Desde la OPS

En Cuba, especialistas en cáncer se preparan para apoyar la vacunación contra el VPH

Entre los días 27 y 29 del pasado mes de enero tuvo lugar en La Habana un taller nacional sobre control del cáncer cervicouterino. Sus principales propósitos fueron: ofrecer una actualización técnica a especialistas de la Sección Independiente de Control del Cáncer, y fortalecer su preparación para apoyar la introducción en el país, por primera vez, de la vacuna contra el Virus del Papiloma Humano (VPH). El encuentro contó con 90 participantes, de todas las provincias y el Municipio Especial Isla de la Juventud.

Durante la apertura, el Dr. Miguel González Fernández, asesor en la Representación de la OPS/OMS, mencionó que la vacunación contra el VPH es una de las medidas que forman parte de la iniciativa global para la eliminación del cáncer cervicouterino, junto con la detección a tiempo y el acceso al tratamiento. Con vistas al 2030, se aspira poder vacunar al 90 % de las niñas; detectar tempranamente las lesiones en el 70 % de las mujeres; y aplicar tratamiento al 90 % de las pacientes.

Por su parte, el Dr. Carlos Alberto Martínez Blanco, jefe de la Sección Independiente de Control del Cáncer, comentó que en Cuba el cáncer es la segunda causa de mortalidad prematura y la primera causa de años de vida potencialmente perdidos. En el caso del cáncer cervicouterino, acotó que constituye la quinta causa de muerte, a pesar de que se puede prevenir, detectar precozmente y tratar oportunamente.

Según datos del Registro Nacional de Cáncer, compartidos por la Dra. Yaima Galán Álvarez, una de cada cinco personas muere por cáncer; y una de cada tres personas que fallece entre 30 y 69 años es debido a esa causa. Anualmente se diagnostican más de 53 000 casos y la tendencia es al incremento. En cuanto a la mortalidad por cáncer cervicouterino señaló que, aunque las cifras no han aumentado, tampoco han mostrado una reducción a lo largo de los años.

Un momento de amplio debate se generó a partir de la presentación de la Dra. Lena López Ambrón, jefa del Programa Nacional de Inmunización, quien explicó cómo se desarrollará el proceso de introducción de la vacuna contra el VPH. Esta última, inicialmente, se aplicará a un universo de 68 524 niñas de nueve años de edad, teniendo en cuenta el siguiente esquema: una dosis de 0,5 mL por vía intramuscular, y dos dosis en las niñas con diagnóstico de alguna enfermedad inmunodeficiente. La meta que se persigue es lograr la eliminación del cáncer cervicouterino, con menos de cuatro casos en 100 000 mujeres por año. El objetivo de cobertura planteado es igual o mayor al 95 %.

En este punto, el Dr. Duniesky Cintra Cala, consultor de la OPS/OMS en Cuba, enfatizó en la importancia que tiene que los especialistas del Programa Integral para el Control del Cáncer estén al tanto de la introducción de esta vacuna, pues pueden apoyar brindando información sobre los beneficios. Asimismo, subrayó que la llegada del inmunobiológico será posible gracias a los esfuerzos conjuntos de la Alianza Mundial para Vacunas e Inmunización (GAVI); el Ministerio de Salud Pública (MINSAP); y la OPS/OMS.

Otros temas tratados durante el taller fueron: tamizaje con test de VPH, radioterapia y braquiterapia ginecológicas. Sin dudas, la oportunidad fue propicia para seguir impulsando la lucha contra el cáncer cervicouterino, haciendo énfasis en la prevención, así como para continuar aunando esfuerzos con vistas a la organización y el desarrollo exitoso de la vacunación contra el virus que lo provoca.

