Científica Informativa

Pronostican en Latinoamérica alarmante incremento en los casos de tuberculosis debido al cambio climático

Es probable que en Latinoamérica el aumento de las migraciones humanas, producto de eventos climáticos extremos, y el posterior asentamiento de la población en núcleos urbanos precarios desencadenen un incremento de hasta 45 % en los casos incidentes de tuberculosis para 2050.

La alarmante predicción surgió del empleo de modelos matemáticos, se reportó en la revista BMJ Global Health y constituye un verdadero llamado a la acción: en la región es necesario prestar más atención a factores estructurales que facilitan la transmisión de la enfermedad y que resultan exacerbados por el impacto del cambio climático.

«Me interesan los determinantes sociales de la tuberculosis y las desigualdades en salud. Zonas como los barrios marginales urbanos y los asentamientos informales superpoblados conllevan una probabilidad aproximadamente tres veces mayor de desarrollar la enfermedad, y se prevé que el cambio climático agrave este problema», comentó a Medscape en español Lara Goscé, Ph. D., experta en modelado matemático, profesora en Reino Unido de la London School of Hygiene & Tropical Medicine (LSHTM) y el University College London (UCL), además de integrante del equipo autoral del estudio que dejó este preocupante horizonte para la región.

Para arribar al valor pronosticado, la investigación tuvo en cuenta estimaciones recientes de migraciones en cuatro ciudades de Brasil (Río de Janeiro, San Pablo, Salvador y Curitiba) y dos de Colombia (Bogotá y Medellín). Incluyó la carga que hoy genera en esos sitios la tuberculosis y consideró el impacto de las pobres condiciones de vida para llevar el cálculo al año 2050. Esto último con base en un posible escenario de cambio climático moderado, es decir, sin subirse al pronóstico climático más pesimista.

El resultado obtenido puede considerarse un primer paso, ya que el grupo que integra Goscé contempla profundizar estas observaciones. Los próximos esfuerzos tienen el afán de conocer más a fondo cómo influirán las migraciones climáticas en la epidemia de tuberculosis en Brasil, donde ya han estudiado el papel que tienen las condiciones de encarcelamiento en la epidemiología de la tuberculosis.

«Utilizamos modelos matemáticos para estimar el impacto epidemiológico y económico de intervenciones específicas con la finalidad de fundamentar la formulación de políticas», explicó Goscé.

Lea el texto completo y participe en el debate en: Pronostican en Latinoamérica alarmante incremento en los casos de tuberculosis debido al cambio climático – Medscape – 4 de jul de 2025 (debe registrarse en el sitio web).

Las muertes por enfermedades no transmisibles en las Américas aumentaron 43 % desde el año 2000, revela informe de la OPS

Las muertes por enfermedades no transmisibles (ENT), como las enfermedades cardiovasculares, el cáncer y la diabetes, aumentaron 43 % en la región de las Américas desde el 2000, alcanzando los 6 millones de fallecimientos en 2021, según el nuevo informe Las ENT de un Vistazo 2025, publicado por la Organización Panamericana de la Salud (OPS).

Las ENT son la principal causa de muerte en la región, responsables del 65 % de todos los fallecimientos, y casi el 40 % de estas muertes ocurren antes de los 70 años. Si bien el envejecimiento y el crecimiento poblacional contribuyen a esta carga, el aumento se debe en gran parte a factores de riesgo modificables como el consumo de tabaco, la alimentación poco saludable, la inactividad física y el consumo nocivo de alcohol.

Según el informe, las enfermedades cardiovasculares lideran con 2,16 millones de muertes, seguidas por el cáncer (1,37 millones), la diabetes (más de 420.000) y las enfermedades respiratorias crónicas (más de 416.000). El suicidio, cuarta causa de muerte entre jóvenes de 15 a 29 años, provocó la pérdida de 100.760 vidas.

