Desde la OMS

Semana Mundial de la Lactancia Materna: Declaración conjunta de la Directora Ejecutiva de UNICEF, Catherine Russell, y del Director General de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus

Madre y recinacido

Mientras las crisis mundiales siguen amenazando la salud y la nutrición de millones de bebés, niños y niñas, la importancia vital de la lactancia materna como mejor comienzo posible en la vida es más decisiva que nunca.

Esta Semana Mundial de la Lactancia Materna, cuyo lema es Impulsemos la lactancia materna: educar y apoyar, UNICEF y la OMS hacen un llamamiento a los gobiernos a fin de que asignen más recursos para proteger, promover y apoyar las políticas y los programas de lactancia materna, especialmente los que están dirigidos a las familias más vulnerables que viven en situaciones de emergencia.

La lactancia materna constituye una fuente de alimentación segura, nutritiva y accesible para los bebés y los niños pequeños durante situaciones de emergencia como las de Afganistán, Yemen, Ucrania, el Cuerno de África y el Sahel. Ofrece una defensa poderosa contra las enfermedades y todas las formas de malnutrición infantil, incluida la emaciación.

La lactancia materna también actúa como la primera vacuna del bebé, ya que lo protege contra las enfermedades más frecuentes de la infancia.

Sin embargo, la angustia emocional, el agotamiento físico, la falta de espacio e intimidad y las malas condiciones de saneamiento que padecen las madres durante las situaciones de emergencia implican que muchos bebés no pueden aprovechar los beneficios de la lactancia materna para sobrevivir.

Menos de la mitad de los recién nacidos reciben leche materna en la primera hora de vida, y esto los hace más vulnerables a las enfermedades y a la muerte. Y solo el 44% de los bebés toman leche materna de manera exclusiva durante sus primeros seis meses de vida, una cifra que está por debajo del objetivo de la Asamblea Mundial de la Salud del 50% para 2025.

Proteger, promover y apoyar la lactancia materna es más importante que nunca, no solo porque al ser el primer sistema alimentario natural y sostenible del bebé protegemos nuestro planeta, sino también porque promovemos la supervivencia, el crecimiento y el desarrollo de millones de lactantes.

Por eso, UNICEF y la OMS piden a los gobiernos, los donantes, la sociedad civil y el sector privado que redoblen sus esfuerzos con el fin de lograr los objetivos siguientes:

  • Dar prioridad a la inversión en políticas y programas de apoyo a la lactancia materna, especialmente en entornos frágiles y de inseguridad alimentaria.
  • Dotar a los trabajadores de la salud y la nutrición que realizan su labor en los centros sanitarios y en las comunidades de las competencias necesarias para proporcionar a las madres un asesoramiento de calidad y un apoyo práctico que les permita amamantar a sus hijos de forma adecuada.
  • Proteger a los cuidadores y a los trabajadores de la salud contra la influencia del mercadeo poco ético de la industria de la fórmula para bebés mediante la aprobación y aplicación plena del Código Internacional de Comercialización de Sucedáneos de la Leche Materna, especialmente en los entornos humanitarios.
  • Establecer políticas favorables a la familia que proporcionen a las madres el tiempo, el espacio y la ayuda que necesitan para amamantar.

Una nueva alianza buscará poner fin al SIDA infantil para 2030

Una nueva alianza buscará poner fin al SIDA infantil para 2030 | Noticias  ONUEn todo el mundo, solo la mitad (52%) de los niños con VIH reciben un tratamiento que puede salvarles la vida, muy por detrás de los adultos, de los que tres cuartas partes (76%) reciben antirretrovíricos, según los datos que acaban de darse a conocer en la Actualización mundial sobre el Sida 2022, de ONUSIDA. Preocupados por el estancamiento de los progresos en los niños y la brecha cada vez mayor entre niños y adultos, el ONUSIDA, el UNICEF, la OMS y sus asociados han formado una alianza mundial para garantizar que ningún niño con VIH se vea privado de tratamiento para finales de la década y para prevenir nuevas infecciones por VIH entre los recién nacidos. 