La elevada ingesta de sodio contribuye a la carga de enfermedades crónicas en el Caribe

Un nuevo informe de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) muestra que los niveles de sodio/sal consumidos en el Caribe son dos veces más altos que los recomendados, lo que contribuye al desarrollo de enfermedades cardiovasculares y otras enfermedades no transmisibles (ENT). El reporte subraya la urgencia de implementar estrategias como la reducción obligatoria del contenido de sodio en los alimentos, el etiquetado frontal de advertencia y la regulación de la publicidad de productos altos en sodio.

El informe Sodio en la dieta de las poblaciones caribeñas resume los datos disponibles sobre el consumo de sodio en el Caribe en los últimos 10 años. La revisión se centra en estudios de consumo dietético de sodio/sal, la excreción urinaria de este mineral y el contenido de sodio en productos envasados. Los hallazgos evidencian una elevada ingesta de sodio/sal, casi el doble de los 2 gramos de sodio (5 g de sal) diarios que recomienda la Organización Mundial de la Salud (OMS), lo que puede aumentar la carga de enfermades crónicas en la región.

Las enfermedades no transmisibles (ENT) son la principal causa de muerte en las Américas. La evidencia demuestra que el consumo excesivo de sodio es un factor de riesgo clave para el desarrollo de hipertensión arterial y enfermedades cardiovasculares, lo que enfatiza la importancia de reducir su ingesta en la población.

Los Estados Miembros de la OMS han establecido la meta de reducir el consumo mundial de sodio/sal en un 30 % para 2025, que es esencial para disminuir en un 25 % la mortalidad prematura por ENT. «El consumo excesivo de sodio es un desafío de salud pública que requiere respuestas urgentes y coordinadas. La evidencia demuestra que reducir la ingesta de sodio en la población puede prevenir enfermedades cardiovasculares y otras ENT, mejorando la calidad de vida de las personas y reduciendo la presión sobre los sistemas de salud», dijo el doctor Anselm Hennis, Director del Departamento de Enfermedades no Transmisibles y Salud Mental de la OPS.

En muchos países, aproximadamente tres cuartas partes del sodio consumido proviene de alimentos procesados y ultraprocesados, incluyendo pan, cereales, carnes procesadas y quesos. En Barbados, los alimentos ultraprocesados representan el 40.5 % de la ingesta calórica diaria, mientras en Trinidad y Tobago, un análisis de 1,239 productos procesados y ultraprocesados mostró que muchas categorías de alimentos -como salsas, aderezos y productos procesados de pescado y mariscos- superan los umbrales de sodio establecidos por el Modelo de Perfil de Nutrientes de la OPS.

La excreción urinaria de sodio, un indicador clave del consumo, también confirma esta tendencia. En Barbados, un estudio en adultos afrocaribeños encontró una excreción media de sodio de 2,656 mg/día, con el 68 % de la muestra superando las recomendaciones de la OMS. En un estudio regional en Argentina, Brasil, Chile y Colombia, se encontró que los niveles de excreción de sodio sugerían que el 75 % de la población consumía entre 3 y 6 g/día de sodio. Además, estos resultados estaban directamente relacionados con un mayor riesgo de hipertensión y enfermedades cardiovasculares, particularmente cuando superan los 5 g/día de sodio.

A pesar de que las políticas de reducción de sodio han avanzado en la región, su implementación sigue siendo desigual. Un mapeo de la OPS en 2021 encontró que de 34 países encuestados, 24 (70 %) tenían políticas de reducción de las ENT, que incluían una recomendación para reducir la ingesta de sodio/sal de acuerdo con las directrices de la OMS, pero solo seis cuentan con estrategias nacionales integrales.

Es fundamental fortalecer estrategias para la reducción de sodio/sal, enfocadas principalmente a la industria alimentaria. Entre las acciones más efectivas se encuentran la implementación obligatoria de etiquetado frontal de advertencia en productos con alto contenido de sodio, la regulación de la publicidad de alimentos ultraprocesados, especialmente la dirigida a niños y niñas, y la reformulación de alimentos procesados y ultraprocesados para reducir su contenido de sodio.

