Científica Informativa

Transformar el papel, digitalizarse: GALEN Clínicas en el Hospital «Fructuoso Rodríguez»

Una de las transformaciones más significativas en la atención médica del Hospital Ortopédico Docente «Fructuoso Rodríguez» ha sido la implementación completa del Sistema de Gestión Hospitalaria (GALEN Clínicas), una plataforma desarrollada en Cuba que está cambiando la manera en que médicos, enfermeros y personal administrativo trabajan cada día.

Yelenin Rodríguez Porres, vicedirectora de Asistencia Médica de la institución, explicó que el GALEN se encuentra desplegado al 100 % de su capacidad: «Todos los módulos con los que cuenta este software ya están implementados y ya se están explotando.» Hoy, cada médico, enfermero y estudiante del hospital accede al sistema desde una computadora, una tableta o su teléfono personal, con credenciales individuales y roles diferenciados según sus funciones clínicas.

El impacto en la atención al paciente es directo y mensurable. Cuando una persona llega al cuerpo de guardia, es registrada mediante el escaneo del código QR de su carnet de identidad. En ese momento comienza el proceso de digitalización de su historia clínica. Si el paciente requiere ingreso hospitalario, el mismo sistema permite gestionar su expediente completo durante toda la estancia, y el médico puede acceder a ese historial desde la consulta externa en visitas posteriores.

«El médico desde la consulta del cuerpo de guardia gestiona esta historia clínica que el paciente tuvo mientras se encontraba hospitalizado, ve todo lo que sucedió durante su ingreso y continúa la evolución», precisó la especialista.

La evolución diaria del paciente, tanto médica como de enfermería, las indicaciones clínicas y los estudios diagnósticos se registran en tiempo real. Un paso pendiente, en el que ya trabajan los desarrolladores, es la integración digital de la farmacia hospitalaria, para que las indicaciones médicas lleguen directamente al servicio farmacéutico sin necesidad de soporte físico.

Una pregunta inevitable acompañó la presentación de este sistema: ¿qué ocurre cuando se produce un corte eléctrico? La respuesta ya estaba resuelta. Los servidores del hospital están respaldados con paneles solares, lo que garantiza la continuidad del sistema durante la interrupción del suministro eléctrico. No hay pérdida de datos, no se detiene el registro. La historia clínica del paciente sigue viva.

Yelenin destacó también que este proceso humaniza el trabajo del personal sanitario: «Es algo que todos los profesionales de la salud agradecemos, ya que humaniza tanto el trabajo de la secretaria y de los compañeros de registros médicos como el de los médicos y licenciados que trabajamos aquí.»

Esa palabra —humanizar— no es retórica. Significa menos tiempo buscando carpetas, menos errores por letra ilegible, menos duplicidad de información, y más tiempo disponible para la atención directa al paciente. Significa también, desde el punto de vista científico, mayor confiabilidad en los datos para estudiar la morbilidad institucional y avanzar en investigación clínica.

El GALEN Clínicas es la base sobre la cual se está construyendo la siguiente etapa: los agentes de inteligencia artificial que asistirán el proceso diagnóstico y la gestión hospitalaria en tiempo real. Pero esa plataforma solo es posible porque primero existe un sistema con datos estructurados, completos y confiables. Y ese sistema, en el «Fructuoso Rodríguez», ya es una realidad.

Lupus ¿hacia dónde vamos?

El 10 de mayo del 2004 se presentó por primera vez la propuesta de celebrar el Día Mundial del Lupus, durante una rueda de prensa en el VII Congreso Internacional de Lupus Eritematoso Sistémico y otras Enfermedades Relacionadas en la ciudad de Nueva York. Desde entonces y anualmente, se celebra cada 10 de mayo a nivel internacional.

La Federación Mundial del Lupus (WLF) publicó recientemente los resultados de una nueva encuesta global sobre el conocimiento, las actitudes y las percepciones del público acerca del lupus, con motivo de la celebración del Día Mundial del Lupus 2026. Los datos muestran que el 58 % de los encuestados a nivel mundial aún desconoce o sabe poco sobre el lupus, una brecha que afecta directamente a quienes viven con la enfermedad.

