Programa de vigilancia y lucha antivectorial en tiempos de pandemia

La pandemia de COVID-19 ha provocado que la atención sanitaria se encuentre volcada hacia su contención, tratamiento, control y erradicación, pero debemos volver la mirada hacia otros programas, como la vigilancia y lucha antivectorial.

En este trabajo se describe la aplicación de los principios del programa de vigilancia y lucha antivectorial antes y durante la pandemia COVID-19.

Se realizó un estudio descriptivo observacional retrospectivo de los indicadores del programa de vigilancia y lucha antivectorial en el Policlínico Docente “Ramón López Peña”, Santiago de Cuba, durante los meses enero-junio de 2020 y enero-junio 2021. Se estudió el estado de los indicadores entomológicos y de vigilancia clínica en ambos periodos.

El índice de infestación fue muy superior al establecido en el Programa Nacional de Vigilancia y Lucha Antivectorial en ambos periodos, con una mayor focalidad durante la pandemia. El número de atenciones por síndrome febril inespecífico, ingresos, monosueros y reactivos, disminuyeron en el periodo de enero-junio del 2021 en 85, 78, 61 y 13 casos, respectivamente, en relación con igual periodo del año anterior. De los casos ingresados con síndrome febril inespecífico, 20 % terminó como caso sospechoso de COVID-19, y en 14,5 % de los pacientes se confirmó la enfermedad.

Los autores señalan en las conclusiones que con la compleja situación epidemiológica de la COVID‐19, se ha descuidado la atención del programa de vigilancia y lucha antivectorial, traducido en incumplimiento de los principales indicadores vectoriales y una pobre vigilancia clínica de la arbovirosis.

Lea el texto completo en:

Hierrezuelo-Rojas N, Blanch-Esteriz M, Blanco-Álvarez A. Programa de vigilancia y lucha antivectorial en tiempos de pandemia. Revista Cubana de Higiene y Epidemiología [Internet]. 2022 [citado 22 Jun 2022]; 59.

Declaraciones sobre las vacunas COVID-19 actuales y actualizadas

Trabajador de salud con una vacuna contra la COVID-19 en la manoEl Grupo Consultivo Técnico de la OMS sobre la Composición de las Vacunas contra la COVID-19 (TAG-CO-VAC) y la Organización Mundial de la Salud (OMS), con el apoyo de su Grupo de Expertos en Asesoramiento Estratégico sobre inmunización (SAGE), han emitido hoy sendas declaraciones sobre las vacunas COVID-19 actualizadas.

El TAG-CO-VAC, un grupo independiente de expertos que revisa periódicamente las pruebas y analiza las implicaciones de las nuevas variantes de preocupación (VOC) en el rendimiento de las vacunas COVID-19, ha publicado una declaración sobre la composición de las vacunas actuales contra la COVID-19.

Para complementar la declaración del TAG-CO-VAC, la OMS ha explicado las consideraciones para la toma de decisiones sobre el uso de las vacunas COVID-19 actualizadas según las variantes, con el apoyo del SAGE y su Grupo de Trabajo sobre Vacunas contra la COVID-19.

En resumen:

Ambas declaraciones reiteran que las vacunas COVID-19 actuales, que se basan en la cepa original (o virus índice) del SARS-CoV-2, siguen mostrando una fuerte protección contra la enfermedad grave y la muerte en todas las variantes del virus observadas hasta la fecha. Sigue siendo prioritario lograr altas tasas de cobertura con la serie primaria y las dosis de refuerzo en los grupos de la más alta y de mayor prioridad en todos los países.

  • De cara al futuro, se espera que el virus siga evolucionando, lo que dará lugar a la aparición de nuevas variantes.
  • El TAG-CO-VAC aconseja que la inclusión de ómicron en una composición de vacuna modificada y administrada como dosis de refuerzo, se espera que amplíe la inmunidad manteniendo la protección contra la enfermedad grave y la muerte.
  • La inclusión en la lista de uso de emergencia de la OMS de un producto vacunal con una composición modificada o su aprobación por parte de una autoridad reguladora estricta permitirá al SAGE proporcionar recomendaciones de políticas para su uso.

