Conmemoraciones

Día Mundial de la Actividad Física: seamos activos en todos los lugares, todos los días

Datos y cifras

» La actividad física tiene importantes beneficios para la salud del corazón, el cuerpo y la mente.
» La actividad física contribuye a la prevención y gestión de enfermedades no transmisibles, como las enfermedades cardiovasculares, el cáncer y la diabetes.
» La actividad física reduce los síntomas de la depresión y la ansiedad.
» La actividad física mejora las habilidades de razonamiento, aprendizaje y juicio.
» La actividad física asegura el crecimiento y el desarrollo saludable de los jóvenes.
» La actividad física mejora el bienestar general.
» A nivel mundial, 1 de cada 4 adultos no alcanza los niveles de actividad física recomendados.
» Se podrían evitar hasta 5 millones de fallecimientos al año con un mayor nivel de actividad física de la población mundial.
» Las personas con un nivel insuficiente de actividad física tienen un riesgo de muerte entre un 20% y un 30% mayor en comparación con las personas que alcanzan un nivel suficiente de actividad física.
» Más del 80% de los adolescentes del mundo tienen un nivel insuficiente de actividad física.

La actividad física insuficiente se ha identificado como uno de los principales factores para la mortalidad global y se encuentra en aumento en muchos países. La actividad física regular y adecuada, incluido cualquier movimiento corporal que requiera energía, puede reducir el riesgo de muchas enfermedades y trastornos no transmisibles. La energía que se gasta mientras se está físicamente activo también es una parte fundamental del balance de energía y el control del peso. Además de los beneficios para la salud, las sociedades que son más activas pueden generar retornos de inversión adicionales entre los que se incluyen un menor uso de combustibles fósiles, aire más limpio y calles y vías menos congestionadas y seguras.

Para reducir los riesgos a la salud y la carga económica para los individuos y las poblaciones, la promoción de la actividad física se ha convertido en una prioridad tanto regional como mundial. En relación con la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible se han desarrollado documentos como el Plan de acción para la prevención de la obesidad en la niñez y la adolescencia y el Plan de acción mundial sobre actividad físicapara guiar a las poblaciones de todos los niveles en estos esfuerzos.

En ese sentido, cada 6 de abril celebramos el del Día Mundial de la Actividad Física, una iniciativa de la Organización Mundial de la Salud (OMS) que fue acordada mediante una resolución durante la 54a Asamblea Mundial de la Salud, realizada en el año 2002. La OMS solicitó a sus Estados miembros conmemorar un «Día Mundial de la Actividad física», también conocido como «Move for Health», con el objetivo de promover el movimiento físico en pos de la salud y el bienestar.

La OMS define la actividad física como cualquier movimiento corporal producido por los músculos esqueléticos, con el consiguiente consumo de energía. La actividad física hace referencia a todo movimiento, incluso durante el tiempo de ocio, para desplazarse a determinados lugares y desde ellos, o como parte del trabajo de una persona. La actividad física, tanto moderada como intensa, mejora la salud.

Entre las actividades físicas más comunes cabe mencionar caminar, montar en bicicleta, pedalear, practicar deportes, participar en actividades recreativas y juegos; todas ellas se pueden realizar con cualquier nivel de capacidad y para disfrute de todos.

Las directrices y recomendaciones de la OMS proporcionan información detallada en cuanto a los diferentes grupos de edad y los grupos de población específicos sobre el nivel de actividad física necesario para gozar de buena salud.

Uno de cada cuatro adultos (1.400 millones de personas en el mundo) no realizan los 150 minutos de actividad física de moderada intensidad recomendados por la OMS.

A nivel mundial, las mujeres son menos activas (32%) que los hombres (23%) y la actividad se reduce a mayores edades en la mayoría de los países. Además, las poblaciones más pobres, las personas con discapacidad y con enfermedades crónicas y las poblaciones marginadas y las indígenas tienen menores oportunidades de mantenerse activos. En América Latina y el Caribe, los niveles de inactividad física aumentaron del 33% al 39% entre 2011 y 2016.

Vea además:

– OMS. Actividad física. Datos y cifras.
– OPS. Actividad física.