El establecimiento de la nueva Alianza Mundial para Poner Fin al Sida en los Niños para 2030 fue anunciado por destacadas personalidades en la Conferencia Internacional sobre el SIDA que se celebra en Montreal (Canadá).

Además de los organismos de las Naciones Unidas, la Alianza incluye organizaciones de la sociedad civil, como la Global Network of People Living with HIV, gobiernos nacionales de los países más afectados y asociados internacionales, como PEPFAR y el Fondo Mundial. En la primera fase se han unido a la Alianza doce países: Angola, Camerún, Côte d’Ivoire, Kenya, Mozambique, Nigeria, República Democrática del Congo, Sudáfrica, Tanzanía, Uganda, Zambia y Zimbabwe.

En las consultas de la Alianza se han determinado cuatro pilares para la acción colectiva:

  1. Cerrar la brecha de tratamiento para las adolescentes y mujeres embarazadas y lactantes con VIH y optimizar la continuidad del tratamiento;
  2. Prevenir y detectar nuevas infecciones por VIH entre las adolescentes y mujeres embarazadas y lactantes;
  3. Dar acceso a la realización de pruebas, tratamiento optimizado y atención integral para lactantes, niños y adolescentes con VIH o expuestos a ese virus;
  4. Atender los derechos, la igualdad de género y los obstáculos sociales y estructurales que dificultan el acceso a los servicios.

En su intervención en la Conferencia Internacional sobre el SIDA, Limpho Nteko, de Lesotho, explicó que descubrió que era seropositiva para el VIH a los 21 años, cuando estaba embarazada de su primer hijo. Esto la llevó hacia un viaje que ha desembocado en su trabajo para un programa pionero –mothers2mothers– dirigido por mujeres. La clave para una respuesta eficaz, señaló, es propiciar el liderazgo de las comunidades.

«Debemos acelerar todos juntos con el objetivo de poner fin al sida en los niños para 2030», dijo la Sra. Nteko. «Para lograrlo, necesitamos una generación sana e informada de jóvenes que se sientan libres para hablar sobre el VIH y para obtener los servicios y el apoyo que necesitan para protegerse y proteger a sus hijos del VIH. mothers2mothers ha logrado la eliminación virtual de la transmisión maternoinfantil del VIH en quienes se han inscrito en nuestro programa durante ocho años consecutivos, lo que demuestra lo que puede lograrse cuando dejamos a las mujeres y las comunidades crear soluciones adaptadas a sus realidades».

La Alianza funcionará durante los próximos ocho años, hasta 2030, con el objetivo de corregir una de las disparidades más flagrantes en la respuesta al sida. Los miembros de la Alianza coinciden en la evaluación de que el reto puede superarse con la unión.

«La amplia brecha en la cobertura del tratamiento entre niños y adultos es indignante», señaló la Directora Ejecutiva del ONUSIDA, Winnie Byanyima. «Mediante esta Alianza, canalizaremos esa indignación hacia la acción. Con la conjunción de los nuevos medicamentos mejorados, un nuevo compromiso político y el activismo decidido de las comunidades, podemos ser la generación que pone fin al sida en los niños. Podemos lograrlo, pero solo si nos unimos».

«Pese a los avances para reducir la transmisión vertical, incrementar la realización de pruebas y el tratamiento, y ampliar el acceso a la información, los niños de todo el mundo siguen teniendo muchas menos probabilidades que los adultos de acceder a los servicios de prevención, atención y tratamiento del VIH», señaló la Directora Ejecutiva del UNICEF, Catherine Russell. «La puesta en marcha de la Alianza Mundial para Poner Fin al Sida en los Niños es un importante paso adelante –y el UNICEF se compromete a trabajar junto a todos nuestros asociados para lograr un futuro sin sida».

