüey, fue el primer ensayo clínico controlado y aleatorizado en Cuba que documentó el uso pediátrico de Heberkinasa.

Ninguno de los niños tratados con Heberkinasa necesitó cirugía, frente al 37,5 % del grupo con tratamiento estándar, una diferencia estadísticamente significativa. Los niños que recibieron este tratamiento redujeron su estancia hospitalaria en 4 días, lo que mejora su recuperación y calidad de vida.

El tratamiento con Heberkinasa por vía intrapleural fue eficaz para drenar la infección, seguro y bien tolerado, sin eventos adversos relacionados.

La investigación obtuvo un premio en el Congreso Mundial de Pediatría (San Francisco, 2021) y generó seis publicaciones científicas.

Heberkinasa evita la necesidad de cirugía y anestesia general, al disolver las adherencias y permitir la reexpansión del pulmón.

Durante este año 2026 se realizará un estudio nacional de farmacovigilancia para generalizar su uso en las terapias intensivas pediátricas del país, con impacto en la reducción de la mortalidad y las hospitalizaciones.

Más información:

Loret de Mola Bueno Yanet de los Ángeles, Prince Martínez Ivette Alicia, Fernández Chiu Luis Mario, Burgos Sosa Jorge Luis, Rubio Ortega Rafael, Quintana García Yudilien et al . Ensayo controlado y aleatorizado del uso de Heberkinasa® en el derrame pleural paraneumónico en niños. Rev Cubana Pediatr  [Internet]. 2023;  95: . Disponible en: http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0034-75312023000100045&lng=es.  Epub 29-Jul-2023.

Día Mundial de las Enfermedades Tropicales Desatendidas 2026: “Estas enfermedades no son solo cifras, representan a personas y comunidades que no deben quedar atrás”

Cada 30 de enero, el mundo conmemora el Día Mundial de las Enfermedades Tropicales Desatendidas (ETD), una oportunidad para visibilizar un grupo de enfermedades prevenibles y tratables que siguen afectando a millones de personas, en particular a quienes viven en condiciones de pobreza y con acceso limitado a los servicios de salud.

La OPS estima que más de 200 millones de personas en la Región de las Américas están afectadas por una o más ETD, entre ellas la enfermedad de Chagas, la lepra, la leishmaniasis, el tracoma, la esquistosomiasis y otras que impactan de manera desproporcionada a poblaciones vulnerables y desatendidas. Estas enfermedades suelen conllevar una elevada carga sanitaria, social y económica, y a menudo causan discapacidad de por vida, estigmatización y dificultades.

Para conmemorar esta fecha, la OPS destaca la colaboración entre gobiernos, personal de salud y la sociedad civil para avanzar en los esfuerzos de control y eliminación.

En esta entrevista, Ana Lucianez Pérez, asesora de la OPS en Enfermedades Infecciosas Desatendidas, comparte reflexiones desde su trabajo apoyando a los países para fortalecer la vigilancia, mejorar la recopilación y gestión de datos, y cerrar brechas con el fin de reducir la carga de las ETD en toda la Región.

¿Por qué estas enfermedades tropicales se consideran “desatendidas” si continúan afectando a tantas personas?

Se consideran desatendidas porque, a pesar de ser prevenibles y tratables, reciben mucha menos atención política y menos recursos que otros problemas de salud. Afectan principalmente a personas que viven en situación de pobreza, sobre todo en lugares con acceso limitado a los servicios de salud, al agua potable y al saneamiento.

Otra razón es la visibilidad. Las ETD suelen afectar a poblaciones marginadas y desatendidas, incluyendo a comunidades indígenas, muchas veces en zonas remotas. Cuando los casos se concentran en estos contextos, la carga total puede parecer baja en las estadísticas nacionales, aunque el impacto en las comunidades afectadas sea enorme.

Sabiendo esto, la vigilancia y la recopilación de datos parecen ser fundamentales para prevenir, controlar y eliminar las ETD.

Por supuesto. Los datos de alta calidad son esenciales para diseñar intervenciones que respondan realmente a lo que está ocurriendo sobre el terreno. Sin información confiable, los países no pueden ver dónde se está produciendo la transmisión, decidir qué acciones son necesarias ni evaluar si esas acciones están funcionando. Cuando los datos faltan o son incompletos, no solo se afecta la planificación, sino que se permite que la transmisión continúe sin control. Esto retrasa los avances y debilita los esfuerzos para prevenir, controlar y, en última instancia, eliminar estas enfermedades.

