Archivos Anuales 2023

«Para 2030, la tecnología de ARN mensajero va a ser dominante en la producción de vacunas», augura Moderna

La tecnología de ARN mensajero, popularizada de forma rutilante en el desarrollo de vacunas contra COVID-19, podría desplazar a las plataformas más tradicionales en la producción de muchas —pero no necesariamente la totalidad— de las fórmulas para otras enfermedades inmunoprevenibles, así como promete abrir enfoques terapéuticos innovadores contra diferentes afecciones crónicas, anticiparon un ejecutivo de Moderna y otros investigadores externos.

«Antes de 2030, las vacunas basadas en ARN mensajero van a ser las líderes, las plataformas dominantes, las vacunas dominantes», auguró el bioquímico cubano Rolando Pajón. Ph. D., director médico y científico de Moderna para Latinoamérica, durante un encuentro en esta ciudad con Medscape en español y un puñado de periodistas.

«En una imprenta puedes imprimir libros muy diferentes: de salud, de humanidades, de ciencia ficción o de autoayuda, lo que cambia son las letras. La tecnología de ARN es muy parecida porque, como una fábrica, podemos generar varios tipos de ARN mensajero, pero en sus letras va a llevar a distintos efectos. Y no digo que vayamos a resolver todos los problemas de salud, pero vamos a dar soluciones que van a cambiar muchas historias, tanto en la prevención de infecciones como en el tratamiento del cáncer y otras patologías crónicas», añadió.

El campo de las aplicaciones del ARN está experimentando un «crecimiento exponencial. Me atrevería a afirmar que, probablemente, las vacunas de ARN mensajero serán el tipo de vacuna predominante a corto o medio plazo«, coincidió en diálogo con Medscape es español, Lourdes Ruiz Desviat, Ph.D., catedrática de bioquímica y biología molecular de la Universidad Autónoma de Madrid y directora del Centro de Biología Molecular Severo Ochoa, ambos en Madrid, España.

Según un análisis de Global Market Estimates, el mercado global de vacunas de ARN mensajero se va a expandir a una tasa de crecimiento anual compuesto de 13,03% entre 2023 y 2028. Y una proyección de la consultora Grand View Research estima que solo la mitad del mercado de la tecnología de ARN mensajero en Estados Unidos estará representada en 2030 por vacunas preventivas, mientras el resto se lo repartirán las vacunas y los fármacos con fines terapéuticos.

Vea la noticia completa en Medscape (debe estar registrado en el sitio).

Se cumplen 30 años de la primera colecistectomía laparoscópica pediátrica en Cuba

Entre los hitos del desarrollo histórico de la Cirugía Pediátrica en Cuba, se encuentra sin dudas la introducción de las técnicas mínimamente invasivas en diversas enfermedades quirúrgicas de los niños.

El día 10 de junio de 1993, se llevó a cabo la primera colecistectomía laparoscópica en un paciente pediátrico. El periódico Granma del día siguiente (ver imagen), reseñó en su portada este acontecimiento con el título «Extraen vesícula a un niño por técnicas de mínimo acceso», y el subtítulo «Por primera vez en el país».

A continuación ofrecemos un resumen del texto aparecido en el diario, firmado por el periodista José A. de la Osa:

(…) Un equipo médico del Hospital Pediátrico William Soler y del CIMEQ aplicaron ayer con éxito esta técnica, por primera vez en un niño, para la extracción de un cálculo de la vesícula.

Ivo Conde Peña, de 10 años de edad, se recuperaba satisfactoriamente en la sala de posoperatorio del CIMEQ y se espera que en un lapso de 72 horas reciba el alta hospitalaria.

A diferencia de la cirugía a «cielo abierto», que demanda una gran incisión, al joven paciente le realizaron tres punciones en el abdomen, a través de las cuales introdujeron un laparoscopio (…) dotado de luces y de un dispositivo de televisión, y dos trócares o vainas de igual calibre por donde los cirujanos cortaron y extrajeron la vesícula.