«El aumento de muertes por ENT es una llamada de atención urgente», afirmó el doctor Jarbas Barbosa, Director de la OPS. «Demasiadas personas están muriendo de forma prematura por enfermedades que, en su mayoría, se pueden prevenir y tratar. Con detección temprana, diagnóstico oportuno, acceso a la atención y políticas sólidas, podemos salvar vidas. Este informe proporciona a los países las herramientas que necesitan para actuar.»

Factores de riesgo en aumento

En 2022, la obesidad afectaba al 33,8 % de las personas adultas —un aumento del 28 % desde 2010— y el 35,6 % no realizaba suficiente actividad física. La prevalencia de diabetes llegó al 13,1 %, mientras que 43 millones de personas mayores de 30 años con esa enfermedad no tienen acceso a la atención que necesitan. La hipertensión afecta a más de un tercio de los adultos, pero solo el 36,4 % de los casos están controlados.

El informe también aborda desafíos ambientales y de salud mental. La contaminación del aire incrementa el riesgo de enfermedades cardiovasculares y respiratorias, y las tasas de suicidio aumentaron un 17,4 % desde el 2000, con tres veces más muertes en hombres que en mujeres.

Algunos avances, pero la región no va por buen camino

A pesar del aumento general en el número total de muertes, las tasas de mortalidad ajustadas por edad muestran ciertos progresos desde 2000:

  • Las tasas de mortalidad por ENT disminuyeron un 16,2 %.
  • Las muertes por enfermedades cardiovasculares y respiratorias crónicas bajaron casi un 30 %.
  • Las tasas de mortalidad por cáncer se redujeron en un 24,6 %.

También se registraron progresos en algunos factores de riesgo modificables desde 2000:

  • El consumo de tabaco se redujo en un 22,1 %.
  • La cobertura de tratamiento para diabetes aumentó del 46,6 % al 57,7 %.

Sin embargo, la región de las Américas no está en camino de alcanzar la meta mundial de reducir en 25 % la mortalidad prematura por ENT para 2025. Entre 2010 y 2021, la reducción fue de apenas un 8 %. Solo cinco países —Antigua y Barbuda, Argentina, Barbados, Chile y Granada— están encaminados a cumplir ese objetivo. Sin embargo, con esfuerzos acelerados, otros once países de la región podrían alcanzarlo.

Una hoja de ruta para acelerar el progreso

Para reducir la carga de las ENT, los países deben fortalecer políticas de prevención —como el control del tabaco y el alcohol, el etiquetado frontal de alimentos y la promoción de la actividad física— y reforzar la atención primaria para detectar y tratar tempranamente la hipertensión, la diabetes y el cáncer. Además, es fundamental integrar la salud mental y la prevención del suicidio en el primer nivel de atención.

Iniciativas de la OPS como HEARTS -presente en 33 países y que ha permitido el acceso a tratamiento de hipertensión a 5,7 millones de personas- son claves dentro de la estrategia regional Mejor atención para las ENT, que apoya a los países en el fortalecimiento de sus sistemas de salud y la implementación de planes nacionales.

Las ENT de un Vistazo 2025 -el segundo informe de este tipo elaborado por la OPS- busca también orientar políticas de cara a la Cuarta Reunión de Alto Nivel de la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre la prevención y el control de las ENT y la promoción de la salud mental y el bienestar, que se celebrará en septiembre de 2025. En ese encuentro, se espera que los países adopten una nueva declaración política, lo que representa una oportunidad clave para avanzar hacia sistemas de salud más equitativos y sostenibles, y abordar las causas estructurales de las ENT.