Declaración provisional de TAG-CO-VAC sobre la composición de las vacunas COVID-19 actuales:

Interim statement on the composition of current COVID-19 vaccines.
Declaración provisional sobre las consideraciones relativas a la toma de decisiones para el uso de las vacunas COVID-19 adaptadas a las variantes.

 

Los patrones de sueño erráticos podrían predecir, a largo plazo, problemas cognitivos a una edad más avanzada

Los patrones de sueño erráticos en el curso de los años o incluso décadas, aunados a la edad de un paciente y sus antecedentes de depresión, pueden ser precursores de un deterioro cognitivo a una edad más avanzada, según un análisis de décadas de datos de un gran estudio sobre el sueño.

«Lo que nos sorprendió un poco en este modelo fue que la duración del sueño, ya sea corta, larga o media, no era significativa, pero la variabilidad del sueño —el cambio en el sueño a través de esas mediciones cronológicas— tenía un impacto significativo en la incidencia del deterioro cognitivo», informó Samantha Keil, becaria posdoctoral de la University of Washington, en Seattle, Estados Unidos, en el Congreso Anual de las Associated Professional Sleep Societies (SLEEP) de 2022.

Los investigadores analizaron los datos sobre sueño y cognición obtenidos durante décadas en 1.104 adultos que participaron en el Estudio Longitudinal de Seattle. Los participantes en el estudio tenían edades de 55 a más de 100 años y casi 80% de la cohorte del estudio tenía 65 años o más.

En ese estudio se comenzó a recopilar datos en la década de 1950. Los participantes en la cohorte del mismo se sometieron a una extensa batería de tests cognitivos, cuyos resultados se añadieron al estudio en 1984 y se recopilaron cada 5 a 7 años. Asimismo, completaron un cuestionario conductual de salud (HBQ), que se añadió en 1993 y se administró cada 3 a 5 años, explicó Keil. El cuestionario conductual de salud incluía una pregunta sobre la duración media del sueño nocturno.

En el estudio se utilizó un modelo multivariable de regresión de riesgos proporcionales de Cox para evaluar el efecto global que tenían sobre el deterioro cognitivo, la duración media del sueño y los cambios en la duración del sueño en el curso del tiempo. Las covariables empleadas en el modelo fueron genotipo de la apolipoproteína E4 (APOE4), sexo, años de escolaridad, grupo étnico y depresión.

Keil dijo que el modelo mostró, como se esperaba, que las variables demográficas de escolaridad, genotipo de APOE y depresión se asociaron significativamente con el deterioro cognitivo (hazard ratios: 1,11; intervalo de confianza [IC 95%]: 1,02 a 1,21; p = 0,01; y 2,08; IC 95%: 1,31 a 3,31; p < 0,005; y 1,08; IC 95%: 1,04 a 1,13; p < 0,005, respectivamente). Es importante destacar que al evaluar la duración, el cambio y la variabilidad del sueño, los investigadores descubrieron que el aumento de la variabilidad del sueño se asociaba significativamente con el deterioro cognitivo (HR: 3,15; IC 95%: 1,69 a 5,87; p < 0,005).

Según este análisis, «la variabilidad del sueño en el curso del tiempo y no la duración media del sueño se asoció con el deterioro cognitivo», dijo. Cuando se añadió la variabilidad del sueño al modelo, mejoró la puntuación de concordancia (un valor que refleja la capacidad de un modelo para predecir un resultado mejor que el fortuito) de 0,63 a 0,73 (un valor de 0,5 indica que el modelo no es mejor para predecir un resultado que un modelo fortuito; un valor de 0,7 o superior indica un buen modelo).