El lupus eritematoso sistémico es una enfermedad autoinmune crónica, compleja y debilitante, en la que el sistema inmunitario ataca los propios tejidos y órganos del cuerpo, incluyendo articulaciones, piel, riñones, células sanguíneas, cerebro, corazón y pulmones. Es difícil de diagnosticar, difícil de tratar y puede ser mortal. El lupus no es contagioso, pero en la población persisten ideas erróneas al respecto y sobre qué es realmente esta enfermedad.

Los datos de esta encuesta ponen de relieve dos prioridades urgentes: 1) acelerar la concienciación sobre el lupus mediante una educación que llegue a las personas allí donde se encuentren: en línea, en las redes sociales y en los medios de comunicación tradicionales; y 2) proporcionar una formación más sólida a los profesionales sanitarios.

Quizás una tercera prioridad sea ejercer mayor presión sobre la investigación, pues aun queda mucho por saber sobre esta enfermedad y las vías para tratar a quienes la padecen.

La terapia de linfocitos T con CAR o terapia con receptor de antígeno quimérico, también llamada CAR-T, acrónimo del inglés Chimeric Antigen Receptor T-Cell therapies, un tratamiento inmunomodulador pionero diseñado inicialmente para neoplasias hematológicas, se considera ahora mismo un tratamiento potencial para enfermedades autoinmunes y reumáticas.

Este método consiste en la ingeniería genética de células T para que expresen receptores de antígenos quiméricos (CAR), lo que les permite atacar antígenos específicos asociados a células inmunitarias patógenas (T).

Una revisión publicada en Clin Rheumatol 2026 Feb;45(2) analizó las posibilidades de la terapia CAR-T en el tratamiento de enfermedades autoinmunes como el lupus eritematoso sistémico (LES), la artritis reumatoide (AR) y la esclerosis sistémica (ES).

La capacidad de la terapia para mantener la remisión mediante la inhibición de las células B autorreactivas durante el curso de la enfermedad ha sido un aspecto importante en los estudios sobre el LES. Si bien la terapia CAR-T promete precisión, persistencia y la posibilidad de remisión a largo plazo, persisten muchos problemas, incluyendo el riesgo de síndrome de liberación de citoquinas, toxicidad inmunológica y la asequibilidad del tratamiento. El desarrollo de CAR-Tregs y técnicas avanzadas de edición genética podrían aumentar la especificidad y la seguridad de la terapia. Además, se deben realizar ensayos clínicos y estudios a largo plazo para establecer la eficacia, la seguridad y la viabilidad económica de este enfoque innovador.

Otra revisión subraya el potencial transformador de la terapia CAR-T en el manejo de enfermedades reumáticas, particularmente en casos refractarios. Al ofrecer inmunomodulación dirigida con una mínima inmunosupresión sistémica, la terapia CAR-T podría redefinir los paradigmas terapéuticos y ofrecer esperanza para mejores resultados en enfermedades autoinmunes.

Las células CAR-T, diseñadas para atacar y eliminar las células B autorreactivas, ofrecen un enfoque novedoso para el manejo de enfermedades como el lupus eritematoso sistémico, donde las células B desempeñan un papel fundamental en la patología de la enfermedad. Así lo valora un artículo publicado en BioDrugs 2025 Jan;39(1):5-19.

Los primeros informes de casos han demostrado resultados prometedores, con pacientes que lograron una remisión significativa de la enfermedad, la normalización de los marcadores serológicos y la capacidad de suspender las terapias inmunosupresoras tradicionales, lo que respaldó el inicio de varios ensayos clínicos.

Sin embargo, la aplicación de la terapia con células CAR-T en trastornos reumáticos inflamatorios crónicos plantea desafíos únicos, incluida la heterogeneidad de los pacientes, el riesgo de efectos adversos como el síndrome de liberación de citoquinas y los altos costos asociados con la terapia.

A pesar de estos desafíos, el potencial de las células CAR-T para proporcionar una remisión a largo plazo o incluso una cura en enfermedades autoinmunes refractarias es significativo. Las investigaciones en curso buscan optimizarlas y mejorar sus perfiles de seguridad, allanando el camino para una aplicación más amplia en enfermedades reumáticas. Si se logran superar estos desafíos, la terapia con células CAR-T podría revolucionar el tratamiento de los trastornos reumáticos inflamatorios crónicos, ofreciendo una nueva esperanza a los pacientes con afecciones graves y resistentes al tratamiento.