¿Cuáles son algunos de los principales desafíos que enfrentan los ministerios de salud para recopilar y gestionar datos de alta calidad sobre las ETD?

Uno de los mayores desafíos es que las ETD afectan principalmente a personas que viven en zonas remotas, rurales o desatendidas, donde los servicios de salud y el personal capacitado son limitados. El simple hechop de llegar a estas comunidades puede ser logísticamente complejo y costoso.

Además, el acceso a los diagnósticos suele ser limitado, los sistemas de vigilancia pueden ser débiles y la recopilación de datos puede estar fragmentada. Todo esto conduce a un subregistro. Y cuando los datos no son confiables, la verdadera carga de la enfermedad permanece oculta, lo que dificulta abogar por el financiamiento y los recursos humanos que realmente se necesitan.

¿Cuáles son los enfoques más eficaces para prevenir y, eventualmente, eliminar las ETD?

Mejorar la vigilancia y la calidad de los datos ha sido fundamental para el éxito en varios países. Por ejemplo, una mejor vigilancia ha desempeñado un papel clave en la eliminación de la filariasis linfática en algunas partes de las Américas durante la última década.

Una vigilancia sólida permite a los países documentar cuándo se ha interrumpido la transmisión, orientar la administración masiva de medicamentos y cumplir con los requisitos de verificación. En última instancia, esto es lo que permite a los países recibir la validación de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para la eliminación de una enfermedad como problema de salud pública, es decir, cuando la transmisión se ha reducido a un nivel en el que ya no representa una amenaza importante para la salud pública.

En los últimos años, las ETD han ganado mayor visibilidad gracias a diversas estrategias, como la Iniciativa de Eliminación de Enfermedades de la OPS, que busca eliminar más de 30 enfermedades transmisibles y afecciones relacionadas para 2030, incluidas doce del grupo de las ETD. Este impulso regional ha ayudado a priorizar recursos, alinear planes nacionales y acelerar el avance hacia las metas de eliminación de enfermedades como el tracoma, la oncocercosis, la rabia humana transmitida por perros, entre otras.

¿Por qué las ETD son menos visibles en los sistemas de salud pública y en las decisiones de política pública?

Las ETD suelen causar enfermedades crónicas, discapacidad a largo plazo y estigmatización, más que muertes inmediatas. Por ello, no siempre atraen la misma atención que enfermedades más agudas o de mayor repercusión. Tomemos como ejemplo la lepra: si no se diagnostica y trata de manera temprana, puede provocar discapacidades físicas de por por vida y exclusión social. Estos impactos son devastadores para las personas y las comunidades, pero no siempre se reflejan en los indicadores de salud tradicionales, lo que contribuye a que las ETD sean pasadas por alto en los debates de política pública.

La OPS y sus socios han mapeado las ETD en la Región y han identificado los principales “puntos críticos”. ¿Por qué es tan importante el mapeo y cómo cambia la forma en que los países responden?

El mapeo ayuda a vincular los datos con el territorio. Muestra dónde se concentra la transmisión y quiénes son los más afectados. De este modo, los países pueden responder de forma más estratégica, focalizando las intervenciones en las zonas de mayor riesgo en lugar de aplicar el mismo enfoque en todas partes. Por ejemplo, el mapeo de las helmintiasis transmitidas por el suelo, como las tenias, ha ayudado a los países a identificar municipios prioritarios, ampliar el acceso al diagnóstico y al tratamiento, y hacer un mejor uso de los recursos limitados para reducir la prevalencia.

¿En qué lugares ha apoyado la OPS a sus socios con datos y mapeo para responder a las ETD en la Región de las Américas?

Los datos y el mapeo han sido fundamentales para la eliminación del tracoma como problema de salud pública en las Américas. En México, el mapeo combinado con intervenciones focalizadas —como la administración masiva de medicamentos, la participación comunitaria y la colaboración con socios de agua, saneamiento e higiene (WASH)— condujo a la eliminación en 2017. En Guatemala, el mapeo y el fortalecimiento de la vigilancia están orientando intervenciones específicas y encaminando al país hacia la eliminación en los próximos años. Estas experiencias demuestran cómo la combinación de datos, servicios de salud y colaboración intersectorial puede generar resultados sostenibles.