(…)Esta téncica de mínimo acceso, conocida como Colecistectomía Laparoscópica, fue introducida por el francés Phillipe Mouret en 1987 y aplicada por primera vez en Cuba en adultos en 1990 en el Hospital Hermanos Ameijeiras. (…)

Los cirujanos del William Soler y CIMEQ fueron Miguel González, Ricardo González y Roberto Millán, e intervinieron los doctores José Manuel Martín, anestesiólogo, y Pedro A. Vilorio. (…)

(…) El doctor Vilorio, cirujano principal del William Soler y Jefe del Grupo Nacional de Cirugía Pediátrica, anunció que esta técnica de mínimo acceso continuará realizándose junto con el CIMEQ. (…)

Este hecho fue publicado un año después como artículo académico en la Revista Cubana de Pediatría (Vol. 66, No. 2, 1994), con el título «Colecistectomía laparoscópica en el niño: reporte del primer caso en Cuba». Sus autores, encabezados por el Dr. Miguel González Sabín, ofrecen aquí los detalles técnicos quirúrgicos y anestésicos, muy novedosos para ese momento histórico, así como un breve recuento de la evolución posterior del paciente. Se puede consultar su texto completo en este enlace.

¿Troponina para identificar a pacientes con diabetes y cardiopatía asintomática?

Casi 1 de cada 5 adultos estadounidenses con diabetes de tipo 2, pero sin síntomas de enfermedad cardiovascular, presenta una elevación clínicamente significativa de un marcador de daño cardiaco, concretamente niveles de troponina T cardiaca de alta sensibilidad, según los datos de una muestra representativa de más de 10.000 adultos estadounidenses.

El hallazgo indica que la troponina T cardiaca de alta sensibilidad podría ser un marcador útil para los adultos con diabetes que podrían beneficiarse de una reducción más agresiva del riesgo de enfermedad cardiovascular, a pesar de no tener indicios clínicos de esta.

Los resultados «ponen de relieve la carga sustancial de enfermedad cardiovascular asintomática en personas con diabetes y subrayan la importancia de su detección temprana y tratamiento en esta población de alto riesgo», afirmaron los autores de la investigación, publicada el 6 de junio en Journal of the American Heart Association.

«Este es el primer estudio en el que se examina la enfermedad cardiovascular asintomática, definida por biomarcadores cardiacos elevados, en una población nacional representativa de adultos con o sin diabetes. Aporta información novedosa sobre su elevada carga en adultos estadounidenses con diabetes y la posible utilidad de la troponina T cardiaca de alta sensibilidad para monitorear este riesgo en personas con diabetes», afirmó Elizabeth Selvin, Ph. D., autora principal y profesora de epidemiología en la Johns Hopkins Bloomberg School of Public Health, en Baltimore, Estados Unidos.

«Lo que estamos viendo es que muchas personas con diabetes de tipo 2 que no han sufrido un infarto de miocardio ni tienen antecedentes de enfermedad cardiovascular corren un riesgo elevado de sufrir complicaciones cardiovasculares», declaró Selvin en un comunicado de prensa de la American Heart Association. «Cuando observamos el conjunto de la población de personas con diagnóstico de diabetes de tipo 2, unos 27 millones de adultos en Estados Unidos, según Centers for Disease Control and Prevention (CDC) de Estados Unidos, algunas tienen un riesgo bajo y otras un riesgo elevado de sufrir enfermedades cardiovasculares, de modo que la duda no resuelta es ‘¿Quién corre más riesgo?’. Estos biomarcadores cardiacos nos ofrecen una identificación del riesgo cardiovascular en personas que de otro modo no se reconocerían como de alto riesgo».

«Nuestros resultados aportan datos que apoyan el uso de biomarcadores cardiacos para la monitorización sistemática del riesgo en poblaciones de alto riesgo, como las personas con diabetes», puntualizó Selvin en una entrevista.
Vea la noticia completa en Medscape (debe estar registrado en el sitio).

Un «gran paso adelante» en el cáncer de ovario avanzado

Una experta que no participó en el ensayo recibió con satisfacción los nuevos resultados en el tratamiento del cáncer de ovario avanzado, a pesar de que el estudio mostró una mejora en la sobrevida libre de progresión (PFS) y aún no en la sobrevida global.

Los resultados provienen del ensayo DUO-O, en el que el inhibidor de PARP olaparib y la inmunoterapia con el anticuerpo anti-PD-L1 durvalumab se agregaron al tratamiento estándar con quimioterapia con paclitaxel/carboplatino y bevacizumab en pacientes con diagnóstico reciente de cáncer de ovario avanzado sin mutación BRCA.

