Guía clínica visual “Tratamientos farmacológicos para mujeres con síntomas vasomotores de la menopausia”

El objetivo de esta guía clínica visual es ofrecer a los médicos y otros profesionales sanitarios un resumen visual de la guía clínica del American College of Physicians (ACP) titulada “Tratamientos farmacológicos para mujeres con síntomas vasomotores de la menopausia: una guía clínica del American College of Physicians”. Esta guía clínica visual incluye además, una visualización interactiva de datos sobre los hallazgos relacionados con las recomendaciones clínicas del ACP para este tema.

Esta guía clínica visual fue desarrollada por el ACP y elaborada con la tecnología de GRADEpro.

Es una herramienta de gran utilidad para comprender los resultados de la investigación asociados con estas nuevas recomendaciones clínicas del ACP.

La menopausia es un proceso que impone cambios significativos a las mujeres y muchas de ellas transitan con síntomas vasomotores que pueden llegar a ser severos y afectar su calidad de vida.

Acceda a la guía desde aquí:

Visual Guideline – Pharmacologic Treatments for Females With Menopausal Vasomotor Symptoms: A Visual Clinical Guideline From the American College of Physicians. Ann Intern Med. [Epub 6 October 2026]. doi:10.7326/ANNALS-26-01205-VG

Convocan desde Villa Clara a participar en el I Curso Virtual “Cirugía ortoplástica practicada por ortopédicos”

Este curso es organizado del 19 al 30 de octubre por el Hospital Provincial General Universitario “Mártires del 9 de abril” y la Facultad de Medicina “Lidia  Doce Sánchez” de Sagua La Grande, Villa Clara.

Su propósito es dar continuidad a un proyecto de investigación desarrollado desde hace más de quince años que incluye la superación de profesionales ortopédicos en técnicas y procederes ortoplásticos para lograr el ascenso en la escalera reconstructiva.

El proyecto tuvo sus inicios en el Servicio de Ortopedia del Hospital “Mártires del 9 de abril” de Sagua la Grande, institución que no cuenta con departamento de Cirugía Plástica y Reconstructiva como en muchos hospitales del país.

De todos es conocido que el médico ortopédico es quien se enfrenta desde el inicio a las lesiones traumáticas severas de las extremidades. Por lo que conocer y practicar los principios y técnicas de cobertura pudiera ser la diferencia entre amputar o salvar una extremidad.

No buscamos formar super especialistas o que un Ortopédico se convierta en un Cirujano Plástico, sino que sea capaz de desarrollar un pensamiento ortoplástico desde el inicio de la atención del paciente y considerar simultáneamente hueso y tejidos blandos; de que en el momento del desbridamiento se creen las condiciones para la cobertura posterior y de que al decidir la fijación se anticipe o tenga presente la colocación del colgajo.

El curso pretende mostrar con nuestra experiencia, que es posible hacer cirugía ortoplástica desde el inicio de la atención al trauma severo de las extremidades, aún en ausencia de cirujanos plásticos y que la formación de “ortopédicos de tejidos blandos” con conocimiento de principios y técnicas de cobertura puede salvar extremidades.

¿Cómo participar?

Los interesados deben enviar vía WhatsApp al móvil: +53 5 569 2966 ó +53 5 598 0820 los siguientes datos:

Nombre y apellidos
Nro. carnet de identidad
Centro de procedencia
Grado de especialización
Categoría docente

Dr. Roberto Mata Cuevas
Especialista II Grado. Profesor Auxiliar. Investigador agregado

La OMS publica las primeras directrices mundiales sobre obesidad en niños y adolescentes

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha publicado hoy las primeras directrices que abordan el acusado aumento de la obesidad entre niños y adolescentes, y en las que se establece de qué modo los sistemas y trabajadores de la salud pueden prestar una atención oportuna, basada en la evidencia y centrada en las personas.

En 2024, 170 millones de niños y adolescentes de  5 a 19 años vivían con obesidad, cifra que incluía 70 millones de niños de 5 a 9 años y 100 millones de adolescentes de 10 a 19 años. La prevalencia de la obesidad en este grupo de edad se ha cuadruplicado desde 1990, al aumentar del 2 % al 8 %.

