Mejora el acceso a los antirretrovirales
Con el fin de apoyar a los países para mejorar el acceso a medicamentos esenciales y suministros médicos, la OPS crea en el 2000 el Fondo Estratégico, un mecanismo de cooperación que ayudó a los ministerios de salud en la adquisición de antirretrovirales de calidad a un costo más bajo y asequible, a planificar su demanda y evitar desabastecimientos.
“En los últimos cinco años, el Fondo Estratégico adquirió más de 200 millones de dólares en antirretrovirales, alrededor de 2,5 millones de tratamientos para 22 países en la región de las Américas, y unas 12 millones de pruebas de diagnóstico”, detalla Christopher Lim, jefe del Fondo Estratégico. El Fondo ha negociado “reducciones de hasta un 50% en el precio de los tratamientos recomendados por la OMS desde 2017, lo que generó un ahorro de alrededor de 20 millones de dólares para los Estados miembros” de la OPS, señala.
Actualmente, la mayoría de personas bajo tratamiento en el mundo recibe el esquema preferente recomendado por la OMS, que consiste en una pastilla al día que combina las drogas tenofovir, lamivudina y dolutegravir (TLD). Este es más eficaz, fácil de tomar, tiene menos efectos secundarios y puede ser utilizado por casi todas las personas con VIH. Además, es menos propenso a la aparición de resistencias a los tratamientos y tiene mejores tasas de supresión viral.
En la región de las Américas, el 69% de las personas con VIH está bajo tratamiento antirretroviral, mientras que el resto aún no conoce su estado, no pudo iniciar o abandonó el tratamiento. La meta para 2030 es que al menos el 95% de quienes viven con el virus sepan que lo tienen, que el 95% esté en tratamiento y que el 95% de los tratados estén indetectables.
“América Latina y el Caribe han sido escenario de una respuesta sin precedentes al VIH, y llegaron a alcanzar las más altas coberturas de tratamiento antirretroviral del mundo”, destaca el doctor Rubén Mayorga, jefe de VIH, Tuberculosis, Hepatitis e Infecciones de Transmisión Sexual en la OPS. “Sin embargo, hoy se están quedando atrás, por lo que se debe acelerar el paso”.
Diagnóstico, prevención, estigma y discriminación
En América Latina y el Caribe, 2 de cada 10 personas con VIH no saben que están infectadas y el 30% de las personas llega tarde al diagnóstico, cuando sus defensas están bajas y su vida en riesgo.
“Si no hacemos universal el acceso a la prueba, el tratamiento universal puede ser una fantasía porque solo pueden tratarse los que saben que tienen VIH”, afirma el doctor Pedro Cahn, para quien es necesario normalizar el diagnóstico y ofrecerlo en cualquier consulta médica, sin barreras.
El preservativo, que fue el protagonista de cientos de campañas de prevención en los 90, dejó de ser la única herramienta de prevención. La profilaxis prexposición o PrEP, que consiste en una píldora con alta eficacia para prevenir la infección, se recomienda desde 2015 como opción adicional de prevención para quienes tienen un riesgo sustancial de infectarse. Los hombres gais y hombres que tienen sexo con otros hombres, las mujeres trans, y las trabajadoras sexuales y sus parejas representan más del 90% de los nuevos casos en América Latina, por lo que los esfuerzos deben priorizarse en y con ellos.
El estigma, la discriminación y el miedo siguen alejando a muchos del diagnóstico y la atención y son otra barrera que superar para terminar con el sida como problema de salud pública para 2030 como se lo propusieron las Naciones Unidas.
Acelerar el paso es necesario para poner fin a esta epidemia de cuatro décadas. “Tenemos las herramientas para realizarnos un diagnóstico en casa en 15 minutos, hay tratamientos muy efectivos y accesibles para vivir con el virus y no infectar a otros, y cualquier persona un riesgo sustancial puede recibir una pastilla que es 99% efectiva para prevenir el contagio cuando se toma según lo prescripto. Con todo esto, terminar con el sida es posible”, concluye el doctor Mayorga.