«Ningún niño debe nacer o crecer con VIH, y ningún niño con VIH debe quedar sin tratamiento», señaló el Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus, Director General de la OMS. «Que solo la mitad de los niños con VIH reciban antirretrovíricos es un escándalo y una mancha en nuestra conciencia colectiva. La Alianza Mundial para Poner Fin al Sida en los Niños ofrece la oportunidad de renovar nuestro compromiso con los niños y sus familias para unirnos, hablar y actuar con un objetivo común y en solidaridad con todas las madres, los niños y los adolescentes».

El Dr. Osagie Ehanire, Ministro de Salud de Nigeria, se comprometió a «cambiar las vidas de los niños que quedan atrás» estableciendo los sistemas necesarios para garantizar que los servicios de salud atiendan las necesidades de los niños con VIH.

Según anunció el Dr. Ehanire, Nigeria acogerá la presentación política de la Alianza en África en una reunión ministerial que se celebrará en octubre de 2022.  

La OMS recomienda el cabotegravir de acción prolongada para prevenir la infección por el VIH

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha publicado unas nuevas directrices para usar el cabotegravir inyectable de acción prolongada como profilaxis anterior a la exposición al VIH y ha hecho un llamamiento a los países para que ofrezcan esta opción preventiva segura y de gran eficacia a las personas con alto riesgo de infección.

Dichas directrices serán de ayuda para que los países incorporen este medicamento en un enfoque integral de prevención de la infección por el VIH y facilitarán la investigación operativa que se necesita con urgencia.

Las nuevas directrices se publican en un momento crítico en que las actividades preventivas se han estancado. En 2021 se registraron 1,5 millones de nuevas infecciones por el VIH, la misma cifra que en 2020, y de estos datos se deduce que cada día se infectaron por primera vez 4000 personas. El 70% de estas infecciones afectan a grupos poblacionales específicos (trabajadores sexuales masculinos y femeninos, hombres que tienen relaciones sexuales con hombres, consumidores de drogas intravenosas, presos y personas transgénero) y a sus parejas sexuales.

La Dra. Meg Doherty, Directora de los Programas Mundiales de la OMS sobre VIH, Hepatitis e Infecciones de Transmisión Sexual, ha señalado: «El cabotegravir inyectable de acción prolongada es inocuo y muy eficaz como prevención de la infección por el VIH, pero solo se encuentra disponible para realizar estudios. Esperamos que estas nuevas directrices ayuden a los países a impulsar la incorporación y la administración de este medicamento, junto con otras opciones preventivas, como la profilaxis oral anterior a la exposición y el anillo vaginal con dapivirina».

Como profilaxis anterior a la exposición, las dos primeras inyecciones intramusculares de cabotegravir inyectable de acción prolongada se administran separadas por un intervalo de 4 semanas y, a continuación, se pasa a una pauta de una inyección cada 8 semanas. Los resultados de dos ensayos aleatorizados (HPTN 083 y HPTN 084) indican que este medicamento es inocuo y muy eficaz en las mujeres cisgénero, los hombres cisgénero que tienen relaciones sexuales con hombres y las mujeres transgénero que tienen relaciones sexuales con hombres. Estos datos son de gran importancia, puesto que se observó que con este tratamiento logró una reducción relativa del 79% del riesgo de infección por el VIH con respecto a la profilaxis oral diaria anterior a la exposición, que presenta problemas de cumplimiento por los usuarios. Además, estos estudios muestran que estos usuarios aceptan bien las inyecciones de acción prolongada y, en algunos casos, los prefieren a la administración oral diaria.