La obesidad es una enfermedad crónica y recurrente que puede gestionarse con una atención eficaz. Sus consecuencias pueden comenzar en las fases iniciales de la vida y aumentar el riesgo de enfermedades no transmisibles, en particular diabetes de tipo 2 y enfermedades cardiovasculares. Los niños y adolescentes que viven con obesidad también pueden sufrir estigmatización, discriminación y acoso escolar.

Prevenir y gestionar la obesidad es esencial para proteger la salud física y mental de los niños y los adolescentes, y apoyar su crecimiento saludable, educación, bienestar social y calidad de vida.

Para niños y adolescentes con obesidad, la OMS recomienda firmemente intervenciones estructuradas de alimentación, actividad física y cambio conductual, impartidas individualmente o como parte de un programa multimodal. Las intervenciones de salud digital se recomiendan condicionalmente con supervisión de progenitores o cuidadores.

La OMS no recomienda tratamiento farmacológico, cirugía bariátrica (cirugía para perder peso que altera el estómago o el tubo digestivo) ni dispositivos de pérdida de peso en niños de 0 a 9 años.

Para adolescentes de 10 a 19 años, puede considerarse ofrecer tratamiento con medicamentos aprobados solo cuando no se hayan logrado los resultados deseados con un programa de estilo de vida multimodal supervisado. Puede considerarse la posibilidad de cirugía bariátrica bajo condiciones estrictas en adolescentes con obesidad grave.

«La base de la atención de la obesidad en niños y adolescentes no es la medicina ni la cirugía, sino el acceso a apoyo integral que propicie una alimentación saludable, actividad física y un cambio conductual sostenible », señaló la Dra. Luz María de Regil, Directora del Departamento de Nutrición e Inocuidad de los Alimentos de la OMS. «Nuestra prioridad debe ser garantizar que cada niño y adolescente pueda acceder a atención de calidad y entornos de apoyo desde una edad temprana, ayudarles a alcanzar y mantener un peso saludable y sentar las bases de la salud y el bienestar para toda la vida».

Aunque no es el tema principal de las directrices, las recomendaciones también subrayan la importancia de abordar la salud mental junto con la obesidad. La ansiedad, la depresión, la baja autoestima y la desregulación emocional pueden contribuir a conductas alimentarias malsanas, inactividad física y aislamiento social, y los niños y adolescentes que viven con obesidad pueden sufrir estigmatización y acoso que perjudican su bienestar emocional.

Los trabajadores de la salud deberían abordar tanto la obesidad como las afecciones de salud mental de forma temprana y conjunta, utilizando estrategias inclusivas, adecuadas al desarrollo del niño y con colaboración de la familia.

En las directrices se recalca que la gestión de la obesidad debería ir más allá de la pérdida de peso y tener por fin mejorar la salud, el funcionamiento diario y el bienestar. La atención debería centrarse en la persona, adaptarse a la edad y responder a las necesidades de cada niño y familia, además de garantizar seguimiento y continuidad a largo plazo.

El aumento de la obesidad no puede revertirse solo con tratamiento. La OMS sigue insistiendo en la instauración de políticas y medidas para que la alimentación saludable y la actividad física sean más accesibles y asequibles, en particular medidas regulatorias y fiscales y acciones en educación, planificación urbana, transporte y protección social.

Junto con las recomendaciones  existentes de la OMS para adultos, estas nuevas directrices forman parte de un enfoque para la atención de la obesidad a lo largo de la vida, al ofrecer recomendaciones basadas en la evidencia para la gestión y el tratamiento de la obesidad desde la infancia y la adolescencia hasta la edad adulta. Las directrices son parte de la respuesta general de la OMS a la epidemia mundial de obesidad, que incluye el plan de aceleración de la OMS para poner fin a la obesidad.

Descargue las recomendaciones:

Publica The Lancet nueva serie sobre los determinantes digitales de la salud


Esta nueva serie de The Lancet profundiza sobre la evidencia de que la forma en que se construyen y gestionan las tecnologías digitales crea riesgos reales de salud en todo el mundo. En 121 revisiones sistemáticas que abarcaron a casi 9 millones de jóvenes, los hallazgos adversos fueron más comunes que los beneficiosos: el 71 % de los hallazgos para niños de 0 a 10 años y el 80 % para adolescentes de 10 a 24 años fueron adversos. Estos resultados relacionaron el uso de los medios digitales con la salud mental y los problemas del sueño, y además, con la reducción de la actividad física.

Los autores piden una acción urgente y coordinada.