 

Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo, 2 de abril

La Organización de las Naciones Unidas decretó el 2 de abril como el Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo, con el objetivo de mejorar la calidad de vida tanto de la población infantil como de los adultos que padecen algún Trastorno del Espectro Autista.

La celebración de este año abordará la educación inclusiva en el contexto del ODS 4, un tema intrínsecamente relacionado con el enfoque de la celebración del año pasado, «Inclusión en el lugar de trabajo». En este sentido, fomentar la educación inclusiva de calidad para las personas en el espectro del autismo es vital para que puedan desarrollar su potencial y lograr un éxito sostenible en el escenario laboral. Es, además, la clave de la promesa transformadora de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, de NO DEJAR A NADIE ATRÁS.

Durante la última década se ha avanzado de manera notable en el acceso a la educación en general, y más específicamente en el caso de las personas con autismo.

Sin embargo, en 2020, cuando la pandemia de COVID-19 se extendió globalmente, la mayoría de los países anunciaron el cierre temporal de las escuelas, lo que afectó a más del 90 % de los estudiantes en todo el mundo. La interrupción del aprendizaje causada por la pandemia ha revertido años de progreso y ha exacerbado las desigualdades en la educación. Muchos estudiantes con autismo se han visto especialmente afectados de una manera desproporcionada a causa de la interrupción de sus rutinas, así como por los servicios y apoyos de los que dependen.

Educación de calidad, clave del Objetivo de Desarrollo Sostenible 4

Los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible adoptados por los líderes mundiales en las Naciones Unidas en 2015 proporcionan un plan para abordar los principales desafíos a los que se enfrenta el mundo, incluida la desigualdad.

El Objetivo de Desarrollo Sostenible 4 (ODS 4) se centra en garantizar una educación de calidad inclusiva y equitativa y promover oportunidades de aprendizaje permanente para todos, como base para mejorar la vida de las personas y reducir las desigualdades.

Las metas específicas para el ODS 4 se refieren a la necesidad de garantizar “igualdad de acceso a todos los niveles de educación y formación profesional” para las personas con discapacidad y construir y mejorar instalaciones educativas que sean sensibles a la discapacidad y que proporcionen “entornos de aprendizaje inclusivos y efectivos para todos”.

Los ODS se hacen eco de la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad. El artículo 24 de la Convención reconoce que las personas con discapacidad tienen derecho a una educación inclusiva y de calidad en igualdad de condiciones con las demás y que se deben realizar ajustes razonables a las necesidades de la persona.

Vea además:

Día Mundial de la Tuberculosis 2022: Invirtamos en poner fin a la TB. Salvemos vidas

El 24 de marzo de cada año se celebra el Día Mundial de la Tuberculosis para concienciar a la población sobre las terribles consecuencias sociales, económicas y para la salud de la tuberculosis y acelerar los esfuerzos por poner fin a la epidemia mundial de la enfermedad. En esta fecha se conmemora el día de 1882 en que el Dr. Robert Koch anunció que había descubierto la bacteria que provoca la tuberculosis, lo que posibilitó diagnosticar y curar la enfermedad.

La tuberculosis sigue siendo una de las enfermedades infecciosas más letales del mundo. Cada día mueren más de 4100 personas de tuberculosis y cerca de 28 000 personas contraen la enfermedad, pese a que puede prevenirse y curarse. Se calcula que gracias a los esfuerzos mundiales contra la tuberculosis 66 millones de personas han salvado la vida desde el año 2000. Con todo, la pandemia de COVID-19 ha revertido años de progresos contra la enfermedad. Por primera vez en más de diez años, en 2020 aumentaron las muertes por tuberculosis.

El lema del Día Mundial de la Tuberculosis 2022 – Invirtamos para poner fin a la tuberculosis. Salvemos vidas – transmite la urgencia de invertir recursos para intensificar la lucha contra la tuberculosis y cumplir los compromisos de los dirigentes mundiales de poner fin a la enfermedad. Ello es especialmente crucial en el contexto de la pandemia de COVID-19, que ha frenado los avances hacia ese objetivo, y para garantizar un acceso equitativo a prevención y atención, en consonancia con el empuje de la OMS para lograr la cobertura sanitaria universal.

Con más inversiones se salvarán más millones de vidas y se acelerará el fin de la epidemia de tuberculosis.