¿Qué avances han logrado la OPS y los países para abordar la lepra en la Región?

Varios países están logrando avances importantes. Chile, Uruguay, la mayor parte de Centroamérica y algunas zonas del Caribe reportan pocos o ningún caso nuevo y se acercan a los hitos de eliminación. La OPS y sus socios se han centrado en fortalecer el diagnóstico temprano, el tratamiento y la vigilancia, así como abordar el estigma, prevenir la discapacidad y llegar a poblaciones indígenas y otras poblaciones marginadas.

Al mismo tiempo, Brasil continúa enfrentando una carga significativa: reporta más de 100 nuevos casos cada año y concentra más del 90 % de los casos en las Américas. Esto subraya la necesidad de sostener los esfuerzos, mejorar la calidad de los datos y focalizar las intervenciones donde más se necesitan.

En el 2019, los Estados Miembros de la OPS aprobaron la Iniciativa de la OPS para la Eliminación de Enfermedades: Política para aplicar un enfoque integrado y sostenible de las enfermedades transmisibles en la Región de las Américas, en la que se comprometieron a eliminar más de 30 enfermedades transmisibles y condiciones relacionadas para el 2030.

Entre esas enfermedades están las infecciosas desatendidas, las zoonosis y las transmitidas por vectores: la enfermedad de Chagas, la lepra, el tracoma, la esquistosomiasis, los parásitos intestinales, la filariasis linfática, la rabia humana transmitida por el perro, la hidatidosis, la malaria y la fiebre amarilla entre otras, que afectan a los grupos poblacionales marginados que no tienen suficiente acceso a servicios de salud integrados. Hay herramientas eficaces para eliminarlas y deben ser implementadas por los sistemas de salud.

En el Día Mundial de las ETD, ¿cuál es el mensaje clave de la OPS para los gobiernos, los socios y el público?

Uno de los mensajes clave de la OPS es que estas enfermedades no son solo cifras: representan a personas y comunidades que no deben quedar atrás. Invertir en mejores sistemas de datos es fundamental para dar visibilidad a las ETD, orientar acciones equitativas, fortalecer la rendición de cuentas y acelerar el progreso hacia su eliminación.

La mayoría de las ETD pueden eliminarse, y hacerlo no es solo un imperativo moral, sino también una cuestión de derechos humanos y equidad. Sin datos y vigilancia confiables, la desatención persiste; con datos, la eliminación se vuelve alcanzable.

Proyecto SHARE: un espacio nacional de datos sobre cáncer

El Hospital Universitario Puerta de Hierro Majadahonda ha dado a conocer su liderazgo el proyecto SHARE (SpanisH cAnceR data spacE), gracias al cual se creará un espacio nacional de datos sobre cáncer.

En concreto, el proyecto SHARE tiene como objetivo desarrollar un espacio de datos oncológicos que actúe como demostrador funcional, permitiendo la compartición segura, interoperable y ética de información clínica y de investigación en cáncer, favoreciendo la medicina personalizada, la innovación biomédica y la mejora de la atención sanitaria.

Se trata de una iniciativa estratégica que ha recibido un millón de euros en una convocatoria promovida por el Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública, a través de la Secretaría de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial, y que está financiada por la Unión Europea – fondos NextGenerationEU.

Proyecto SHARE y el cáncer de pulmón

De esta forma, el proyecto SHARE nace para dar respuesta a uno de los principales retos actuales de la salud pública: el cáncer de pulmón, primera causa de mortalidad por cáncer en España, con el objetivo de ampliar su alcance a otros tipos de cáncer y a otras patologías de interés.

Así, tiene como objetivo la creación de un espacio de datos interoperable y federado, en una primera fase, de cáncer de pulmón, que integrará información clínica, diagnóstica, genómica, de imagen, tratamientos, seguimiento y calidad de vida de más de 30.000 pacientes de toda España.

La iniciativa se alinea con las estrategias nacionales y europeas de datos y con el Espacio Europeo de Datos Sanitarios, contribuyendo al fortalecimiento del ecosistema digital en salud y al impulso de la investigación colaborativa.

