
El anteproyecto de Ley de Salud Pública se presentó hoy ante los diputados al Parlamento cubano, durante una sesión conjunta entre las comisiones de Salud y Deporte y de Asuntos Constitucionales y JurÃdicos, en la antesala de la Décima Sesión Ordinaria de la IX Legislatura de la Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP).
José Angel Portal Miranda, ministro de Salud Pública, explicó que desde 2019 profesionales de diversas especialidades del sistema sanitario trabajan en el anteproyecto, el cual se ajusta al contexto legislativo internacional y al ordenamiento jurÃdico interno.
«La nueva normativa, integrada por cuatro tÃtulos, ratifica a la salud pública como derecho del pueblo y al ministerio de Salud Pública como rector, defiende garantÃas constitucionales de las personas e introduce la ética y los valores como parte de la formación y el ejercicio de la profesión».
El titular de Salud Pública señaló que el documento propone el concepto de los servicios de atención, protección y recuperación de la salud, actualiza la organización y las obligaciones del Estado y el Gobierno para garantizar el funcionamiento de los servicios accesibles, gratuitos y con calidad, e incluye deberes de los usuarios.
Incorpora, además, los conceptos de Una Salud y de la relación del hombre con el medio ambiente, aborda la integración de multidisciplinas, reconoce el aseguramiento económico-financiero planificado de los servicios de salud e introduce postulados contenidos en los tratados internacionales ratificados por el Estado cubano.
Uno de los temas más novedosos que enuncia es el reconocimiento de la eutanasia como un derecho de las personas a una muerte digna y como una forma de atención y cuidado sanitario mediante un proceder médico que provoca la muerte.
No obstante, para su implementación también requiere de una disposición jurÃdica de rango superior, acotó.
Portal Miranda detalló que de enero a marzo del próximo año se divulgará el anteproyecto de ley, el grupo temporal realizará un recorrido por las provincias para efectuar sesiones con trabajadores del sector, diputados y población en general, se efectuarán consultas especializadas, se desarrollará una campaña de comunicación y finalmente se presentará el proyecto a la ANPP, según el cronograma legislativo.
De aprobarse por los diputados, derogará la Ley 41 de la Salud Pública, del 13 de julio de 1983, y entrará en vigor a los 120 dÃas de su publicación en la Gaceta Oficial de la República.
Diciembre siempre ha sido un mes de celebraciones, más aun para los colectivos del
La hipertensión arterial es una de las enfermedades crónicas no transmisibles más prevalentes; es causa de enfermedad cardiovascular y la primera causa de muerte atribuible en la Región de las Américas.
El DÃa de los Derechos Humanos se celebra cada 10 de diciembre, dÃa en que, en 1948, la Asamblea General de las Naciones Unidas adoptó la
Los resultados de este informe muestran claramente que en 2020, un año dominado por la aparición de la COVID-19 y sus crisis sanitarias y económicas asociadas, los gobiernos de todo el mundo estuvieron a la altura del desafÃo. Los fuertes aumentos del gasto público en salud en todos los niveles de renta de los paÃses apuntalaron el incremento del gasto sanitario hasta un nuevo máximo de 9 billones de dólares estadounidenses (aproximadamente el 11% del PIB mundial). En general, el gasto público en sanidad aumentó y compensó el descenso del gasto de bolsillo. Es importante señalar que el aumento del gasto sanitario público formó parte de una respuesta fiscal mucho más amplia a la pandemia. En los paÃses de renta alta y de renta media-alta, el gasto en protección social también aumentó bruscamente, ya que los gobiernos intentaron proteger a la población de los efectos económicos de la pandemia. En contraste con la sanidad y la protección social, el crecimiento del gasto en educación fue relativamente moderado. Los paÃses se enfrentan al reto adicional de mantener el aumento del gasto público en sanidad y otros sectores sociales ante el deterioro de las condiciones macroeconómicas y el aumento del servicio de la deuda. Esto incluye también el reto de mantener la ayuda exterior a los paÃses de renta baja, que es esencial para reducir la pobreza, garantizar el acceso a los servicios sanitarios y reforzar la preparación ante las pandemias.