Enlace al informe: Las ENT de un vistazo 2025. Vigilancia y monitoreo de las ENT: Mortalidad por enfermedades no transmisibles y prevalencia de sus factores de riesgo en la Región de las Américas

En busca de un equilibrio perfecto entre riesgos y beneficios en el tratamiento de la tromboembolia venosa

En los albores del siglo XXI el tratamiento de la tromboembolia venosa seguía siendo un tema oscuro. Con el respaldo de un médico y un legado de práctica paternalista convencimos a los pacientes de hacer lo que ahora parece impensable. La heparina no fraccionada puede provenir de cerdos y ganado vacuno, pero la administramos como si fuera aceite de serpiente. Los pacientes pasaron cinco (o más) días en el hospital buscando tiempos de tromboplastina parcial y soportando interrupciones con repetidas tomas de muestras sanguíneas. Finalmente les dimos de alta con el único fármaco lo suficientemente malo para requerir un puesto de enfermería y una clínica con el mismo nombre.

Nuestro enfoque para equilibrar el riesgo y el beneficio fue igualmente rudimentario. A los pacientes con diagnóstico de su primera tromboembolia venosa se les ofreció la proverbial «prueba de vida». Generalmente recibían de tres a seis meses de anticoagulación antes de que se les recomendara suspenderla, con una guía tan superficial como vaga: «Si siente dificultad para respirar, acuda a urgencias». No importaba si el coágulo inicial era causa de una embolia pulmonar o una trombosis venosa profunda. O si existía una enfermedad cardiopulmonar comórbida. Si presentaban una segunda tromboembolia venosa, suponiendo que sobrevivieran, se repetía el esquema de tratamiento inicial (incluida la hospitalización).

Para 2008 las recomendaciones incorporaron datos que demostraban que en el caso de eventos no provocados los tratamientos fijos de anticoagulación ofrecían menos alivio que los diferidos. Esto impulsó el análisis riesgo-beneficio a un primer plano en lo relacionado con la tromboembolia venosa. Médicos y pacientes se vieron obligados a sopesar la recurrencia de la tromboembolia venosa con el riesgo de hemorragia y a decidir suspender el tratamiento después de tres meses o continuarlo indefinidamente. Poco después se comercializaron los nuevos anticoagulantes, lo que hizo que la anticoagulación indefinida fuera ligeramente más aceptable.

Mientras tanto, el campo continuó perfeccionando los cálculos de riesgo. La prueba del dímero D tuvo su momento de gloria antes de ser relegada a un segundo plano por las recomendaciones CHEST de 2016 sobre tromboembolia venosa. La ecografía de extremidades inferiores también fue útil, pero no estaba del todo claro dónde y cómo encajaba en el riesgo general tras considerar otros factores. Ambos han dado paso a modelos más complejos que funcionan bien en situaciones particulares. Incluso existen calculadoras de riesgo en línea para ayudar a combatir la epidemia de escasez de tiempo que afecta a todas las clínicas de medicina del siglo XXI.

El último avance reduce el sangrado más que el riesgo de recurrencia de tromboembolia venosa. En 2013 el ensayo AMPLIFY-EXT demostró que tras seis meses de tratamiento a dosis completa, media dosis de apixabán reducía el sangrado sin aumentar el riesgo de recurrencia. Estos hallazgos se replicaron con rivaroxabán en el estudio EINSTEIN CHOICE.

En conjunto, AMPLIFY-EXT y EINSTEIN CHOICE proporcionan sólida evidencia de que para quienes presentan un primer episodio de tromboembolia venosa con equilibrio clínico (definido como la incertidumbre sobre si la relación riesgo-beneficio favorecía la continuación del tratamiento) tras seis meses de anticoagulación a dosis completa, las dosis reducidas de apixabán o rivaroxabán son excelentes opciones. La versión más reciente de las recomendaciones de tratamiento de tromboembolia venosa de CHEST avala esta práctica.

Lea el texto completo y comparta su opinión en: En busca de un equilibrio perfecto entre riesgos y beneficios en el tratamiento de la tromboembolia venosa – Medscape – 24 de jun de 2025 (debe registrarse en el siti web).