La identificación de la variabilidad del sueño como patrón de interés en los estudios longitudinales es importante, reflexionó Keil, porque la simple evaluación de la duración media del sueño en el curso del tiempo podría no explicar el fenotipo variable del sueño de un individuo. Y lo que es más importante, la evaluación adicional de la variabilidad del sueño con un análisis de predicción de regresión lineal (estadística F: 8,796; p <0,0001, coeficiente R-cuadrado ajustado 0,235) reveló que el aumento de la edad, la depresión y la variabilidad del sueño predecían significativamente el deterioro cognitivo 10 años después. «La variabilidad longitudinal del sueño está quizá por primera vez asociada de forma significativa con el desarrollo del deterioro cognitivo posterior», expresó Keil.

Lo que hace que este estudio sea único, agregó Keil en una entrevista, es que en él se utilizaron datos longitudinales autodeclarados recogidos a intervalos de 3 a 5 años durante hasta 25 años, lo que permite evaluar la variación de la duración del sueño a lo largo de todo este periodo. «Si se pudiera usar ese cambio en la duración del sueño como punto de intervención terapéutica, sería realmente emocionante», dijo.

En futuras investigaciones se evaluará cómo la variabilidad del sueño y la función cognitiva se ven afectadas por otras variables recogidas en el Estudio Longitudinal de Seattle en el curso de los años, incluyendo factores como antecedente de diabetes e hipertensión, dieta, consumo de alcohol y tabaco, y estado civil y familiar. Los estudios de seguimiento investigarán el efecto de la variabilidad del sueño en la progresión de la enfermedad neuropatológica y el deterioro del sistema linfático, dijo Keil.

Un enfoque más novedoso

Al vincular la variabilidad del sueño y el funcionamiento diurno, el estudio emplea un «enfoque más novedoso», afirmó el Dr. Joseph M. Dzierzewski, director de la concentración de medicina conductual del Departamento de Psicología de la Virginia Commonwealth University, en Richmond, Estados Unidos. «Si bien en algunos estudios previos se ha examinado la fluctuación de noche a noche en diversas características del sueño y el funcionamiento cognitivo, lo que distingue al presente estudio de esos estudios anteriores es la duración de la investigación», dijo. La «riqueza de los datos» del Estudio Longitudinal de Seattle y la forma en que se hace un seguimiento del sueño y la cognición en el curso de los años lo hacen «bastante único y novedoso».

Los estudios futuros, dijo, deben ser deliberados en la manera de evaluar el sueño y la función neurocognitiva en el transcurso de los años. «Para seguir avanzando en la comprensión de estos complejos fenómenos, será importante separar las fluctuaciones a corto plazo, momento a momento y día a día, que pueden ser más reversibles por naturaleza, de las fluctuaciones a largo plazo, mes a mes o año a año, que pueden ser más permanentes», dijo el Dr. Dzierzewski. «Otra área relevante de investigación futura sería continuar la búsqueda de un factor biológico común que sustente tanto la variabilidad del sueño como la enfermedad de Alzheimer». Eso, dijo, podría ayudar a identificar posibles objetivos de intervención.

Digitalización de los servicios médicos: otra revolución en la salud

Digitalización de los servicios médicos: otra revolución en la salud

Como «otra revolución en la salud», calificó el Primer Secretario del Comité Central del Partido y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, el proyecto del Minsap, Para Una Salud Digital, presentado en la reunión de esta semana con expertos y científicos para temas de salud.

Se trata de «una transformación cultural de las instituciones de salud, que impacte de manera positiva en la calidad y la seguridad de servicios centrados en el paciente, la familia y la comunidad, como resultado de la informatización de los procesos asistenciales, docentes e investigativos, mediante la integración de manera interoperable de los procesos», explicó el doctor Dalsy Torres Dávila, uno de los especialistas que lidera la iniciativa.