Además, es clave promover la educación nutricional a través de estrategias de mercadeo social para concientizar a la población sobre los riesgos del consumo elevado de sodio y fomentar una alimentación saludable.

La OPS/OMS ha desarrollado diferentes herramientas para apoyar a los Estados Miembros en los esfuerzos para reducir la ingesta de sodio alimentario en la Región de las Américas, incluyendo la Guía técnica para reducir el consumo de sal: SHAKE menos sal, más salud, así como las Metas regionales actualizadas de la OPS para reducción de sodio para enfrentar la carga de enfermedades no transmisibles relacionadas con la alimentación.

La OPS alerta sobre el riesgo de brotes de dengue por la circulación del serotipo DENV-3 en las Américas

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) emitió una alerta epidemiológica sobre el aumento de riesgo de brotes de dengue en las Américas, debido a la creciente circulación del serotipo DENV-3 en varios países de la región. La OPS recomienda a los países reforzar sus medidas de vigilancia, diagnóstico temprano y atención médica para enfrentar posibles aumentos en los casos de dengue.

El dengue es transmitido por el mosquito Aedes aegypti y tiene cuatro serotipos: DENV-1, DENV-2, DENV-3 y DENV-4. Cada serotipo puede generar inmunidad duradera solo contra el mismo serotipo, lo que significa que las infecciones subsecuentes por otros serotipos pueden aumentar el riesgo de formas graves de la enfermedad. La aparición o aumento de un serotipo que no predominaba previamente en una región puede llevar a un incremento en los casos, debido a la mayor susceptibilidad de la población.

La situación del DENV-3 en la región

El serotipo DENV-3 ha sido identificado en varios países de las Américas, incluyendo Brasil, Colombia, Costa Rica, Guatemala, México y Perú. En 2024, Argentina notificó su circulación, marcando la introducción de este serotipo en el país. Ese mismo año, Brasil y Colombia reportaron un aumento en los casos asociados con DENV-3, especialmente entre niños, y se ha detectado en otras naciones de América Central y el Caribe. Este serotipo ha sido asociado con formas graves de la enfermedad, incluso en infecciones primarias, lo que genera una mayor preocupación por el impacto potencial en la salud pública.

La reaparición de DENV-3, después de una ausencia prolongada en algunas áreas de la región, aumenta la vulnerabilidad de las poblaciones que no han sido previamente expuestas a este serotipo.

Situación actual y medidas recomendadas

En 2024, la región de las Américas registró más de 13 millones de casos de dengue, de los cuales 22.684 fueron clasificados como graves (0,17% del total) y 8.186 resultaron en muertes (tasa de letalidad de 0,063%). En las primeras semanas de 2025, 23 países y territorios de la región reportaron un total de 238.659 casos, con la mayoría concentrados en Brasil (87%), seguidos por Colombia (5,6%), Nicaragua (2,5%), Perú (2,5%) y México (2,5%). De estos casos, 263 fueron graves y 23 personas fallecieron a causa de la enfermedad.

La OPS recomienda que los países refuercen las medidas de control vectorial, fortalezcan la capacidad diagnóstica en los sistemas de salud y aseguren la atención temprana y adecuada a los pacientes para prevenir complicaciones graves. También es esencial mantener campañas de educación pública para reducir la exposición a los mosquitos transmisores del virus y eliminar los criaderos.

El papel de la vacunación y el monitoreo

En cuanto a la vacunación, según la evidencia generada por el productor y publicada en el estudio principal de fase 3, la vacuna contra el dengue TAK-003, utilizada en algunos países de la región, ha mostrado menor protección contra el DENV-3, especialmente en niños sin antecedentes de infección. Esto resalta la necesidad de asegurar una vacunación segura y de mantener una vigilancia constante sobre los eventos adversos supuestamente atribuibles a la vacunación.