Aprobado fármaco para un subtipo genético de la esclerosis lateral amiotrófica

La esclerosis lateral amiotrófica (ELA) es una enfermedad neurodegenerativa altamente heterogénea, cuya causa exacta aún se desconoce. Se han propuesto diversos mecanismos patogénicos como posibles responsables, como el procesamiento defectuoso del ácido ribonucleico (ARN), alteraciones en el control de calidad de las proteínas, excitotoxicidad, disfunción mitocondrial, apoptosis, inflamación, infecciones virales y trastornos en factores de crecimiento, entre otros.

Hasta la fecha, no existe una terapia efectiva capaz de detener la progresión de la enfermedad.  El único fármaco aprobado en Europa es riluzol, que prolonga la sobrevida en aproximadamente 3 meses y requiere de monitorización hepática. Recientemente, el Ministerio de Sanidad de España, a través de la Comisión Interministerial de Precios de los Medicamentos (CIPM), ha aprobado tofersén (Qalsody), un tratamiento innovador indicado exclusivamente para pacientes con esclerosis lateral amiotrófica asociada a mutaciones en el gen superóxido dismutasa 1 (SOD1). Esta mutación provoca la acumulación anómala de una proteína tóxica que daña las neuronas motoras, esenciales para el control del movimiento muscular.

La eficacia y seguridad de tofersén se evaluó en los estudios clínicos VALOR (233AS101) y su extensión (233AS102), en los que 108 pacientes fueron tratados con tofersén o placebo durante 28 semanas. Aunque no se alcanzó significación estadística en la variable principal (el cambio en la escala funcional ALSFRS-R), se observaron reducciones importantes en biomarcadores como la proteína SOD1 en líquido cefalorraquídeo y los niveles plasmáticos de neurofilamentos de cadena ligera (NfL), lo que sugiere una posible ralentización de la progresión de la enfermedad.

No obstante, tofersén no ha demostrado beneficios consistentes en la función motora, respiratoria ni neuromuscular.

El perfil de seguridad del fármaco se considera manejable, aunque se notificaron efectos adversos frecuentes como dolor (66 %), fatiga (28,6 %), artralgia (34 %), mialgia (19 %), fiebre (18,4 %), leucocitosis (26,5 %) y aumento de proteínas en el líquido cefalorraquídeo (26,5 %). También se reportaron eventos graves de neuroinflamación como mielitis, papiledema, radiculitis y meningitis aséptica, que llevaron a la interrupción del tratamiento en algunos casos. No se observaron diferencias significativas en la seguridad según edad o sexo.

Tofersén ha sido autorizado bajo «circunstancias excepcionales», lo que implica una reevaluación anual de su relación beneficio-riesgo a medida que se disponga de nuevos datos clínicos. Esta aprobación representa un avance importante para una minoría de pacientes con esclerosis lateral amiotrófica-SOD1, aunque aún quedan desafíos importantes por resolver en el tratamiento global de la enfermedad.

Recibir un diagnóstico de ELA, también conocida como enfermedad de Lou Gehrig, es devastador para cualquier persona. La ELA hace que los músculos se debiliten con el tiempo y acaba provocando la muerte. Durante la VI Reunión de la Alianza Internacional de Asociaciones de la ELA realizada en Chicago en 1996, se acordó conmemorar un Día Mundial de la ELA, o Día Internacional de la Lucha contra la ELA. Así, cada año desde 1997, la Alianza Internacional ha dedicado el 21 de junio, inicio del solsticio de verano, como el día global para emprender un conjunto de actividades que refuercen la esperanza de que este día será otro punto de viraje en la búsqueda de la causa, el tratamiento y la cura de esta terrible enfermedad.

¿Qué hay de nuevo e innovador para la anemia?

Distinguir lo relevante en la avalancha de noticias científicas es difícil. En IntraMed, destacamos algunos avances de las últimas semanas que podrían tener impacto futuro en la práctica clínica.

Una app detecta anemia con una foto de las uñas

Un grupo de investigadores, liderado por el Dr. L. Andrew Lyon, profesor de la Chapman University, ha desarrollado una aplicación móvil que detecta anemia mediante una fotografía del lecho ungueal. La app utiliza el algoritmo de una IA entrenada para identificar tonalidades y patrones sutiles en las uñas, que se correlacionan con niveles bajos de hemoglobina. Con solo tomar una fotografía, el usuario puede obtener en minutos un estimado de su estado anémico.