Los datos clínicos de informes de casos y series de casos pequeños demuestran respuestas clínicas significativas en las enfermedades reumática autoinmune como el LES.

Los resultados del tratamiento incluyen una reducción de la actividad de la enfermedad, la normalización de los marcadores serológicos, una mejor función orgánica y la remisión sin fármacos, incluso después de la reconstitución de las células B. Además, las toxicidades, principalmente limitadas al síndrome de liberación de citoquinas leve, fueron generalmente manejables con cuidados de apoyo.

Los alentadores resultados preliminares han impulsado el desarrollo de varios ensayos clínicos en curso que investigan también la terapia con células CAR-T en diversas enfermedades respiratorias agudas (ERA) y poblaciones de pacientes, incluidos pacientes pediátricos. Una revisión publicada en Cells 2025 Aug 12;14(16) resume la experiencia clínica actual y ofrece una visión general completa de los ensayos clínicos en curso que exploran la inmunoterapia con células CAR-T para las ERA.

Hantavirus en alta mar: qué sabemos del brote mortal

Un brote de presunto hantavirus a bordo del crucero MV Hondius, operado por Oceanwide Expeditions, ha dejado al menos tres muertos y varios enfermos. La embarcación, con unos 150 pasajeros, llevaba cerca de tres semanas de travesía desde Argentina –con escalas en la Antártida– cuando se encontraba en el Atlántico frente a Cabo Verde. La compañía calificó la situación como una «grave emergencia médica».

Qué es el hantavirus y cómo se transmite

Los hantavirus, presentes desde hace siglos con brotes documentados en Asia y Europa, se han asociado históricamente en el hemisferio oriental con fiebre hemorrágica e insuficiencia renal. No fue hasta principios de los años noventa cuando una variante emergente en el suroeste de Estados Unidos se identificó como causa del hoy conocido síndrome pulmonar por hantavirus, una forma grave de enfermedad respiratoria.

El virus volvió a la atención pública recientemente tras la muerte de Betsy Arakawa, esposa del actor Gene Hackman, por una infección en Nuevo México.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) informó que las investigaciones sobre el brote continúan, con análisis de laboratorio, estudios epidemiológicos y secuenciación del virus en curso. El organismo subraya que el riesgo para la población general es bajo y no recomienda restricciones de viaje. Hasta ahora, el hantavirus ha sido confirmado en uno de los casos analizados. Entre los fallecidos hay dos ciudadanos neerlandeses, mientras que un pasajero británico permanece en cuidados intensivos en Sudáfrica.

El hantavirus se propaga principalmente por contacto con roedores o con su orina, saliva o excrementos, en particular cuando ese material se altera y queda suspendido en el aire, lo que representa un riesgo de inhalación. Las personas suelen exponerse al hantavirus en sus hogares, cabañas o cobertizos, especialmente al limpiar espacios cerrados con poca ventilación o explorar zonas con rastros de ratones.

La OMS señala que, aunque es poco frecuente, los hantavirus también pueden transmitirse directamente entre personas.

El brote de 1993 que puso al virus en el mapa

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) comenzaron a rastrear el virus tras un brote en 1993 en la región de las Cuatro Esquinas, donde se encuentran los estados de Arizona, Colorado, Nuevo México y Utah.

Fue un perspicaz médico del Servicio de Salud Indígena quien detectó por primera vez un patrón de muertes entre pacientes jóvenes, explicó Michelle Harkins, neumóloga del Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad de Nuevo México, que lleva años estudiando la enfermedad y atendiendo a pacientes.

La mayoría de los casos en Estados Unidos se concentran en los estados del oeste. Nuevo México y Arizona son focos principales, señaló Harkins, probablemente porque en las zonas rurales es mayor la probabilidad de encuentros entre ratones y humanos.