Espacio nacional de datos

Tal y como dan a conocer desde el hospital, este espacio nacional de datos sobre cáncer permitirá desarrollar modelos avanzados de inteligencia artificial mediante aprendizaje federado. Se trata de una tecnología que posibilita el entrenamiento de modelos predictivos sin necesidad de compartir los datos entre instituciones, garantizando en todo momento la privacidad, la seguridad y la gobernanza del dato, en cumplimiento del Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) y de las directrices europeas.

Asimismo, los modelos desarrollados permitirán mejorar el pronóstico, la estratificación de pacientes, la evaluación de la respuesta a tratamientos, la identificación de desigualdades en salud y el diseño de estrategias de detección temprana del cáncer de pulmón, con el objetivo último de aumentar la supervivencia y la calidad de vida de los pacientes.

La coordinación del proyecto corre a cargo del Servicio de Oncología Médica del Hospital Universitario Puerta de Hierro. “La financiación que hemos recibido para poner en marcha el proyecto SHARE supone un reconocimiento al trabajo realizado y una oportunidad para avanzar hacia un modelo colaborativo de gestión de datos oncológicos que genere conocimiento de alto valor y mejore los resultados en salud”, concluye Mariano Provencio, jefe de servicio y director del proyecto.

El Médico Interactivo. Proyecto SHARE: un espacio nacional de datos sobre cáncer – Medscape – 22 de enero de 2026.

Últimos avances en el tratamiento y control de la lepra

Como cada último domingo de enero, hoy 25 de enero el Mundo celebra el Día Mundial de Lucha contra la Lepra, también conocida como enfermedad de Hansen. En esta ocasión, queremos compartir con la comunidad médica los últimos avances en el tratamiento y control de esta dolencia en el mundo.

El tema de la celebración de este año 2026 es: “La lepra es curable, el verdadero desafío es el estigma”.

La investigación, aunque limitada por la baja incidencia de la enfermedad en muchos países, ha logrado progresos significativos, especialmente en diagnóstico, manejo de complicaciones y prevención.

Avances en Diagnóstico y Detección Precoz

Se han desarrollado y estandarizado nuevas herramientas moleculares, como las pruebas de PCR más sensibles y específicas para detectar Mycobacterium leprae, incluso en formas paucibacilares y antes de la aparición de síntomas clínicos. Esto permite un diagnóstico más temprano y preciso.

El uso combinado de biomarcadores serológicos como NDO-LID y PGL-I, mejora la distinción entre pacientes multibacilares y paucibacilares, ayudando en la clasificación y el manejo del enfermo.

En regiones remotas, el uso de herramientas de telemedicina y teledermatología, como fotografías y consultas remotas por parte de expertos, ha mejorado la identificación de casos y reducido los retrasos diagnósticos.

Avances en el Tratamiento Farmacológico

 

La terapia multimedicamentosa (TMM) sigue siendo el pilar, pero ahora se optimiza. La OMS recomienda desde 2019 un esquema simplificado de TMM para la lepra paucibacilar (PB): ahora son 6 meses de rifampicina y dapsona (frente a los 12 meses anteriores), mejorando la adherencia y reduciendo costos.

El tratamiento de la lepra multibacilar (MB) se mantiene en 12 meses, pero hay estudios evaluando esquemas acortados de 6 meses para ciertos grupos, con resultados preliminares prometedores.

Se ha fortalecido el manejo de reacciones leprosas y neuropatías con el uso más racional de corticosteroides (prednisona) para el tratamiento de reacciones tipo 1 y 2, con protocolos de reducción más prolongados para prevenir recaídas. Se investigan fármacos alternativos para casos esteroide-dependientes, como la talidomida (bajo estricto control), metotrexato, ciclofosfamida y agentes biológicos (ej. infliximab).

El uso de profilaxis post-exposición (PEP) es quizás el avance más transformador en prevención. La estrategia SDR-PEP (dosis única de rifampicina como profilaxis posterior a la exposición) ha demostrado reducir el riesgo de desarrollar la enfermedad en contactos cercanos de pacientes en más del 50 %. Programas a gran escala en países como India, Brasil e Indonesia ya están
implementando esta estrategia.