Un análisis intermedio planificado previamente reveló que la adición de durvalumab y olaparib se asoció con una mejora de 37% en la sobrevida libre de progresión, en comparación con el tratamiento estándar de quimioterapia más bevacizumab solo.

Esta mejora aumentó a 51 % en pacientes con tumores positivos para la deficiencia de recombinación homóloga (HRD), lo que indica la incapacidad de reparar eficazmente las roturas de ADN de doble cadena, un defecto que está presente en aproximadamente 70 % de los cánceres de ovario.

La coinvestigadora principal, Dra. Carol Aghajanian, jefa del Servicio de Oncología Médica Ginecológica en el Memorial Cancer Sloan Kettering Center en Nueva York, Estados Unidos, describió en conferencia de prensa el beneficio observado con la nueva terapia combinada como «estadísticamente y clínicamente significativos».

El estudio (resumen LBA5506) se presentó en el Congreso Anual de la American Society for Clinical Oncology (ASCO) de 2023.

En un comentario para ASCO, la Dra. Merry Jennifer Markham, profesora de medicina y jefa de la división de hematología y oncología de University of Florida Health, en Gainesville, Estados Unidos, dijo que los resultados representan un «gran paso adelante».

Agregó que la tasa de progreso que representa puede no ser «lo suficientemente rápida para nuestras pacientes con cáncer de ovario avanzado, pero cada pequeña mejora integral que podemos encontrar en estudios que son importantes, como este, realmente significa mucho para cada paciente en consulta».

«Entonces, si bien la sobrevida libre de progresión puede no significar necesariamente su sobrevida global, habrá esperanza de que sí lo haga. Y estoy muy emocionado de ver hacia dónde se dirige este estudio en esa dirección». La Dra. Markham agregó que la sobrevida libre de progresión es «muy importante para nuestras pacientes» y que el estudio representa un progreso. «Estamos trabajando para mejorar los resultados del cáncer de ovario avanzado».

Vea la noticia completa en Medscape.

La dosis exacta del doctor Julián: Servir al pueblo

Para muchos los medicamentos son tan solo cápsulas con formas de figuras geométricas que, rellenas de sustancias químicas, nos salvan de las enfermedades y, aunque otros ven en ellos la historia misma de la humanidad, para el doctor Julián Pérez Peña los fármacos son la esencia de una vida dedicada a informar al pueblo sobre los peligros de la automedicación.

Es un hombre sencillo y carismático que disfruta del cine y la literatura en sus ratos de ocio. Cuando en mayo de 2005 se sentó ante las cámaras para grabar el primer capítulo de La dosis exacta estuvo a punto de tirar la toalla, mas no pudo traicionar la confianza depositada en él por el colectivo del programa y el Ministerio de Salud Pública (Minsap).

El profesor Pérez Peña es también máster en Administración de Salud y especialista de primer grado en Administración de Salud y fue director de medicamentos del Minsap, pero se niega a que le recuerde sus títulos académicos: “Para servir al pueblo no hace falta mencionar los diplomas”, dice.

Julián cree que los medicamentos son un bien social, muy empleado por las personas, porque en Cuba existe una elevada cultura acerca de las enfermedades: “De hecho, las personas se recomiendan ellas mismas los medicamentos y así se ha vuelto normal que alguien te indique que ingieras tal o más cual medicamento para determinada dolencia.

“Pero, aunque esa persona tenga los mismos síntomas, la enfermedad pueda ser diferente y al automedicarse puede que el padecimiento incluso se agrave”.

¿Cómo surgió la idea de La dosis exacta?

–Fue muy interesante y se remonta a inicios del 2000, cuando la industria farmacéutica que estaba en el Minsap pasó al Ministerio de la Industria Básica y en una reunión que se daba los sábados a las seis de la tarde, el entonces ministro de Salud, el comandante José Ramón Balaguer Cabrera, propuso crear un programa para la televisión en el cual se alertara a las personas sobre los peligros del uso indiscriminado de los medicamentos.

“Luego me seleccionaron a mí para que intercambiara con los medios de comunicación y así, en otra reunión, me paré e hice una intervención apasionada sobre el tema. En ese encuentro se hicieron tres propuestas y entre ellas estaba la de un programa de poca duración que incluyera un dramatizado.

