Aunque Cuba mantiene eliminada la sífilis congénita como problema de salud pública, la enfermedad no ha desaparecido. La incidencia en 2025 disminuyó respecto al año anterior, lo que confirma la efectividad de las acciones desarrolladas; sin embargo, persisten desafíos, por lo que la vigilancia y prevención deben mantenerse de manera constante.
Para enfrentar esta “epidemia silenciosa” de la sífilis y otras infecciones de transmisión sexual (ITS) en mujeres embarazadas y recién nacidos, se impulsa un proyecto interinstitucional en colaboración con el Ministerio de Salud Pública de Cuba, el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) y la OPS/OMS, con apoyo financiero de la Unión Europea.
El proyecto se centra en el primer nivel de atención, clave para garantizar la detección temprana, tratamiento oportuno y seguimiento adecuado de las gestantes. Sus principales líneas de acción incluyen fortalecer la prevención de la sífilis y otras Infecciones de Transmisión Sexual (ITS), desarrollar capacidades técnicas del personal de salud en diagnóstico y tratamiento, actualizar y aplicar protocolos clínicos con enfoque en detección precoz y atención integral y mejorar el acceso a medicamentos, pruebas rápidas y medios diagnósticos.
Para 2026, la iniciativa beneficiará directamente a 11 municipios de 5 provincias, seleccionados por presentar las mayores tasas de sífilis gestacional y congénita, permitiendo una intervención focalizada y más eficaz.
Este esfuerzo contribuye a proteger la salud materna e infantil, mantener los logros alcanzados por el sistema de salud cubano y asegurar la sostenibilidad de la eliminación de la transmisión materno infantil de la sífilis, mediante vigilancia continua, cooperación interinstitucional y acción preventiva sostenida.