Síntomas: de la fiebre a la insuficiencia pulmonar

Una infección puede progresar rápidamente y volverse potencialmente mortal. Los expertos señalan que puede comenzar con síntomas como fiebre, escalofríos, dolores musculares y, en ocasiones, dolor de cabeza.

«Al inicio de la enfermedad, puede ser muy difícil distinguir entre el hantavirus y una gripe común», afirmó la doctora Sonja Bartolome, del Centro Médico UT Southwestern de Dallas.

Los síntomas del síndrome pulmonar por hantavirus suelen aparecer entre una y ocho semanas después del contacto con un roedor infectado. A medida que avanza la infección, los pacientes pueden experimentar opresión en el pecho, mientras los pulmones se llenan de líquido.

El otro síndrome causado por el hantavirus –la fiebre hemorrágica con síndrome renal– suele desarrollarse en el plazo de una o dos semanas tras la exposición.

Las tasas de mortalidad varían según el tipo de hantavirus causante de la enfermedad. El síndrome pulmonar por hantavirus es mortal en aproximadamente el 35 % de los infectados, mientras que la tasa de mortalidad por fiebre hemorrágica con síndrome renal oscila entre el 1 % y el 15 % de los pacientes, según los CDC.

No existe ningún tratamiento ni cura específicos, pero una atención médica temprana puede aumentar las posibilidades de supervivencia.

Prevención: cómo evitar el contagio

A pesar de años de investigación, Harkins señaló que aún quedan muchas preguntas sin respuesta, entre ellas por qué la enfermedad puede ser leve para algunas personas y muy grave para otras, y cómo se desarrollan los anticuerpos. Ella y otros investigadores llevan años haciendo seguimiento de pacientes durante largos períodos con la esperanza de encontrar un tratamiento.

Hay «muchos misterios», dijo, aunque subrayó que lo que los investigadores sí saben es que la exposición a roedores es clave.

La mejor manera de evitar el contagio es minimizar el contacto con roedores y sus excrementos. Se recomienda usar guantes protectores y una solución de lejía para limpiar los rastros de roedores. Los expertos en salud pública advierten que no se debe barrer ni aspirar, ya que eso puede hacer que las partículas del virus queden en suspensión en el aire.

 

Cambios en la consulta: Endocrinología y el cambio climático

El cambio climático y la contaminación del agua, aire y suelo representan una de las mayores amenazas para la salud global en el siglo XXI, impactando profundamente la salud endócrina, una especialidad que ha recibido atención limitada frente a la crisis ambiental. La exposición a temperaturas extremas, el aumento de contaminantes ambientales y la alteración de los ecosistemas afectan la regulación hormonal, exacerbando la prevalencia de trastornos metabólicos y endócrinos, aumentando la incidencia de ciertas condiciones y cambiando la epidemiología de otras.

Entre los múltiples factores están los disruptores endócrinos, como ftalatos, bisfenoles, pesticidas y organoclorados; sustancias químicas capaces de interferir con el sistema hormonal. Estos alteran la función tiroidea, posiblemente causando hipotiroidismo, interfieren con la regulación metabólica teniendo asociación con la diabetes tipo 2, y afectan la fertilidad, incrementando el síndrome de ovario poliquístico.

La evidencia sugiere que, aunque determinar un mecanismo de causalidad directo sigue siendo complejo, factores ambientales y el cambio climático se asocian a enfermedades endócrinas. La última década ha sido la de mayor temperatura registrada; en 2024 se reportó un promedio global 1,6 ºC por encima de niveles preindustriales, superando el límite de 1,5 ºC recomendado por el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC).

El estrés térmico crónico provocado por el calentamiento global altera la homeostasis hormonal, reduciendo la producción de hormonas tiroideas e incrementando niveles de cortisol, que en exceso contribuyen a la resistencia a la insulina, acumulación de grasa abdominal y otras disfunciones metabólicas.

Estudios han mostrado que factores como temperatura, contaminación y sustancias químicas perturbadoras del sistema endócrino se asocian con el incremento anual de condiciones como cáncer de tiroides y diabetes. Además, cambios en patrones de enfermedades infecciosas vinculados al cambio climático también influyen en la epidemiología de trastornos endócrinos. La contaminación por ozono se ha asociado a un aumento en admisiones por enfermedades neuroendócrinas, y análisis en más de 1 millón de personas indicaron que los individuos en el cuartil más alto del índice de vulnerabilidad climática presentaron mayor riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 comparado con los del cuartil más bajo.