La OPS sigue de cerca la evolución de la circulación del DENV-3 y el resto de los serotipos, y continuará brindando apoyo a los países para implementar medidas eficaces de control y respuesta ante posibles brotes. Es fundamental que los sistemas de salud estén preparados para manejar el incremento de casos y reducir el riesgo de complicaciones graves asociadas con esta enfermedad.

Alerta epidemiológica: Aumento de los casos de fiebre amarilla en América Latina

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) emitió una alerta epidemiológica sobre la fiebre amarilla en las Américas, debido al aumento reciente de casos confirmados en humanos en varios países de la región y a un cambio en la distribución geográfica de la enfermedad.

El incremento ha sido observado durante los últimos meses de 2024 y las primeras semanas de 2025. En total, en 2024 se confirmaron 61 casos de fiebre amarilla, de los cuales 30 resultaron fatales. El numero supera los 58 casos de fiebre amarilla, incluyendo 28 defunciones, reportados entre 2022 y 2023 en Bolivia, Brasil, Colombia y Perú.  En enero de este año, se reportaron 17 casos adicionales, con siete muertes.

Aunque en 2024 los casos estuvieron concentrados principalmente en la región amazónica de Bolivia, Brasil, Colombia, Guyana y Perú, en 2025 la enfermedad ha comenzado a desplazarse hacia áreas fuera de esta zona, especialmente al estado de São Paulo, Brasil, y al departamento de Tolima, Colombia. Perú también ha reportado un caso fatal. La OPS advierte que otros países podrían verse igualmente afectados.

La fiebre amarilla es una enfermedad viral grave y potencialmente mortal, sobre todo en su forma más grave. Este aumento de casos resalta la necesidad urgente de intensificar los esfuerzos para prevenir la propagación del virus, fortalecer el manejo clínico (con énfasis en la detección y tratamiento temprano de los casos graves), y mejorar la vigilancia epidemiológica en las áreas de riesgo.

La OPS recuerda que la vacunación sigue siendo una de las herramientas más eficaces para prevenir y controlar la fiebre amarilla. En 2024, la mayoría de los casos registrados correspondieron a personas que no habían recibido la vacuna. En este sentido, la OPS insta a los países a seguir reforzando sus programas de vacunación, así como a tomar las medidas adecuadas para informar y proteger a los viajeros que se dirigen a zonas de riesgo.

Ante los cambios en los patrones de transmisión del virus, la OPS hace hincapié en la necesidad de mantener una vigilancia activa, particularmente en las áreas cercanas a las zonas afectadas, para detectar cualquier caso sospechoso de manera temprana y garantizar un aislamiento y tratamiento oportunos.

Recomendaciones claves:
  • Refuerzo de la vigilancia: Detectar rápidamente cualquier caso sospechoso, incluso en áreas no tradicionalmente afectadas.
  • Vacunación universal: Asegurar que al menos el 95% de las personas en áreas de riesgo estén vacunadas.
  • Diagnóstico por laboratorio: Realizar diagnóstico virológico mediante PCR en los primeros 7 y hasta 10 días de enfermedad, o ELISA IgM en fase convaleciente con interpretación cuidadosa debido a la reactividad cruzada en áreas con otros flavivirus circulando.
  • Manejo clínico: Fortalecer la detección temprana y el seguimiento especializado de los pacientes graves como una medida clave para salvar vidas.
  • Preparación ante brotes: Revisar y actualizar el inventario nacional y subnacional de vacunas para planificar una respuesta rápida ante emergencias.

Desde 1970, la fiebre amarilla ha resurgido como una amenaza para la salud pública en las Américas. La enfermedad es endémica 13 países y territorios de la región, generando brotes y muertes. En 2014, el virus salió de los límites de la Amazonia. Algunos atribuyen este proceso al cambio en la interacción entre monos, mosquitos y humanos.

La OPS sigue vigilando de cerca la situación para proporcionar la información más actualizada y las mejores prácticas para mitigar el impacto de la enfermedad, garantizar una respuesta coordinada entre los países de la región, y ofrecer apoyo técnico y estratégico en la prevención y control de la fiebre amarilla.