“El nombre se le ocurrió a su directora inicial, María del Carmen Balea, quien también dirigía en ese momento el muy popular programa La otra geografía. Entonces escribí el primer tema y se decidió que fuera yo el conductor”.

¿Qué tan compleja fue la primera grabación?

–Imagínate que esa primera grabación la hicimos en el vestíbulo del Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología de La Habana y cuando me puse la bata y me senté a grabar pasó de todo (ríe): cambiaba la vista en cámara porque alguien se movía detrás, o cuando decía mi parte sin equivocarme alguien, sin querer, gritaba y salía la voz en la grabación y había que cortar y hacerlo de nuevo.

“Recuerdo que un día no pude más y me quité la balita (el micrófono) y dije: no lo hago más, pero la directora me decía que no podía dejarlo porque lo estaba haciendo bien, aunque ya habíamos repetido 14 veces la misma toma y aquello no salía”.

¿Fue este el más grande reto de su carrera?

–La verdad que sí fue un gran reto y no solo en lo intelectual por el hecho de escribir el programa; sino porque también sugería como debía ser el dramatizado y el mensaje que debía transmitir.

“También me tuve que adaptar a tener cámaras delante y hablar más pausado porque yo lo hago rápido. A veces empleaba un término médico y la asesora gritaba: “¡Corten!”, y me explicaba cómo hacerlo para que todos me entendieran.

“Al final me acostumbré a todo aquello y el programa estuvo 18 años en la televisión y en la preferencia del pueblo.

“Por aquel entonces yo era el director del Centro para el Desarrollo de la Farmacoepidemiología y comenzamos a grabar el programa en mi oficina hasta que luego fuimos hasta las casas de las personas porque, en honor a la verdad, así quedaba mejor”.

¿Considera que el programa ayudó a salvar vidas? 

–En lo personal creo que es un espacio televisivo muy útil y creo también que, a partir de ese programa, la sociedad cubana tiene hoy una mayor conciencia del riesgo de los medicamentos.

“Ya incluso cuando van a tomar algún medicamento lo piensan mejor y hasta consultan a un especialista, lo cual no siempre sucedía años atrás”.

¿Hoy asume un nuevo proyecto para la televisión?

–Hace dos o tres meses el equipo de Ruta 10, que es un programa que lleva tan solo un año al aire, me contactó y me propuso esta sección para también hablar sobre los medicamentos.

“Al principio no quería ir porque no sabía bien cómo era y, además, es a las diez de la mañana, que a esa hora casi todos estamos trabajando, pero es un programa dedicado a la tercera edad. Entonces me entrevisté con la directora y ella me convenció.

“A diferencia de La dosis exacta, este es en vivo y tengo mucho más tiempo al aire para desarrollar mejor la idea de lo quiero transmitir, porque, al no haber dramatizado, me enfoco mejor en la relación riesgo-beneficio del medicamento”.

¿Es hoy la automedicación un problema en Cuba?

–Mira, más que para el país, este es un problema mundial y en Cuba tenemos el antecedente del elevado nivel cultural que poseen las personas; así que muchos tienen un botiquín en sus casas.

“El 95% de las personas de la tercera edad, que ya es el 21 por ciento de la población cubana, toman medicamentos y ese es un factor nada despreciable a tener en cuenta.

“El principal peligro está en no conocer la dosis exacta de los medicamentos y en automedicarse. Paracelso, considerado a veces como el padre de la toxicología, escribió una vez que la diferencia entre un veneno y un medicamento es la dosis.

“Lo que sucede es que las personas o bien incrementan las dosis, o no toman la dosis necesaria. Todos los medicamentos tienen riesgos y esa perspectiva no puede olvidarse”.

Además del estudio de los medicamentos, ¿qué le apasiona?

–Me gusta mucho el séptimo arte y el mundo de los audiovisuales, incluso en mi época como estudiante universitario escribía para una revista de cine y era de los redactores de esa publicación.

“Cada día veo o una película o una serie, especialmente las policíacas o thrillers que me encantan y también leo mucho, sobre todo porque me interesa mantenerme actualizado. Pero no solo leo literatura científica, sino también los grandes clásicos de la literatura universal y siempre ando a cuestas con un libro. Al cine y a la literatura les dedico el 80 por ciento de mi tiempo libre”.