En la conferencia de prensa ofrecida en la Conferencia Internacional sobre el Sida 2022 se anunció también la puesta en marcha de una nueva coalición para agilizar el acceso al cabotegravir de acción prolongada en todo el mundo. Entre otras actividades, esta coalición, que convocan la OMS, el Unitaid, el ONUSIDA y el Fondo Mundial, definirá las intervenciones que se deben efectuar en el mercado para facilitar el acceso a corto y largo plazo a este tratamiento, fijará pautas para su financiación y su adquisición, prestará apoyo a fin de aplicar programas de prevención de la infección por el VIH en el mundo y publicará orientaciones normativas.

Rachel Baggaley, jefa del Equipo de Pruebas, Prevención y Grupos Poblacionales de los Programas Mundiales de la OMS sobre VIH, Hepatitis e Infecciones de Transmisión Sexual, ha dicho: «Para alcanzar los objetivos de prevención establecidos por las Naciones Unidas, debemos potenciar el acceso rápido y equitativo a todas las herramientas de prevención eficaces, incluida la profilaxis de acción prolongada anterior a la exposición. Con ese fin, se deberán superar obstáculos importantes en los países de ingresos medianos y bajos, como los costos y las dificultades de aplicación»

La OMS continuará respaldando las estrategias basadas en la evidencia para aumentar el acceso y la aceptación de la profilaxis anterior a la exposición, incorporando el cabotegravir de acción prolongada a las opciones disponibles. Se aplicarán las siguientes intervenciones básicas:

  • La OMS ayudará a los países y los asociados a incluir el cabotegravir de acción prolongada de forma eficaz e inocua en los programas de prevención de la infección por el VIH.
  • La OMS colabora con el Unitaid y con otros asociados en proyectos de aplicación de avances científicos a fin de resolver las cuestiones pendientes relativas a la inocuidad y los obstáculos a la ejecución, así de para conocer la opinión de los usuarios respecto al cabotegravir de acción prolongada con respecto a otras opciones de prevención de la infección por el VIH.
  • La OMS coopera con los países, las comunidades y los donantes, entre ellos el Fondo Mundial, el PEPFAR y la Fundación Bill y Melinda Gates, para fomentar la incorporación del cabotegravir de acción prolongada en sus programas y promover la investigación aplicada y el seguimiento de los programas, de modo que este medicamento se administre de forma eficaz e inocua para que tenga la máxima repercusión.
  • La Red Mundial de la OMS sobre Profilaxis Previa a la Exposición organizará este año webinarios sobre el cabotegravir de acción prolongada a fin de aumentar la concienciación y de proporcionar información actualizada a los países, los colectivos y los responsables de la ejecución.
  • En abril de 2022, la OMS añadió el cabotegravir de acción prolongada a la lista de productos sobre los que envió una invitación a manifestar interés en que se realice una evaluación con vistas a obtener la precalificación, y está trabajando con los países para autorizar su comercialización.

Tanto la profilaxis oral anterior a la exposición como el cabotegravir inyectable de acción prolongada son muy eficaces, y la OMS continuará promoviendo que se cuente con distintas opciones profilácticas. Este nuevo tratamiento amplía las soluciones disponibles y debería ofrecerse siempre como opción, además de la profilaxis oral anterior a la exposición. Es posible que algunas personas prefieran seguir tomando los comprimidos orales, mientras que las que no quieran o no puedan tomar comprimidos a diario opten por las inyecciones. En la Conferencia Internacional sobre el Sida 2022, la OMS ha presentado también nuevas orientaciones sobre la profilaxis anterior a la exposición (en inglés) que simplifican estos servicios y presentan diversas opciones para facilitar el acceso, incluida la administración fuera de los establecimientos de salud.