Mensajes clave:

– La inversión urgente en recursos, apoyo, atención e  información es vital para derrotar la tuberculosis.

Ello es especialmente crucial en el contexto de la pandemia de COVID-19, que ha frenado los avances hacia ese objetivo, y para garantizar un acceso equitativo a prevención y atención, en consonancia con el empuje de la OMS para lograr la cobertura sanitaria universal. Con más inversiones para diagnósticos, tratamientos preventivos y atención se salvarán más millones de vidas.

– Durante la pandemia de COVID-19 deben mantenerse los servicios antituberculosos esenciales para no retroceder en los logros conseguidos contra la tuberculosis.

Deben tomarse todas las medidas para garantizar la continuidad de los servicios ofrecidos a las personas que necesitan prevención y tratamiento contra la tuberculosis. Las autoridades de salud deben mantener el apoyo a los servicios esenciales contra la tuberculosis, incluso durante emergencias como la de la COVID-19. Debe garantizarse la prestación de servicios de prevención, diagnóstico, tratamiento y atención contra la tuberculosis centrados en las personas, en particular a través de tecnologías digitales, junto con la respuesta a la COVID-19.

– Abordar a las inequidades en materia de salud con el fin de garantizar salud para todos.

La pandemia de COVID-19 ha puesto de relieve las profundas disparidades que persisten de un país a otro e incluso dentro de un mismo país. Las personas con tuberculosis se encuentran entre las más marginadas y vulnerables, y se enfrentan a obstáculos para acceder a la atención. La OMS hace un llamamiento a la adopción de medidas a nivel mundial para abordar las inequidades en materia de salud que afectan a las personas con tuberculosis y otras enfermedades.

– Poner fin a la tuberculosis requiere la acción concertada de todos los sectores.

Para ofrecer los servicios apropiados, apoyo y un entorno seguro y propicio en el lugar y el momento oportunos, todas las personas tienen una función que desempeñar en la lucha contra la tuberculosis: particulares, comunidades, empresas, gobiernos, sociedades.

Más información:

Desde la BVS-Cuba, a propósito del Día Mundial del Agua

Journal of Water and Health, revista que publica artículos de investigación sobre el aprovechamiento del agua para la salud en los países desarrollados y en vías de desarrollo, es la propuesta de la Biblioteca Virtual en Salud (BVS-Cuba) para el Día Mundial del Agua, que se celebra cada 22 de marzo con el propósito de recordar la relevancia de este líquido esencial.

A pesar de que todas las actividades sociales y económicas dependen en gran medida del abastecimiento de agua dulce y de su calidad, 2 200 millones de personas viven sin acceso a agua potable. Esta celebración tiene por objetivo concienciar acerca de la crisis mundial del agua y la necesidad de buscar medidas para abordarla de manera que alcancemos el Objetivo de Desarrollo Sostenible No 6: Agua y saneamiento para todos antes de 2030.

Aguas subterráneas, hacer visible lo invisible

Este 2022 el foco de atención se centra en las aguas subterráneas, unas aguas invisibles cuyos efectos se aprecian en todas partes. Se trata de aguas que se encuentran bajo tierra, en los acuíferos (formaciones de rocas, arenas y gravas que contienen cantidades importantes de agua). Tras alimentar manantiales, ríos, lagos y humedales, las aguas subterráneas finalmente se filtran a los océanos. Su principal fuente de recarga es la lluvia y la nieve que se infiltran en el suelo y pueden extraerse a la superficie por medio de bombas y pozos.

La vida no sería posible sin ellas. La mayoría de las zonas áridas del planeta dependen por completo de este recurso, que suministra una gran proporción del agua que utilizamos para fines de consumo, saneamiento, producción de alimentos y procesos industriales.

Asimismo, las aguas subterráneas son decisivas para el buen funcionamiento de los ecosistemas, como los humedales y los ríos.

Es por ello que debemos protegerlas de la sobreexplotación -extraer más agua de la que se recarga con la lluvia y la nieve- y la contaminación que actualmente las acechan, ya que puede desembocar en el agotamiento de este recurso, en el encarecimiento de su tratamiento y regeneración y hasta la paralización de su uso.