Sesión virtual para conocer sobre la respuesta al Oropouche en Cuba

Más de 500 personas se unieron al webinar “Actualización de Oropouche en las Américas: experiencia de la respuesta al brote en Cuba”, organizado por el Ministerio de Salud Pública del país (MINSAP) y la OPS/OMS, que tuvo lugar el pasado 10 de enero. Especialistas del propio Ministerio, el Instituto de Medicina Tropical “Pedro Kourí” (IPK), y el Programa de Atención Materno Infantil (PAMI), expusieron aspectos relevantes relacionados con el manejo clínico, la vigilancia virológica, la trasmisión vectorial, entre otros temas.

El espacio fue propicio para compartir los principales resultados y hallazgos asociados al manejo del brote en Cuba y a los estudios derivados de esos esfuerzos, que serán muy útiles para aumentar los conocimientos relacionados con la enfermedad y el agente que la propaga. Al dar la bienvenida al seminario, el Representante de la OPS/OMS en Cuba, Dr. Mario Cruz Peñate, agradeció a las autoridades y los expertos nacionales “la generosidad de compartir con la región el conocimiento adquirido en la respuesta al Oropouche y la apertura al trabajo colaborativo con la Organización, que ha continuado en distintos ámbitos”.

El Dr. José Raúl de Armas, jefe del Departamento de Enfermedades Trasmisibles del MINSAP, ofreció una actualización de la situación epidemiológica en el país. Hasta el momento, se contabilizan 23 639 casos sospechosos y 626 confirmados. Entre estos últimos, hubo 76 pacientes con Síndrome de Guillain-Barré, 25 con encefalitis y 15 con meningoencefalitis. Según sexo, 13 588 casos son mujeres y 10 676 hombres.

Se han confirmado personas contagiadas en el 73,8 % de los municipios y el 100 % de las provincias; cinco de las cuales, junto al Municipio Especial Isla de la Juventud, al cierre de 2024, presentaron tasas de incidencia acumuladas superiores a la del país. Hasta el momento, existen 44 municipios donde no se han confirmado casos con pruebas de laboratorio.

Por su parte, el Dr. Osvaldo Castro Peraza, jefe de Servicio de Hospitalización del IPK, explicó cómo ha sido el manejo clínico en un contexto de cocirculación con dengue. Señaló que, aunque ambas enfermedades se parecen, al principio del brote de Oropouche se detectaron algunos síntomas inusuales para dengue, que se manifestaban de manera diferente, y se identificó la necesidad de hacer análisis más cualitativos. Teniendo esto en cuenta, se establecieron protocolos para garantizar diagnósticos diferenciales certeros, a partir de un correcto interrogatorio, y examen físico y de laboratorio.

Según lo que se ha observado, la forma clínica gastroentérica ha sido la más frecuente. Ocurrió casi en el 50 % de los casos atendidos en el IPK. Otras formas clínicas de presentación han sido la enfermedad febril inespecífica, la enfermedad febril con erupción cutánea y la forma neurológica.

En los casos menos graves, se reportó neuropatía autonómica, con manifestaciones clínicas relacionadas con el sistema nervioso neuro-vegetativo. Esto es algo novedoso para Cuba, porque es la primera vez que ocurre una epidemia de este tipo en el país.

Un término que hubo que definir es “recaída”, pues se observó con frecuencia entre los pacientes. En el IPK ocurrió en más del 30 % de los casos, alrededor de 16 días después del inicio de la sintomatología. Además, mediante revisión de la literatura, se comprobó que es una característica propia de esta enfermedad.

Durante la sesión también se comentó el trabajo desarrollado por el Laboratorio Nacional de Referencia de Arbovirus del IPK, presentado por la Dra. C. Mayling Álvarez Vera. Según esta especialista, el análisis filogenético del virus sugirió que su llegada a Cuba ocurrió a partir de una única introducción, probablemente en el primer trimestre de 2024, proveniente del Estado Brasileño de Acre, con un periodo de trasmisión silente antes de ser detectado.

