Trabajo periodístico

Convivir en la diferencia: una mirada necesaria desde la psicología. A propósito del Día Mundial del Síndrome de Down, 21 de marzo

Cada año este día, el mundo detiene por un instante su prisa para recordar algo esencial: la diversidad no es una excepción, es la condición humana. La fecha —elegida por la singularidad genética de la trisomía del cromosoma 21— no es solo conmemorativa, sino profundamente educativa. Invita a desmontar prejuicios, a mirar con otros ojos, y sobre todo, a aprender.

Desde la experiencia acumulada durante décadas en el Centro Médico Psicopedagógico “Benjamín Moreno”, la Dra. Giselle Álvarez González comparte una visión que trasciende lo clínico para situarse en el terreno de lo humano.

—Doctora, usted ha acompañado durante años a pacientes con síndrome de Down y otras condiciones especiales. ¿Qué le han enseñado estas personas sobre la medicina y sobre la vida?

Imagínate en 36 años trabajando con ellos. ¡¡Cuántos aprendizajes!! ¡¡Cuántos saberes!! Pero sobre todo ¡¡Cuántas vivencias!!. Muchas emociones vividas y compartidas. Estas personas me han enseñado que no importa un diagnóstico, sino qué hacer con él. Lo más importante para la medicina es saber que puede existir una trisomía 21, o sea una persona con síndrome de Down por las características genéticas, físicas y de alteraciones a nivel de órganos y sistemas de órganos que hay que tratar, por supuesto, para garantizar su calidad de vida; pero estas características no definen a la persona, sino su funcionalidad.

Ellos tienen una discapacidad intelectual asociada a su condición genética que debemos trabajar, y en la medida en que se intervenga más tempranamente, mejores son los resultados en el desarrollo de sus habilidades sociales y conducta adaptativa para garantizar una vida adulta lo más independiente posible a través de su inclusión educativa, laboral y social.

Es importante conocer el valor de la individualidad, explorar sus necesidades y potencialidades para realizar un trabajo educativo individualizado en función de esto. Las posibilidades de estas personas son infinitas y no debemos limitarlos en ninguna esfera de su vida.

—Desde su experiencia clínica, ¿cuáles son los principales retos de salud que enfrentan hoy las personas con síndrome de Down y cómo puede el sistema sanitario responder mejor a sus necesidades?

Desde mi experiencia, los principales retos de salud, deben estar enfocados en dos aspectos fundamentales . Uno es el diagnóstico temprano y por tanto dar la noticia a la familia, para que la preparación al enfrentar el duelo y sus etapas transiten de la mejor manera posible y el otro reto es tratar oportunamente las enfermedades asociadas, como pueden ser las cardiopatías, las enfermedades respiratorias, dermatológicas, metabólicas, entre otras para lograr justamente calidad de vida.

—El 21 de marzo es una fecha para visibilizar, pero también para educar. ¿Qué mitos o prejuicios considera urgente desmontar en torno al síndrome de Down?

Uno de los mitos es el de la infantilización, o sea, el de creer que estas personas son eternamente niños y niñas. Creo que a partir de ahí se derivan todos los demás, porque al infantilizarlos se les limita a tener una inclusión educativa, laboral, sexual y por tanto social. Ellos pueden desarrollar una vida plena e independiente, solo que requieren de diversos apoyos durante su vida. Se cree que son personas con dificultades para controlar sus impulsos, que son hipersexuados o viceversa, que no son capaces de esto o de aquello.

La intervención educativa oportuna, temprana, los prepara para la vida y les da las herramientas y apoyos necesarios para lograr su autonomía al máximo posible.

—¿Qué mensaje quisiera compartir con las familias y con los profesionales de la salud que trabajan —o trabajarán— con personas con esta condición?

Hay que demostrar más que decir, buscar vías de promocionar todo lo que son capaces de hacer, aún nos queda mucho por ganar en este sentido. Desde la escuela inclusiva, les estamos enseñando a convivir, que es la palabra que más me gusta usar. La integración es importante, pero a veces cuando las pronunciamos estamos hablando de algo que hay que hacer pero no existe.

Por eso más que una fecha, el Día Mundial del Síndrome de Down es un llamado: a mirar sin etiquetas, a educar sin prejuicios, a acompañar sin límites impuestos.

La experiencia de la Dra. Giselle Álvarez confirma que el verdadero cambio no ocurre solo en las instituciones o en las políticas, sino en la manera en que aprendemos a relacionarnos. Convivir —como ella insiste— no es un ideal abstracto. Es una prááctica cotidiana, profundamente humana, donde cada persona encuentra su lugar sin tener que renunciar a lo que es.

Y quizás ahí, en esa certeza sencilla y poderosa, comienza también una forma más justa de entender la salud.

Por: Mylenys Torres Labrada.

Diario mexicano La Jornada destaca impacto de la brigada médica cubana en México: más de 700 mil vidas salvadas

El diario mexicano La Jornada destacó el impacto de la Brigada Médica Cubana en México, cuya labor ha permitido salvar la vida de más de 700 mil pacientes, especialmente en comunidades de mayor vulnerabilidad.