El primer sistema donde debe concretarse la transformación digital como parte de la digitalización de la sociedad debe ser el de salud, enfatizó el jefe de Estado, para quien este logro científico será una muestra más de cuánto puede hacer un país bloqueado a partir del conocimiento de su gente.

En la reunión participó el miembro del Buró Político y Primer Ministro, Manuel Marrero Cruz, así como los viceprimeros ministros Inés María Chapman Waugh y Jorge Luis Perdomo Di-Lella, y el titular de Salud Pública, José Ángel Portal Miranda.

Díaz-Canel señaló que este propósito es totalmente viable en la Salud Pública cubana, por la robustez de ese sistema, e hizo un especial reconocimiento a Infomed, una de las redes digitales pioneras de Cuba y prueba rotunda de las sinergias que existen y pueden incrementarse en este sector.

El jefe de Estado resaltó el aporte que han estado dando a los procesos de digitalización en la Salud Pública los colaboradores de las brigadas del Contingente Henry Reeve que participaron en el enfrentamiento a la COVID-19 en otros países, sobre todo en Europa, donde conocieron, manejaron y dominaron los sistemas informáticos que poseen los hospitales donde trabajaron de manera solidaria.

En la generalización de la digitalización como parte intrínseca de los servicios médicos, es vital, apuntó el mandatario cubano, la informatización de los consultorios del médico y la enfermera de las familias, que son la base del sistema de salud pública. El primer secretario subrayó además que el proyecto permitirá brindar una superior calidad en los servicios y aprovechar mejor los recursos.

El doctor Torres Dávila explicó que el Proyecto para una Salud Digital tiene como objetivo general «desarrollar un ecosistema digital que permita a todas las instituciones de salud brindar un servicio integrador, personalizado, proactivo y centrado en las necesidades del ciudadano y la comunidad, y en la formación del capital humano, el desarrollo de redes de apoyo e investigación que favorezcan las prestaciones en todos los niveles de atención».

Entre sus objetivos estratégicos está:

—Impulsar la ejecución de la Estrategia Nacional de  la informatización en salud.

—Promover la integración en el plano nacional y fomentar la transferencia y gestión del conocimiento de salud digital.

—Fortalecer el liderazgo de la salud digital en el plano nacional y regional.

—Y adoptar un sistema informático de salud centrado en las personas y la comunidad.

Otros propósitos son:

—Desarrollar un ecosistema de aplicaciones (software) cubano, interoperable y estandarizado que tribute a un repositorio de historias clínicas electrónicas e interactúe con los diversos sistemas de atención médica, medicamentos, entre otros, y garantice el acceso autorizado al registro único, seguro y disponible del paciente, desde cualquier nivel de atención.

—Establecer los flujos y uso de datos que impactan a la atención de salud.

—Y proporcionar el soporte y soluciones tecnológicas adecuadas que permita el incremento del estado de salud de la población y su satisfacción con los servicios.

En el encuentro de esta semana del Presidente de la República con expertos y científicos para temas de salud también se hizo la habitual actualización de los modelos de pronósticos de la COVID-19 para los próximos días, que estuvo a cargo, como es costumbre, del Doctor en Ciencias Raúl Guinovart Díaz.

El especialista presentó, entre otros análisis, un comportamiento de la pandemia en Cuba y en doce países de Europa, América y Asia con similares niveles de vacunación que la Isla y donde las medidas actualmente vigentes para el control de la enfermedad también son bastante parecidas, pero donde, pese a los «altos niveles de vacunación, la incidencia de casos y la mortalidad aún persisten».

Esta es una situación que podría repetirse en Cuba, por lo que —señaló el Doctor Guinovart—, se hace necesario mantener la vigilancia y las campañas comunicativas en nuestro país, en lo que coincidió el Presidente.