Asimismo, se estima que la zona central del país fue el epicentro inicial de la trasmisión. A partir de este, se crearon dos epicentros secundarios: uno en la región occidental y otro en la oriental. Al final del periodo estudiado, el epicentro central del país provocó trasmisiones adicionales en el occidente.

Además, Álvarez Vera acotó que el suero fue la muestra con mayor positividad, pero señaló que otros tipos de muestras, como la orina y el líquido cefalorraquídeo (LCR) igual resultaron útiles después de la fase aguda de la enfermedad y en pacientes con daños neurológicos. Al final de su exposición, hizo referencia a las investigaciones en curso, entre las que se encuentran tres estudios filogenéticos y un estudio integral en el capitalino municipio La Lisa, para conocer la prevalencia.

Desde el PAMI se establecieron varias estrategias, entre las cuales estuvo la de capacitación a los profesionales de salud y la de comunicación a públicos clave. Así lo señaló la Dra. Dayana Couto Núñez, del Departamento Materno Infantil del MINSAP, quien también acotó que se elaboró un flujograma de diagnóstico específico para gestantes y puérperas.

Unido a lo anterior, se prepararon dos flujogramas más, para asegurar el seguimiento por genética de las embarazadas con sospecha de Oropouche, o confirmadas con la enfermedad, y de sus recién nacidos. Igualmente, se diseñó una encuesta epidemiológica para aplicar a las gestantes con fetos afectados por defectos congénitos mayores.

Otros aspectos detallados por Couto Núñez fueron las líneas de investigación que se han identificado dentro del PAMI para conocer más sobre la fiebre de Oropouche, y la caracterización clínica que hicieron de las gestantes con este problema de salud.

Las intervenciones de los especialistas nacionales culminaron con la presentación de la MSc. Ariamys Companioni Ibañez, del Departamento de Control de Vectores del IPK, desde donde se hizo una revisión de los vectores presentes en Cuba que podían ser trasmisores del virus, mientras se creaban las pautas para la colecta de vectores en las áreas con casos confirmados, de forma que se pudiera conocer si había alguna otra especie sin identificar.

Con las capturas se identificó la presencia del Jején Culicoides paraensis, vector primario en la propagación del virus. Se colectaron 98 hembras adultas, provenientes de 10 localidades diferentes con trasmisión de Oropouche en Santiago de Cuba, Cienfuegos y La Habana.

De igual forma, Campanioni Ibañez, compartió la experiencia en la metodología de las colectas, y las adaptaciones que debieron hacer luego de evaluar las trampas, como fue el cambio de malla por una de diámetro más pequeño, de 0.2 milímetros. Para finalizar, mencionó los principales desafíos que enfrentan actualmente con vistas a progresar más en lo relacionado con los estudios entomológicos.

Al cierre del webinar, las autoridades nacionales agradecieron el acompañamiento técnico recibido de la OPS, que calificaron como muy importante para desarrollar toda esta labor y para identificar líneas de trabajo e investigación con las que seguir avanzando en el conocimiento de este virus y la enfermedad que produce. A su vez, el Dr. Jairo Mendez, asesor regional de enfermedades virales de la OPS y moderador de la sesión, dijo que el equipo cubano debe sentirse orgulloso por los esfuerzos que han impulsado y los resultados científicos a los que han llegado, que aportan información muy valiosa para toda la región.

En ese sentido, se debe destacar la creación del proyecto “Caracterización Clínico-Epidemiológica de la Fiebre de Oropouche en Cuba”, que dará salida a las principales necesidades investigativas. En la iniciativa, que abarca las 15 provincias del país y el Municipio Especial Isla de la Juventud (MEIJ), participan 17 instituciones del MINSAP y 61 especialistas de diferentes ramas de la ciencia.

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