Al igual que con las directrices anteriores, la OMS ha basado sus nuevas directrices en criterios de salud pública que tienen en cuenta la eficacia, la aceptabilidad, la viabilidad y las necesidades de recursos en diversos contextos. Con ese fin, en ellas se explica cómo facilitar la administración del cabotegravir inyectable de acción prolongada y la investigación operativa que se necesita con urgencia para aplicar esta intervención y solventar problemas de toxicidad, y se aporta información útil para tomar decisiones relativas al modo de proporcionar y ampliar satisfactoriamente este tratamiento profiláctico. En las directrices se señalan cuestiones sobre las que es preciso seguir investigando, como la resistencia a los fármacos utilizados para tratar la infección por el VIH, las pruebas de detección del virus, los modelos de prestación de servicios, las necesidades de recursos, la inocuidad durante el embarazo y la lactancia, y el suministro del medicamento en zonas geográficas y para poblaciones no incluidas en los ensayos.

Asimismo, se señala que los jóvenes y los grupos de población con más riego suelen tener dificultades para acceder a los servicios actuales de profilaxis anterior a la exposición. Es necesario que las comunidades participen en el establecimiento y la prestación de los servicios de prevención de esta infección para mejorar su eficacia y su aceptabilidad y para potenciar la capacidad de elección de los usuarios.

La pandemia de COVID-19 causa el mayor retroceso ininterrumpido de la vacunación en treinta años

Los datos oficiales publicados recientemente por la OMS y el UNICEF muestran la mayor caída ininterrumpida de la vacunación infantil en unos 30 años.

El porcentaje de niños que recibieron tres dosis de la vacuna contra la difteria, el tétanos y la tosferina (DPT3) —considerado un marcador de la cobertura vacunal a nivel nacional e internacional— disminuyó en un 5% entre 2019 y 2021, situándose en el 81%.

Esto significa que, solo en 2021, 25 millones de niños no recibieron una o varias dosis de la vacuna DPT en el marco de los servicios de vacunación sistemática, lo que supone 2 millones más que en 2020 y 6 millones más que en 2019, y muestra claramente el incremento del número de niños expuestos a enfermedades devastadoras pero prevenibles. Diversos factores explican este descenso, entre ellos el aumento en el número de niños que viven en situaciones de fragilidad y conflicto, donde el acceso a la vacunación suele ser difícil, el aumento de la información errónea y los problemas relacionados con la COVID-19, como las interrupciones de los servicios y las cadenas de suministro, el desvío de recursos hacia las iniciativas de respuesta y las medidas de contención que limitaron el acceso a los servicios de vacunación y su disponibilidad.

«Se trata de una alerta roja para la salud infantil. Asistimos a la mayor caída ininterrumpida en la vacunación infantil en una generación, que tendrá como consecuencia la pérdida de vidas humanas», declaró Catherine Russell, Directora Ejecutiva del UNICEF. «Aunque se esperaba que la pandemia dejara marcas el año pasado debido a las interrupciones y los confinamientos por la COVID-19, ahora vemos que ese descenso se mantiene. La pandemia no es una excusa. Necesitamos recuperar el tiempo perdido para los millones de personas que no han sido vacunadas o, de lo contrario, presenciaremos inevitablemente el aumento de los brotes, de los niños enfermos y de la presión sobre unos sistemas de salud ya de por sí sobrecargados».

De estos 25 millones de niños, 18 millones no recibieron ni una dosis de la vacuna DPT durante el año. La inmensa mayoría de ellos viven en países de ingresos bajos y medianos, siendo la India, Nigeria, Indonesia, Etiopía y Filipinas los que han registrado las cifras más altas. Entre los países[1] con los mayores aumentos relativos en el número de niños que no recibieron ni una sola vacuna entre 2019 y 2021 se encuentran Myanmar y Mozambique.

A nivel mundial, se ha perdido más de una cuarta parte de la cobertura vacunal contra el VPH alcanzada en 2019. Esta situación tiene graves consecuencias para la salud de las mujeres y las niñas, puesto que la cobertura mundial de la primera dosis de la vacuna contra el virus del papiloma humano (VPH) es solo del 15%, pese a que las primeras vacunas se autorizaron hace más de 15 años.