Más de 3 mil médicos cubanos trabajan actualmente en 570 municipios de 29 estados, lo que representa presencia en una de cada cuatro demarcaciones del país. Durante su misión han realizado más de 7,5 millones de consultas, 114 mil cirugías, 280 mil sesiones de diálisis y cerca de 65 mil estudios de alta tecnología, contribuyendo a ampliar el acceso a especialistas donde antes no existían estos servicios.

Según el medio, 65 % de los colaboradores son médicos de familia que brindan atención en unidades de primer nivel en comunidades vulnerables, mientras el resto son especialistas en áreas como cardiología, nefrología, pediatría, neurología y neurocirugía.

La publicación también resaltó la entrega de los cooperantes durante emergencias, como las tormentas tropicales Tormenta Tropical Raymond y Tormenta Tropical Priscilla, cuando más de 200 médicos cubanos permanecieron en zonas afectadas atendiendo a miles de pacientes en condiciones extremas.

La cooperación médica cubana en México, iniciada durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, continúa siendo ejemplo de solidaridad y compromiso con la vida.

Por Mylenys Torres Labrada

Nuevo libro del Dr. Calixto Machado reabre el debate científico sobre la muerte encefálica

La editorial académica internacional Cambridge Scholars Publishing, con sede en Newcastle upon Tyne, Inglaterra, anunció la publicación del libro The Controversial Case of Jahi McMath: The Reality of a Suspected Brain-Dead Patient, del reconocido neurólogo cubano Calixto Machado Curbelo, obra que aborda uno de los casos más debatidos en la medicina contemporánea sobre la determinación de la muerte encefálica.

El texto, disponible en formato impreso y digital, analiza en profundidad el caso de Jahi McMath, una adolescente estadounidense que en 2013 fue declarada con muerte encefálica tras complicaciones derivadas de una intervención quirúrgica.

El caso generó una intensa controversia médica, ética y legal después de que su familia rechazara el diagnóstico y solicitara continuar el soporte vital, lo que dio lugar a un amplio debate internacional sobre los criterios neurológicos para determinar la muerte.

En su libro, el Dr. Machado examina los hallazgos clínicos, neurofisiológicos y de neuroimagen relacionados con este caso, así como las implicaciones que estos resultados podrían tener en la comprensión de los trastornos de la conciencia y en los protocolos diagnósticos asociados a la muerte encefálica. Investigaciones y análisis posteriores del propio autor sugieren la posibilidad de un estado de conciencia no descrito previamente, lo que ha alimentado el debate científico sobre la interpretación de determinados casos complejos en neurología crítica.

El especialista cubano, investigador del Instituto de Neurología y Neurocirugía de La Habana, ha dedicado gran parte de su carrera al estudio de la muerte encefálica, los trastornos de la conciencia y los fundamentos neurofisiológicos de la vida y la muerte.

Sus aportes científicos han contribuido a discusiones internacionales en el campo de la neurología, la bioética y la medicina intensiva.

Según explicó el propio autor, el objetivo de esta obra no es imponer conclusiones definitivas, sino abrir un espacio de reflexión donde confluyan la evidencia científica, la ética médica y la dimensión humana de las decisiones clínicas en situaciones extremas.

El caso de Jahi McMath continúa siendo considerado un punto de referencia en el análisis contemporáneo de los criterios neurológicos de muerte y en el estudio de los límites entre la vida, la conciencia y la medicina tecnológica.

Por esta línea de investigación, el Dr. Calixto Machado ha recibido reconocimientos nacionales e internacionales que destacan la relevancia de sus aportes al estudio de la muerte encefálica y los trastornos de la conciencia.

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Jarama

La palabra llegó antes que la historia. Jarama. Así dicen “gracias” en idioma fula, una lengua que se habla en gran parte de África y que, en Gambia, circula como una moneda silenciosa entre quienes han aprendido a agradecer con el cuerpo entero.

La doctora Esmeralda Fernández Gómez la escuchó por primera vez una mañana en la que los cuarenta grados se instalaban sobre Bansang —una región a 267 kilómetros de Banjul, la capital— con la obstinación de quien no piensa moverse en todo el día. Desde entonces, Jarama se le quedó viviendo en la memoria como una casa a la que siempre se vuelve.

Ella y su esposo, Yohanny Ledesma, llegaron a Gambia con la idea modesta de cumplir una misión y la certeza ingenua de que los libros los habían preparado para casi todo. Tres años después saben que no es verdad. En Bansang se convierten en los únicos cirujanos. No porque lo elijan, sino porque así lo decide la realidad, que en estos lugares manda sin pedir permiso.
El hospital general respira como un organismo cansado. Hasta allí acuden pacientes de aldeas cercanas y de centros de salud dispersos como islas.