Avances en el Manejo de Complicaciones y Discapacidades

En el campo de la neurofisiología y ultrasonido de nervios, el uso de la electromiografía y, especialmente, la ecografía de alta resolución de nervios periféricos, permite detectar inflamación subclínica, monitorear la respuesta al tratamiento y guiar intervenciones para prevenir daños permanentes.

En cuanto al autocuidado y la tecnología, se han desarrollado aplicaciones móviles para educar a los pacientes en el autocuidado de ojos, manos y pies, promoviendo la adherencia a las prácticas que previenen úlceras y discapacidades.

También se ha avanzado considerablemente en el uso de técnicas mejoradas de cirugía reconstructiva para corrección de deformidades (reanimación facial, transferencias tendinosas) y manejo de úlceras plantares.

Avances en Control y Estrategias de Salud Pública

La Estrategia Global de la Lepra 2021-2030 de la OMS está enfocada en interrumpir la transmisión y eliminar la enfermedad como problema de salud pública. Las metas «Cero Lepra» buscan: cero discapacidades en niños nuevos diagnosticados, cero leyes que permitan la discriminación y cero lepra a nivel de países.

La búsqueda activa de casos (ACF) en zonas de alta endemicidad se complementa con la implementación de campañas de screening puerta a puerta para detectar casos tempranos y romper la cadena de transmisión.

El enfoque «Una Sola Salud» también se ha unido a la estrategia de control, con investigaciones en curso sobre el posible reservorio ambiental o animal (armadillos en las Américas) para comprender mejor la epidemiología de la enfermedad.

Bibliografía recomendada

1. WHO. (2021). Global Leprosy (Hansen disease) Strategy 2021–2030: Towards zero leprosy. World Health Organization – Estrategia marco actual con todas las directrices.
2. Hasker, E. et al. (2024 ). Post-exposure prophylaxis in leprosy (PEOPLE): a cluster randomised trial. Lancet Glob Health, 12(6) – Estudio clave sobre PEP con rifampicina.
3. Blok, D.J., Steinmann, P., Tiwari, A., Barth-Jaeggi, T., Arif, M.A., et al. (2021). The long-term impact of the Leprosy Post-Exposure Prophylaxis (LPEP) program on leprosy incidence: A modelling study. PLOS Neglected Tropical Diseases, 15(3) – Modelado del impacto de la PEP.
4. Sharma, M. and Singh, P. (2022). Advances in the Diagnosis of Leprosy. Front. Trop. Dis., 3 – Revisión comprehensiva de avances recientes.
5. Ereso, B.M., Sagbakken, M., Gradmann, C., et al. (2021). Treatment outcomes of patients with drug-sensitive tuberculosis under community-based versus facility-based directly observed treatment, short course strategy in Southwest Ethiopia: a prospective cohort study. BMJ Open, 11 – Ejemplo de investigación en curso sobre esquemas acortados.
6. Froes Junior, L.A.R., Sotto, M.N., Trindade, M.A.B. (2025). Leprosy in the 21st century: a comprehensive review of immunological mechanisms, diagnosis, and treatment. Rev Inst Med Trop Sao Paulo, 3 – Avance en el manejo de neuropatías.
7. Diaz Pallares, C., Bourassa-Blanchette, S., Fonseca, K., Vaughan, S. (2019). Leprosy: Challenges in diagnosis. J Assoc Med Microbiol Infect Dis Can., 11;4(3) – Revisión actualizada con enfoque clínico.

Desafíos Persistentes y Futuro

Los desafíos actuales en el control de la lepra y el tratamiento a los enfermos incluyen el estigma, la integración de los servicios en los sistemas de salud primaria, la financiación sostenida y la necesidad de una vacuna más efectiva (la vacuna BCG ofrece protección parcial y se usa en algunos programas para contactos).

La investigación en inmunología y genómica del M. leprae no deja de buscar nuevos blancos terapéuticos y herramientas de diagnóstico. Estos avances, combinados con un fuerte compromiso político y comunitario, están acercando al mundo a la meta de «Cero Lepra».

Datos Clave

Estadísticas

La lepra es una enfermedad tropical desatendida que sigue presente en más de 120 países y de la cual se notifican alrededor de 200 000 nuevos casos al año. Su eliminación como problema de salud pública -objetivo que se define por una tasa de prevalencia inferior a un caso por cada 10 000 habitantes, conforme a la resolución WHA44.9 de la Asamblea de la Salud- se materializó a escala mundial en el año 2000 y en la mayoría de los países antes del año 2010.