Finalmente, el cambio climático afecta los ecosistemas agrícolas y puede reducir la disponibilidad de nutrientes esenciales para la función endócrina, como yodo y selenio, afectando de forma desproporcionada a comunidades vulnerables por su nivel socioeconómico, limitada cobertura sanitaria y exposición crónica a contaminantes y climas extremos.

¿Qué dicen los especialistas?

Lea el texto completo en: Cambios en la consulta: Endocrinología y el cambio climático – Medscape – 22 de abril de 2026.

Implementación de la vigilancia colaborativa como parte de la inteligencia epidémica para la alerta temprana en la Región

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) ha logrado avances significativos en el fortalecimiento de la inteligencia epidémica en las Américas, contribuyendo directamente a la arquitectura global de la OMS para la preparación frente a emergencias de salud y la alerta temprana.

En el centro de este progreso se encuentra el enfoque de vigilancia colaborativa (SILC), un marco regional estructurado como una “red de redes”. La OPS estableció una plataforma formal que articula tres sistemas clave: la red del Reglamento Sanitario Internacional (RSI), INFOSAN (Red Internacional de Autoridades en Inocuidad de los Alimentos) y las redes regionales de laboratorios de la OPS. Esta estructura facilita el intercambio de información intersectorial, permitiendo a las autoridades sanitarias detectar, verificar, evaluar y responder de manera más oportuna ante amenazas, en comparación con sistemas tradicionales fragmentados.

Integración de datos de laboratorio en la inteligencia epidémica

Para operacionalizar este enfoque, la OPS convocó una reunión conjunta de Genómica–INFOSAN–RSI con más de 150 participantes de autoridades de salud pública, inocuidad de los alimentos y redes de laboratorio. Este encuentro generó una hoja de ruta estratégica para integrar los datos de laboratorio en las funciones de inteligencia epidémica, transformando flujos de información fragmentados en un sistema coordinado de alerta temprana.

Un resultado clave fue el desarrollo del primer protocolo global de acción conjunta que conecta formalmente los Puntos Focales Nacionales del RSI, los Puntos de Contacto de Emergencia de INFOSAN y las redes de vigilancia genómica. Este protocolo define procedimientos operativos para el intercambio oportuno de información y la respuesta coordinada ante amenazas multisectoriales. Además, un ejercicio de simulación regional con 32 Estados Miembros permitió validar estos mecanismos y fortalecer la preparación ante eventos reales.

Fortalecimiento de las capacidades nacionales de vigilancia

A nivel de país, la OPS desarrolló una metodología específica denominada Análisis del Panorama de la Inteligencia Epidémica, que permite mapear las capacidades nacionales de vigilancia, identificar brechas estructurales y definir acciones prioritarias.

Cuatro países —El Salvador, Guyana, Paraguay y Santa Lucía— llevaron a cabo misiones técnicas bajo esta metodología, avanzando en la integración de la inteligencia epidémica dentro de sus sistemas nacionales de salud pública.

Un plan de acción regional con mecanismos de seguimiento

Estos avances convergieron en un plan de acción regional alineado con la Estrategia de Inteligencia Epidémica para el Fortalecimiento de la Alerta Temprana de Emergencias de Salud 2024–2029 de la OPS.

Para apoyar el seguimiento, la OPS implementó un tablero de monitoreo regional que permite visualizar el progreso de los Estados Miembros, promoviendo la transparencia y la rendición de cuentas en los compromisos asumidos.

Vinculación con las agendas de desarrollo regional

Reconociendo que factores como las rutas comerciales, la movilidad poblacional y la conectividad regional influyen en los riesgos sanitarios transfronterizos, la inteligencia epidémica se ha vinculado con iniciativas de desarrollo regional, como los corredores bioceánicos en América del Sur.

La integración de la vigilancia en estos marcos permite asegurar que la seguridad sanitaria se considere junto con el desarrollo económico y de infraestructura, reforzando el papel de la alerta temprana como componente clave del desarrollo sostenible.

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