Sobre el comportamiento y los pronósticos de la COVID-19 en Cuba en las próximas jornadas, el Decano de la Facultad de Matemática y Computación de la Universidad de La Habana informó que todas las regiones han mantenido un descenso de casos en mayo y lo que va de junio. En la Isla de la Juventud —dijo— se sostiene un cambio favorable con disminución de la incidencia acumulada por debajo de 25 casos por cien mil habitantes en la última semana.

«En el país —añadió— la incidencia descendió a 2,8 casos por 100 000 habitantes; y se pronostica para todas las provincias que se mantendrá la tendencia al control y descenso de casos confirmados y hospitalizados y que la letalidad sea casi nula —ya se acumulan 41 días sin defunciones por causa de la COVID-19—», enfatizó.

Este martes, la dirección del país también sostuvo, mediante videoconferencia, la reunión del Grupo temporal de trabajo del Gobierno para la prevención y control del nuevo coronavirus, que igualmente estuvo encabezada por el primer secretario del Comité Central del Partido, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, y los miembros del Buró Político, Esteban Lazo Hernández, presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular; Manuel Marrero Cruz, Primer Ministro, y Salvador Valdés Mesa, vicepresidente de la República.

Además asistieron los viceprimeros ministros Inés María Chapman Waugh, Alejandro Gil Fernández, Jorge Luis Tapia Fonseca y Jorge Luis Perdomo Di-Lella, además de ministras, ministros y otras autoridades.

Nuevas orientaciones de la OPS buscan contribuir a la investigación de la causa de la hepatitis de origen desconocido en niños

Prueba de hepatitis

Entre el 1 de octubre de 2021 y el 16 de junio de 2022, se notificaron al menos 869 casos probables de hepatitis aguda de etiología desconocida en niños sanos menores de 16 años en 33 países del mundo. De ellos, 368 fueron en siete países de las Américas, la gran mayoría (290), en Estados Unidos.

“Si bien se trata de una enfermedad severa en niños y de preocupación, su ocurrencia sigue siendo poco frecuente”, afirmó Rubén Mayorga, jefe de VIH, Tuberculosis, Hepatitis e Infecciones de Transmisión Sexual en la OPS. Sin embargo, destacó, “tenemos que seguir monitoreando la situación e investigando los casos probables”.

Existen varias hipótesis sobre la causa de estos casos, desde factores toxicológicos/medicamentosos, alimenticios, inmunológicos, ambientales e infecciosos, pero ninguna ha podido comprobarse hasta ahora y varias de ellas se están investigando activamente. Conocer las causas permitirá asesorar las políticas y las medidas de salud pública para prevenir nuevos casos y tratar la enfermedad.

En ese sentido, las orientaciones de la OPS incluyen un algoritmo de laboratorio creado para descartar las hepatitis virales más frecuentes (A, B, C, D y E), y otras enfermedades que están presentes en la región que pueden causar daño hepático, como malaria, fiebre amarilla y leptospirosis.

El adenovirus humano – que generalmente causa infecciones gastrointestinales o respiratorias leves y autolimitadas en niños – está entre los agentes que se están investigando, por lo que las orientaciones incorporan su búsqueda como parte del protocolo de investigación entre las posibles causas infecciosas.

Una vez eliminadas esas posibilidades, la guía de la OPS sugiere considerar pruebas adicionales como un panel respiratorio, y uno de enterobacterias y otros patógenos menos frecuentes. Con este proceso de pruebas escalonadas, se asegura un uso racional y costo-efectivo de los recursos de los laboratorios de salud pública.

“Estas orientaciones buscan ayudar a reunir información para definir cuál es la causa más probable de esta hepatitis”, señaló Jairo Méndez, asesor regional en enfermedades virales de la OPS. “Puede ser multifactorial, puede ser algo que se dispara en conjunto con otras causas infecciosas, tóxicas o metabólicas, pero todavía no lo sabemos, por eso es importante analizar los casos probables y arrojar un poco más de luz a la investigación”.

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