La disminución del número de nuevos casos ha sido gradual. Según los datos de 2023, el Brasil, la India e Indonesia siguieron notificando más de 10 000 nuevos casos, mientras que otros 12 países (Bangladesh, Etiopía, Filipinas, Madagascar, Mozambique, Myanmar, Nepal, Nigeria, la República Democrática del Congo, la República Unida de Tanzanía, Somalia y Sri Lanka) notificaron entre 1000 y 10 000 nuevos casos cada uno. Cincuenta y seis países notificaron cero casos y 112 notificaron menos de 1000 nuevos casos.

En el parte epidemiológico semanal (Weekly Epidemiological Record) publicado el 13 de septiembre de 2024 (vol. 99) (en inglés) se ofrece información detallada sobre las estadísticas anuales de 2023.

En América Latina, el número global de nuevos casos en 2023 ascendió a 182 815, con un 13,6 % de ellos reportados en las Américas, donde Brasil concentra más del 90 %.

En 2018, se reportaron 30 957 casos de lepra en las Américas, cifra que disminuyó a 29 936 en 2019. En 2020, el número de casos detectados sufrió una drástica caída a 19 195, lo que representa una reducción del 35,9 % respecto al año anterior, atribuida al impacto de la pandemia de COVID-19. En 2021, los casos aumentaron ligeramente a 19 826 (631 más que en 2020). Posteriormente, en 2022, los casos subieron a 21 398, y la tendencia al alza continuó en 2023, alcanzando un total de 24 773 casos.

En 2023, de 49 países y territorios, 27 notificaron un total de 24 773 nuevos casos de lepra. De estos, el 92 % (22 773 casos) se reportaron en Brasil. Otros países con un número significativo de casos nuevos ese año fueron Venezuela (338), Colombia (267), Paraguay (288), Argentina (134), Cuba (142), México (121) y República Dominicana (87).

Las personas afectadas por la lepra suelen ser objeto de discriminación y estigmatización. Esta situación tiene efectos negativos en el acceso al diagnóstico, el resultado del tratamiento y los resultados de la atención, además de violaciones de los derechos civiles, políticos y sociales. Poner fin a la discriminación, el estigma y los prejuicios es fundamental para acabar con esta enfermedad.

Respuesta de la OPS

Desde 1992, la OPS/OMS ha promovido el Plan de Acción Regional para la Eliminación de la Lepra en las Américas, para la cobertura de tratamiento con poliquimioterapia y desde entonces ha alcanzado coberturas del tratamiento del 42%, y desde el 2001 hasta hoy día la cobertura es casi universal. La Organización proporciona el medicamento gratuitamente a todas las personas que lo necesiten, a través de donaciones de la Fundación Novartis para el Desarrollo Sostenible.

En 2009, los países Miembros de la OPS/OMS, a través de la Resolución CD49.R19, 2009, se comprometieron con la meta de eliminar la lepra como problema de salud pública, al primer nivel sub-nacional para el 2015 y en el 2012, la OPS/OMS formuló un “Plan de Acción para Acelerar el Logro de la Eliminación de la Lepra en Latinoamérica y el Caribe”, alcanzar la reducción de la prevalencia por esta en enfermedad a menos de 1 caso por cada 10 000 habitantes.

La Resolución A/RES/65/215 para la “Eliminación de la Discriminación Contra las Personas Afectadas por la Lepra y sus Familiares”, fue aprobada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en diciembre del 2010 con el fin de fomentar la formulación y aplicación de políticas y medidas para prevenir la discriminación de las personas afectadas por lepra y a sus familiares.

En 2016, el Consejo Directivo de la OPS/OMS aprobó la Resolución CD55.R9 que incluye la implementación del Plan para la eliminación de las enfermedades infecciosas desatendidas, entre ellas la lepra.

En 2018 la OMS publicó las Directrices para el diagnóstico, el tratamiento y la prevención de la lepra. En ellas se proporcionan los conocimientos y las pruebas más recientes sobre el diagnóstico, el tratamiento y la prevención de la lepra, basados en un enfoque de salud pública en los países endémicos.

Texto confeccionado con apoyo de IA (DeepSeek).

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