Las urgencias no respetan horarios ni cansancio: peritonitis secundarias que arden por dentro, vientres llenos de sangre tras accidentes en carreteras imposibles, hemoperitoneos traumáticos, hernias antiguas que parecen haber crecido junto con la resignación de quienes las cargan. Las emergencias quirúrgicas son casi diarias; a veces, más de una en la misma jornada.

Son los únicos cirujanos de la zona. Están de guardia localizable todos los días, dan consulta, realizan cirugías electivas y enfrentan lo impostergable. Cubren urgencias de urología, cirugía pediátrica, neurotraumas, quemados, traumas maxilofaciales. El protocolo no está escrito: son ellos. Sus manos. Su memoria. Su capacidad de decidir cuando apenas hay más recursos que la experiencia, la ética y la responsabilidad de no fallar.

Las mujeres llegan tarde, casi siempre. Traen en el cuello un crecimiento silencioso que ha aprendido a convivir con ellas durante años. El bocio es una presencia conocida, tolerada, aceptada como se aceptan las desgracias que no siempre se nombran. La pobreza, la cultura y la fe enseñan a esperar; la dificultad para acceder a estudios y medios diagnósticos, marcada por bajos recursos económicos, retrasa la llegada al hospital. Cuando por fin cruzan la puerta, Esmeralda y Yohanny las miran con la serenidad de quien sabe que todavía hay tiempo. Si el cuerpo resiste, la cirugía se impone como un acto de restitución: devolverle al cuello el espacio que la vida le ha ido quitando.

Hablar con los pacientes es otra forma de cirugía. Las palabras viajan de un idioma a otro como si cruzaran ríos invisibles: mandinga, fula, wolof, yola. La historia de una enfermedad pasa por intérpretes, enfermeros, miradas y silencios. Su principal intérprete, Cherno Jallow, domina los dialectos y traduce al inglés para ellos. Sin él, muchas palabras se perderían. Esmeralda y Yohanny aprenden frases sueltas, torpes, entrañables. Cuando las dicen, los pacientes ríen. No por burla, sino por gratitud. Entienden que el intento también cura.

A miles de kilómetros, Karla, su hija de siete años, aprende a leer y a escribir. A veces está celosa del país que se ha llevado a sus padres. Pregunta cuándo regresan. Ellos saben que esa espera también forma parte de la historia; que gracias a ella son capaces de resistir tanto calor, tanta guardia, tanta vida ajena puesta en sus manos. Pero Esmeralda no duda en decir que una y otra vez elegirían estar allí.

En Gambia, este matrimonio de cirujanos cubanos crece de golpe. Madura. Comprende que la medicina no siempre es una ciencia exacta, sino una mezcla de conocimiento, coraje y humanidad.

Y mientras, bajo un sol que no perdona, Jarama deja de ser solo una palabra. Para Esmeralda y Yohanny significa más que “gracias”: es reconocimiento, confianza, vida compartida. Es la certeza de que su presencia cambia la historia de cada paciente que cruza la puerta del hospital donde hoy cumplen misión internacionalista. Se vuelve costumbre. Y la costumbre, a fuerza de repetirse, empieza a parecerse a la magia.

Jarama

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Jarama

Por: Mylenys Torres Labrada

Instituto de Nefrología celebrará el Día Mundial del Riñón 2026

El Instituto de Nefrología “Dr. Abelardo Buch López” desarrollará un programa de actividades científicas y educativas este día 12, en ocasión de la celebración como cada segundo jueves de marzo del Día Mundial del Riñón, iniciativa global que este año conmemora su 20 aniversario.

La jornada incluirá una Mini Feria de Salud, dirigida a promover la prevención y el cuidado de la salud renal entre pacientes, profesionales de la salud y la comunidad.

Según explicó a Infomed la Dra. Yamilé García Villar, directora del Instituto de Nefrología, el programa científico de la jornada contará con la participación de destacados especialistas. El Dr. Jorge Pérez-Oliva abordará la importancia histórica del Día Mundial del Riñón, mientras que la Dra. Yamiselis Valenciano presentará una ponencia sobre los desafíos ambientales en la hemodiálisis y las pautas hacia la sostenibilidad.

Asimismo, el Dr. Raymed Bacallao expondrá sobre el citrato de potasio como una opción terapéutica disponible en Cuba, y el Dr. Christian Leyva de la Torre ofrecerá una conferencia dedicada al cáncer en el paciente trasplantado renal.

Con esta jornada científica y de promoción de salud, el Instituto de Nefrología reafirma su compromiso con la educación sanitaria, la prevención de las enfermedades renales y el fortalecimiento de la atención integral a los pacientes.

El Día Mundial del Riñón 2026 se celebra bajo el lema “Salud renal para todos: cuidar a las personas, proteger el planeta”, un llamado internacional a integrar la salud humana con la sostenibilidad ambiental.

La campaña destaca que la relación entre la enfermedad renal y el medio ambiente es de doble dirección: un planeta saludable contribuye al bienestar de las personas, mientras que los sistemas de atención renal deben avanzar hacia prácticas más sostenibles.

Por: Mylenys Torres Labrada

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