Se esperaba que 2021 fuera un año de recuperación en el que volverían a establecerse programas de vacunación y la cohorte de niños que quedaron sin vacunar en 2020 se pondría al día. Sin embargo, la cobertura de DPT3 cayó a su nivel más bajo desde 2008, lo que, junto con la disminución de la cobertura de otras vacunas básicas, desvió el cumplimiento de los objetivos mundiales, en particular el indicador de vacunación para los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Este retroceso histórico en las tasas de vacunación ocurre en un contexto de rápido aumento de las tasas de malnutrición aguda grave. Un niño malnutrido ya tiene inmunidad debilitada y el hecho de que no haya recibido alguna vacuna puede significar que las enfermedades que son frecuentes durante la infancia sean letales rápidamente. La confluencia de una hambruna con la creciente brecha de vacunación amenaza con crear las condiciones para una crisis de supervivencia infantil.

La cobertura vacunal se redujo en todas las regiones, y en las regiones de Asia Oriental y el Pacífico se registró la reversión más pronunciada en la cobertura de la vacuna DPT3, que se redujo nueve puntos porcentuales en tan solo dos años.

«La planificación y la lucha contra la COVID-19 también deben ir de la mano de la vacunación contra enfermedades mortales como el sarampión, la neumonía y la diarrea», señaló el Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus, Director General de la OMS. «No es una cuestión de elegir entre una u otra opción, ambas son posibles».

Algunos países frenaron notablemente las caídas. Uganda mantuvo altos niveles de cobertura en los programas de vacunación sistemática, al tiempo que puso en marcha un programa de vacunación contra la COVID-19 específico para proteger a las poblaciones prioritarias, en particular los trabajadores de la salud. También el Pakistán volvió a los niveles de cobertura anteriores a la pandemia gracias a un compromiso gubernamental de alto nivel y a importantes esfuerzos vacunales para ponerse al día. Es admirable lograr esto en medio de una pandemia, cuando los sistemas de atención de salud y los trabajadores de la salud estaban sometidos a una gran presión.

Se requerirán esfuerzos monumentales para alcanzar niveles universales de cobertura y prevenir brotes. En los 12 últimos meses ya se han registrado brotes evitables de sarampión y poliomielitis debido a niveles de cobertura inadecuados, lo que pone de relieve la importancia vital de la vacunación para preservar la salud de los niños, los adolescentes, los adultos y las sociedades en general.

La cobertura de la primera dosis contra el sarampión se redujo al 81 por ciento en 2021, también el nivel más bajo desde 2008. Ello ha significado que 24,7 millones de niños se quedaron sin su primera dosis contra el sarampión en 2021, 5,3 millones más que en 2019. Otros 14,7 millones no recibieron la segunda dosis que necesitaban. Del mismo modo, en comparación con 2019, 6,7 millones de niños más se quedaron sin la tercera dosis de la vacuna contra la poliomielitis y 3,5 millones se quedaron sin la primera dosis de la vacuna contra el VPH, que protege a las niñas contra el cáncer de cuello uterino en etapas posteriores de la vida.

La drástica disminución en dos años se registra tras casi una década de estancamiento en los progresos, lo que subraya la necesidad no solo de abordar las interrupciones debidas a la pandemia, sino también los desafíos sistémicos en materia de vacunación para garantizar que todos los niños y adolescentes se vacunen.

La OMS y el UNICEF colaboran con Gavi, la Alianza para las Vacunas, y otros asociados en el cumplimiento de la Agenda de Inmunización 2030 (AI2030), una estrategia de ámbito mundial para que todos los países y los asociados mundiales pertinentes alcancen los objetivos establecidos en prevención de enfermedades mediante vacunación y en la administración de vacunas a todas las personas, en todas partes y a todas las edades.