La precisión es notable. El análisis arrojó un error absoluto medio de ± 0,72 g/dL, e incluso más ajustado (± 0,50 g/dL) en personas con niveles de hemoglobina superiores a 10 g/dL, lo cual se aproxima a los resultados obtenidos por pruebas de laboratorio tradicionales.

Luego, la personalización del algoritmo —basada en datos históricos del propio usuario— mejoró la precisión del test en casi un 50 %, reduciendo el margen de error de ± 1,36 a ± 0,74 g/dL. Ello abre la puerta a un monitoreo domiciliario más seguro y frecuente, disminuyendo la necesidad de visitas constantes a clínicas y laboratorios.

Con más de 1,4 millones de pruebas realizadas por más de 200 000 usuarios, la app no solo demuestra su eficacia, sino también su potencial de escalabilidad global. Al no requerir equipos especializados ni instalaciones clínicas, se convierte en una solución viable para zonas rurales, comunidades marginadas o países en vías de desarrollo.

Aunque no sustituye un diagnóstico médico, sí representa una herramienta de alerta temprana. Puede ayudar a los usuarios a reconocer cambios sospechosos en su salud y saber cuándo consultar a un profesional.

El funcionamiento y el paso a paso son sencillos:

» El usuario abre la app y toma una foto de sus uñas, preferiblemente con luz natural.
» La IA analiza los patrones de color y la forma del lecho ungueal, identificando señales sutiles asociadas a niveles bajos de hemoglobina.
» La app entrega un estimado numérico del nivel de hemoglobina, junto con recomendaciones generales de seguimiento.
» Si se detecta una posible anemia, el usuario es guiado para consultar a un especialista o realizar pruebas confirmatorias.

Momelotinib en la mielofibrosis: menos anemia y reducción del bazo

La mielofibrosis pertence al grupo de las neoplasias mieloproliferativas y está caracterizada por la alteración del sistema JAK. Aunque existen inhibidores JAK aprobados para el tratamiento, muchos de ellos empeoran la anemia.

El estudio MOMENTUM, liderado por investigadores del MD Anderson Cancer Center, ha generado expectativas alentadoras con el uso de momelotinib. A diferencia de otros fármacos de su clase, momelotinib no afecta la actividad de la médula ósea, lo que permite mantener una dosis plena sin incrementar la necesidad de transfusiones.

El estudio incluyó a 195 pacientes adultos con mielofibrosis que eran resistentes o intolerantes a terapias de primera línea. Participaron 107 centros de investigación en 21 países, lo que convierte al ensayo en uno de los más amplios realizados en esta población específica.

Los pacientes fueron distribuidos de forma aleatoria (2:1) para recibir momelotinib más placebo o danazol más placebo, durante 24 semanas. Los resultados fueron los siguientes:

» 25 % de los pacientes tratados con momelotinib lograron una reducción del 50 % o más en los síntomas totales de la enfermedad, en comparación con solo 9 % del grupo con danazol.
» También se observó una reducción significativa del tamaño del bazo en el 25 % de los pacientes tratados con momelotinib.
» El grupo tratado con momelotinib requirió menos transfusiones de sangre.
» No se informaron efectos secundarios graves o inesperados.

Actualmente, el seguimiento a largo plazo para el fármaco continúa, incluyendo datos de supervivencia global y evolución de los síntomas. De ser aprobado por las agencias regulatorias, momelotinib podría cambiar el estándar terapéutico en una enfermedad donde las opciones son escasas y los desafíos clínicos persistentes.

Vea el texto completo en: ¿Qué hay de nuevo e innovador para la anemia? Intramed. Noticias médicas – 13 de junio de 2025 (debe registrarse en el sitio web).

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