Las tecnologías digitales se han integrado en los sistemas y entornos que configuran la salud y el bienestar. Influyen en cómo las personas acceden a la información, se comunican, aprenden, trabajan, acceden a la atención médica, participan en la sociedad y toman decisiones sobre sus vidas. Por lo tanto, comprender y gestionar estos determinantes se ha convertido en una prioridad fundamental de la salud pública.

Esta serie de tres artículos propone un nuevo enfoque para conceptualizar y abordar los determinantes digitales de la salud, y establece una agenda ambiciosa para la investigación, la práctica y la gobernanza futuras.

Acceda a la serie desde aquí:

Editorial

Digital technology for health, not harm
The Lancet

Series

The digital determinants of health: a new era for global public health
James Shaw, Nicole Gross, Abril Saldaña-Tejeda, Caesar Atuire, Barbara Prainsack, Louise Holly et al.

Open Access
The public health challenges of children’s and adolescents’ digital media use: applying the digital determinants of health as an interpretive framework
Louise Holly, Rebecca Raeside, Alec Morton, Jovin Shi, Natarajan Padmapriya, Falk Müller-Riemenschneider et al.

Governing the digital determinants of health for children and young people: a global public health imperative
Barbara Prainsack, Rohinton P Medhora, Ilona Kickbusch.

Comment

The role of product safety and liability law in governing digital determinants of health
Mindy Nunez Duffourc.

 

Las algas que buscan la luz nos proporcionaron un interruptor para las células nerviosas

El Premio Nobel de Fisiología o Medicina 2026 se otorga por la optogenética, un método que permite demostrar cómo las células nerviosas influyen en la memoria, las emociones y el comportamiento en el cerebro vivo.

Peter Hegemann y Georg Nagel descubrieron una proteína extraordinaria, la canalrodopsina, en un alga unicelular. Karl Deisseroth transformó esta proteína en un interruptor activado por luz para las células nerviosas. Los galardonados han sentado las bases de una nueva era en la neurociencia.

Durante mucho tiempo, el funcionamiento del cerebro como motor de las emociones, los comportamientos y las funciones corporales ha sido un misterio. En el siglo XX, los investigadores comenzaron a estudiar qué áreas del cerebro influyen en qué funciones, pero los métodos disponibles en aquel momento les impedían demostrar relaciones causales. La imagen que se formaron del cerebro era como un mapa conceptual, lleno de interrogantes e incógnitas. Ahora, todo esto está cambiando.

“La optogenética ofrece oportunidades para mapear el cerebro de una manera que antes solo podíamos soñar”, afirma Per Svenningsson, presidente del Comité Nobel de Fisiología o Medicina.

Todo comenzó con la curiosidad de Peter Hegemann. Se preguntaba cómo las Chlamydomonas, un género de algas unicelulares flageladas, eran capaces de nadar hacia una fuente de luz. A principios de la década de 2000, él y Georg Nagel descubrieron la canalrodopsina, una proteína propia de las algas con propiedades únicas, que se encuentra en la superficie de la célula. Cuando se ilumina con luz azul, se abre un canal a través de la proteína y los iones cargados fluyen entonces hacia el interior de la célula, creando un impulso eléctrico. Descubrieron que, independientemente de la célula en la que introdujeran la proteína, estas se volvían sensibles a la luz.

Karl Deisseroth introdujo el gen de esta proteína en un cultivo de células nerviosas de ratas. Al iluminar las células con luz azul, logró activar una señal nerviosa. Publicó este descubrimiento en 2005. Dos años después, consiguió que este mecanismo de activación de las células nerviosas mediante luz funcionara en el cerebro de ratones vivos.

Este método para controlar las señales nerviosas mediante la luz se denomina ahora optogenética y ha alcanzado rápidamente un gran impacto a nivel mundial. Gracias a ella, los investigadores han podido descubrir circuitos neuronales que rigen recuerdos, sentimientos y comportamientos específicos relevantes para trastornos neurológicos y psiquiátricos. En medicina clínica, los investigadores están utilizando este método para intentar restaurar la visión en personas con discapacidad visual.

La optogenética ha transformado radicalmente nuestra comprensión del cerebro. Cada día surgen nuevos descubrimientos que ayudan a resolver uno de los grandes misterios de la humanidad: cómo funciona nuestro increíble cerebro.

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