Pocas personas conocen que usted formó parte del colectivo de autores del Formulario Nacional de Medicamentos. ¿Qué significó tamaña experiencia?

–Cuando empezamos yo también era el director del Centro para el Desarrollo de la Farmacoepidemiología y en Cuba se había hecho ya un formulario (en la década de los 60 del pasado siglo), que no es más que un listado de los medicamentos que circulan en el país, al cual se le anexan una serie de informaciones complementarias.

“Pero ya para la década de los 80 era imperativo actualizarla, entonces le propuse a Marcos Portal, por aquel entonces ministro de la Industria Básica, financiar el nuevo Formulario Nacional de Medicamentos y con su ayuda salió y ya va por su tercera o cuarta versión”.

¿Cuál es el mayor susto que ha pasado detrás de las cámaras?

–Primero enfocar el tema que, a veces, no sabía cómo hacerlo y el segundo reto fue el maquillaje porque no tenía cultura alguna de su importancia para la televisión y tuve que someterme a largas sesiones.

Sin lugar a dudas usted es una persona mediática. ¿Lo detienen en la calle para saludarlo?

–Claro y me preguntan si soy yo el de La dosis exacta, y cuando ya no quedan dudas, entonces piden mi opinión sobre tal o más cual medicamento.

¿Fallecen personas en Cuba por automedicarse?

–Los medicamentos constituyen una causa de muerte; de hecho, la automedicación es la cuarta causa de muerte en los Estados Unidos y la quinta causa de muerte en Gran Bretaña. En Cuba aún no se ha realizado un estudio profundo sobre este tema; pero está muy claro que automedicarse constituye un gran riesgo para la vida.

Quizás sea por el elevado consumo de este fármaco en el país, pero que la Dipirona sea el más noble de los medicamentos, ¿es un mito o una realidad?

–Es un mito. No existen medicamentos nobles en el mundo porque todos tienen riesgos. Hay medicamentos que interaccionan con el alcohol y, por lo general, los analgésicos como la Dipirona lo hacen y pueden además producir irritación gástrica.

“Aunque la Dipirona o la famosa Duralgina no incluye esa información de advertencia, se recomienda no tomarla con bebidas alcohólicas, o no consumir alcohol cuando se toma este medicamento de forma continuada.

“Mira si es así que los países escandinavos prohíben la fabricación de la Duralgina. De hecho, en los Estados Unidos tampoco se fabrica este medicamento y sí se utiliza el Paracetamol bajo la marca comercial, muchas veces, de Tylenol”.

¿Qué le preocupa tras una vida larga y plena como la suya?

–Me preocupa la baja disponibilidad de medicamentos hoy, porque estos no se pueden sustituir y es necesario tomarlos de forma continua para los padecimientos que fueron prescritos.

“Me preocupa, además, que las nuevas generaciones tienen poca noción de que, entre los grandes riesgos de este mundo, están los medicamentos, tanto como el cambio climático o la drogadicción.

“Las grandes trasnacionales tienen el monopolio de la promoción de los medicamentos y en ocasiones nos intentan vender productos falsos, o sea, que no resuelven el problema anunciado y las personas son muy sensibles a este tipo de información y tratan de usarlos, sencillamente por la promoción que les dieron. En el futuro hay que estar muy alertas ante la promoción de los medicamentos”.

¿Qué les recomendaría a los lectores de Cubadebate?

–Que no se automediquen y que se informen constantemente; además de que el médico está en la obligación y en el deber de hacerlo. Les recomiendo a las personas que aprendan sobre la relación riesgo-beneficio de cada medicamento.

¿Y usted nunca se automedica?

(Ríe)–Bueno, yo soy médico, pero cuando tengo algo lo consulto con otro especialista.

Tomado de Cubadebate

  • Categorías de anuncio

    open all | close all
  • Categorías de aviso

  • Categorías de editoriales

  • Categorías de entrevista

  • Categorías de informes y sello

    open all | close all
  • Categorías sello – entidades

    open all | close all
  • Categorías de Noticia

    open all | close all
  • Secciones de noticias

    open all | close all
  • Archivo Anuncios

  • Archivo Avisos

    • Archivo Editoriales

      • Archivo Entrevistas

        • Archivo Informe y sello

        • Archivo Nota Oficial

          • Archivo Noticias

          • Archivo Obituarios

            • Actualidad

            • Salud es el Tema