«Es desgarrador ver que más niños se quedan sin la protección contra enfermedades prevenibles por segundo año consecutivo. La prioridad de la Alianza debe ser ayudar a los países a mantener, restaurar y fortalecer la vacunación sistemática, junto con la ejecución de planes ambiciosos de vacunación contra la COVID-19, no solo mediante vacunas, sino también de apoyo estructural adaptado a los sistemas de salud que las administrarán», señaló el Dr. Seth Berkley, Director Ejecutivo de Gavi, la Alianza para las Vacunas.

Los asociados de la AI2030 hacen un llamamiento a los gobiernos y a los actores pertinentes para:

  • Intensificar los esfuerzos para ponerse al día con la vacunación a fin de hacer frente al retroceso en la vacunación sistemática, y ampliar los servicios periféricos en las zonas desatendidas para llegar a los niños que se han quedado sin la vacunación y poner en marcha campañas para prevenir brotes;
  • Poner en marcha estrategias basadas en la evidencia, centradas en las personas y adaptadas para generar confianza en las vacunas y la inmunización, contrarrestar la información errónea y aumentar la aceptación vacunal, particularmente entre las comunidades vulnerables;
  • Velar por qué la preparación y respuesta actuales frente a pandemias y los esfuerzos de fortalecimiento de la arquitectura mundial de la salud promuevan la inversión en servicios de atención primaria de la salud, con apoyo explícito para fortalecer y mantener la vacunación esencial;
  • Garantizar el compromiso político de los gobiernos nacionales y aumentar la asignación de recursos internos para fortalecer y mantener la vacunación dentro de la atención primaria de la salud;
  • Dar prioridad a la información sobre salud y al fortalecimiento de los sistemas de vigilancia de la morbilidad para proporcionar los datos y el seguimiento necesarios para que los programas tengan un efecto máximo; y
  • Aprovechar y aumentar las inversiones en investigación para desarrollar nuevas vacunas y mejorar las existentes, así como servicios de vacunación que puedan satisfacer las necesidades comunitarias y cumplir los objetivos de la AI2030.

[1] De los países en los que más de 10 000 niños no recibieron ninguna dosis en 2021.

Vacunas e inmunización

Llamamiento urgente para mejorar el uso de las vacunas existentes y desarrollar otras nuevas con el fin de luchar contra la resistencia a los antimicrobianos

La Organización Mundial de la Salud ha publicado hoy el primer informe de su historia sobre las vacunas actualmente en desarrollo para prevenir las infecciones causadas por patógenos bacterianos resistentes a los antimicrobianos. El análisis de la OMS señala la necesidad de acelerar los ensayos de las vacunas contra patógenos resistentes a los antimicrobianos que se encuentran en las últimas fases de desarrollo y maximizar el uso de las vacunas existentes.

La pandemia silenciosa de la resistencia a los antimicrobianos (RAM) es un gran problema de salud pública que va en aumento. Las infecciones bacterianas resistentes están asociadas por si solas a casi 4,95 millones de muertes al año, de las que 1,27 millones se atribuyen directamente a la RAM. Pero la RAM va más allá de las infecciones bacterianas. La RAM se produce cuando las bacterias, los virus, los hongos y los parásitos cambian con el tiempo y dejan de responder a los medicamentos. Cuando una persona se infecta con estos microbios, se dice que la infección es resistente a los medicamentos antimicrobianos. Estas infecciones suelen ser difíciles de tratar.

Las vacunas son, en primer lugar, herramientas poderosas para prevenir las infecciones y, por tanto, tienen el potencial de frenar la propagación de las infecciones resistentes a los antimicrobianos. El informe sobre las vacunas contra patógenos resistentes a los antimicrobianos tiene por objeto orientar las inversiones y la investigación en vacunas viables para mitigar la RAM.

En el análisis se identifican 61 vacunas candidatas en diversas fases de desarrollo clínico, entre ellas varias en las últimas fases de desarrollo, para hacer frente a las enfermedades provocadas por las bacterias que figuran en la lista de bacterias prioritarias a las que la OMS ha dado prioridad en materia de I+D. Aunque en el informe se indica que estas vacunas candidatas en fases avanzadas tienen una gran viabilidad de desarrollo, también se advierte de que la mayoría de ellas no estarán disponibles en breve.