Este año, reivindiquemos el estudio, la protección y la utilización de las aguas subterráneas de forma sostenible para sobrevivir al cambio climático y satisfacer las necesidades de una población en constante crecimiento.

Historia del Día

La idea de celebrar este día internacional se remonta a 1992, año en el que tuvo lugar la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo de Río de Janeiro y en la que emanó la propuesta. Ese mismo año, la Asamblea General adoptó la resolución por la que el 22 de marzo de cada año fue declarado Día Mundial del Agua, siendo 1993 el primer año de celebración.

A esta celebración del Día se añadirían posteriormente eventos anuales específicos en torno al agua (por ejemplo, el Año Internacional de Cooperación en la Esfera del Agua 2013) e incluso decenios de acción (como es el caso del actual Decenio «Agua para el Desarrollo Sostenible», 2018-2028). Todo ello no hace sino reafirmar que las medidas hídricas y de saneamiento son clave en la reducción de la pobreza, el crecimiento económico y la sostenibilidad ambiental.

Vea además:

Día Mundial de la Salud Bucal: ¡Siéntase orgulloso de su boca!

El Día Mundial de la Salud Bucal convida cada 20 de marzo a concientizar sobre la importancia de la salud bucodental e implementar una buena rutina de higiene, chequeos dentales regulares y estilos de vida saludables, para proteger la boca.

La celebración tiene como objetivo empoderar a las personas con los conocimientos, las herramientas y la confianza para garantizar una buena salud bucal.

El lema oficial de la campaña lanzada por la Federación Dental Internacional (FDI) para el periodo 2021-2023, es: «Siéntase orgulloso de su boca». En otras palabras, valórala y cuídala. La FDI quiere inspirar el cambio enfocándose en la importancia de la salud bucal para la salud en general, porque una buena salud bucal puede ayudar a vivir una vida más larga y saludable. Y eso es algo por lo que vale la pena actuar.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS) las enfermedades bucodentales afectan a casi 3500 millones de personas. Los principales trastornos de salud bucodental son: caries dental, periodontopatías, cánceres bucales, manifestaciones bucodentales del VIH, traumatismos bucodentales, labio leporino y paladar hendido, y noma (una grave enfermedad gangrenosa que empieza en la boca y que afecta mayoritariamente a niños). La mayoría de los trastornos de salud bucodental son prevenibles en gran medida y pueden tratarse en sus etapas iniciales.

Sin embargo, el tratamiento de los trastornos de salud bucodental es caro y por lo general no forma parte de la cobertura sanitaria universal (CSU). En la mayoría de los países de ingresos altos, el tratamiento odontológico representa de media el 5% del gasto total en salud y el 20% de los gastos directos de los pacientes.

La carga de morbilidad por enfermedades bucodentales y otras enfermedades no transmisibles puede reducirse mediante intervenciones de salud pública dirigidas a los factores de riesgo más comunes.

Entre esas intervenciones cabe citar:

  • – el fomento de una dieta equilibrada baja en azúcares libres y que incluya muchas frutas y hortalizas, y en la que la bebida principal sea el agua;
  • – la interrupción del consumo de tabaco en todas sus formas;
  • – la reducción del consumo de alcohol; y
  • – el fomento del uso de equipo de protección para la práctica de deportes y los desplazamientos en bicicletas y motocicletas (para reducir el riesgo de traumatismos faciales).

La exposición suficiente al flúor es un factor esencial en la prevención de la caries. Se puede obtener un nivel óptimo de flúor a través de diversas fuentes, entre ellas el agua potable, la sal, la leche y el dentífrico fluorados. Debería alentarse el cepillado con dentífrico fluorado (de 1000 a 1500 ppm) dos veces al día.

Este 20 de marzo, le invitamos a sumarse a la campaña mundial para actuar por la salud oral, con acciones individuales o colectivas. Recuerde: la higiene bucal, también es vida. La Biblioteca Virtual en Salud (BVS-Cuba) le propone revisar Oral Health: Supporting Adults Who Require Assistance. Second Edition, herramienta para guiar las mejores prácticas y la toma de decisiones en enfermería.

Más información:

– OMS. Salud bucodental.
– Siete mensajes sobre salud bucal para recordar.

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