«Prevenir las infecciones mediante la vacunación reduce el uso de antibióticos, que es uno de los principales factores que propician la RAM. Sin embargo, de los seis principales patógenos bacterianos responsables de las muertes debidas a la RAM, solo uno, la enfermedad neumocócica (Streptococcus pneumoniae), tiene una vacuna,» dijo la Dra. Hanan Balkhy, Subdirectora General de Resistencia a los Antimicrobianos de la OMS. «Se necesita urgentemente un acceso asequible y equitativo a las vacunas que salvan vidas, como las vacunas antineumocócicas, para reducir el número de muertes y mitigar el aumento de la RAM,» añadió.

En el informe se pide un acceso equitativo a nivel mundial a las vacunas que ya existen, especialmente entre las poblaciones que más las necesitan en entornos con recursos limitados. Ya existen vacunas contra cuatro enfermedades provocadas por bacterias prioritarias: la enfermedad neumocócica (Streptococcus pneumoniae), el Hib (Haemophilus influenzae de tipo b), la tuberculosis (mycobacterium tuberculosis) y la fiebre tifoidea (Salmonella Typhi). Las actuales vacunas de Bacillus Calmette-Guérin (BCG) contra la tuberculosis no protegen adecuadamente contra la tuberculosis, por lo que debería acelerarse el desarrollo de vacunas más eficaces contra esta enfermedad. Las tres vacunas restantes son eficaces, y debemos aumentar el número de personas que las reciben para contribuir a reducir el uso de antibióticos y evitar más muertes.

Un aspecto que cabe destacar con respecto a la lucha mundial contra la RAM es que las bacterias incluidas en la lista de patógenos prioritarios, pese a suponer una importante amenaza para la salud pública precisamente por su resistencia a los antibióticos, cuentan en la actualidad con un pequeño número de vacunas candidatas en proceso de desarrollo, cuya viabilidad no es además muy alta. Es poco probable que se disponga de vacunas contra estos patógenos a corto plazo, por lo que deben buscarse urgentemente intervenciones alternativas para prevenir las infecciones resistentes debidas a los patógenos bacterianos prioritarios.

«Se necesitan enfoques disruptivos para enriquecer la línea de producción y acelerar el desarrollo de vacunas. Las enseñanzas extraídas del desarrollo de las vacunas anti-COVID-19 y de las vacunas de ARNm ofrecen oportunidades únicas para explorar el desarrollo de vacunas contra las bacterias,» ha dicho el Dr. Haileyesus Getahun, Director del Departamento de Coordinación y Alianzas Mundiales contra la RAM de la OMS.

En el informe se examinan algunos de los retos a los que se enfrentan la innovación y el desarrollo de vacunas, incluso en lo referente a los patógenos asociados a las infecciones nosocomiales. Uno de esos retos es la dificultad para definir a la población objetivo entre todos los pacientes hospitalizados; el costo y la complejidad de los ensayos de eficacia de las vacunas; y la falta de precedentes regulatorios y/o normativos para las vacunas contra las infecciones nosocomiales.

«El desarrollo de vacunas es costoso y supone un reto científico, a menudo con altas tasas de fracaso; por otro lado, para las vacunas candidatas que cumplen el proceso con éxito, los complejos requisitos regulatorios y de fabricación requieren más tiempo. Tenemos que aprovechar las lecciones extraídas del desarrollo de las vacunas anti-COVID-19 y acelerar la búsqueda de vacunas para hacer frente a la RAM,» dijo la Dra. Kate O’Brien, Directora del Departamento de Inmunización, Vacunas y Productos Biológicos de la OMS. 

El informe completo puede leerse aquí.

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