Celebración

Convivir en la diferencia: una mirada necesaria desde la psicología. A propósito del Día Mundial del Síndrome de Down, 21 de marzo

Cada año este día, el mundo detiene por un instante su prisa para recordar algo esencial: la diversidad no es una excepción, es la condición humana. La fecha —elegida por la singularidad genética de la trisomía del cromosoma 21— no es solo conmemorativa, sino profundamente educativa. Invita a desmontar prejuicios, a mirar con otros ojos, y sobre todo, a aprender.

Desde la experiencia acumulada durante décadas en el Centro Médico Psicopedagógico “Benjamín Moreno”, la Dra. Giselle Álvarez González comparte una visión que trasciende lo clínico para situarse en el terreno de lo humano.

—Doctora, usted ha acompañado durante años a pacientes con síndrome de Down y otras condiciones especiales. ¿Qué le han enseñado estas personas sobre la medicina y sobre la vida?

Imagínate en 36 años trabajando con ellos. ¡¡Cuántos aprendizajes!! ¡¡Cuántos saberes!! Pero sobre todo ¡¡Cuántas vivencias!!. Muchas emociones vividas y compartidas. Estas personas me han enseñado que no importa un diagnóstico, sino qué hacer con él. Lo más importante para la medicina es saber que puede existir una trisomía 21, o sea una persona con síndrome de Down por las características genéticas, físicas y de alteraciones a nivel de órganos y sistemas de órganos que hay que tratar, por supuesto, para garantizar su calidad de vida; pero estas características no definen a la persona, sino su funcionalidad.

Ellos tienen una discapacidad intelectual asociada a su condición genética que debemos trabajar, y en la medida en que se intervenga más tempranamente, mejores son los resultados en el desarrollo de sus habilidades sociales y conducta adaptativa para garantizar una vida adulta lo más independiente posible a través de su inclusión educativa, laboral y social.

Es importante conocer el valor de la individualidad, explorar sus necesidades y potencialidades para realizar un trabajo educativo individualizado en función de esto. Las posibilidades de estas personas son infinitas y no debemos limitarlos en ninguna esfera de su vida.

—Desde su experiencia clínica, ¿cuáles son los principales retos de salud que enfrentan hoy las personas con síndrome de Down y cómo puede el sistema sanitario responder mejor a sus necesidades?

Desde mi experiencia, los principales retos de salud, deben estar enfocados en dos aspectos fundamentales . Uno es el diagnóstico temprano y por tanto dar la noticia a la familia, para que la preparación al enfrentar el duelo y sus etapas transiten de la mejor manera posible y el otro reto es tratar oportunamente las enfermedades asociadas, como pueden ser las cardiopatías, las enfermedades respiratorias, dermatológicas, metabólicas, entre otras para lograr justamente calidad de vida.

—El 21 de marzo es una fecha para visibilizar, pero también para educar. ¿Qué mitos o prejuicios considera urgente desmontar en torno al síndrome de Down?

Uno de los mitos es el de la infantilización, o sea, el de creer que estas personas son eternamente niños y niñas. Creo que a partir de ahí se derivan todos los demás, porque al infantilizarlos se les limita a tener una inclusión educativa, laboral, sexual y por tanto social. Ellos pueden desarrollar una vida plena e independiente, solo que requieren de diversos apoyos durante su vida. Se cree que son personas con dificultades para controlar sus impulsos, que son hipersexuados o viceversa, que no son capaces de esto o de aquello.

La intervención educativa oportuna, temprana, los prepara para la vida y les da las herramientas y apoyos necesarios para lograr su autonomía al máximo posible.

—¿Qué mensaje quisiera compartir con las familias y con los profesionales de la salud que trabajan —o trabajarán— con personas con esta condición?

Hay que demostrar más que decir, buscar vías de promocionar todo lo que son capaces de hacer, aún nos queda mucho por ganar en este sentido. Desde la escuela inclusiva, les estamos enseñando a convivir, que es la palabra que más me gusta usar. La integración es importante, pero a veces cuando las pronunciamos estamos hablando de algo que hay que hacer pero no existe.

Por eso más que una fecha, el Día Mundial del Síndrome de Down es un llamado: a mirar sin etiquetas, a educar sin prejuicios, a acompañar sin límites impuestos.

La experiencia de la Dra. Giselle Álvarez confirma que el verdadero cambio no ocurre solo en las instituciones o en las políticas, sino en la manera en que aprendemos a relacionarnos. Convivir —como ella insiste— no es un ideal abstracto. Es una prááctica cotidiana, profundamente humana, donde cada persona encuentra su lugar sin tener que renunciar a lo que es.

Y quizás ahí, en esa certeza sencilla y poderosa, comienza también una forma más justa de entender la salud.

Por: Mylenys Torres Labrada.

Día Mundial de la Salud Bucal 2026: Una boca feliz, es una vida feliz

El Día Mundial de la Salud Bucal se celebra todos los años el 20 de marzo y tiene como objetivo realizar campañas de concienciación sobre los beneficios de tener una boca sana, así como promover acciones para cuidar la higiene bucal, dirigidas a todas las personas y a cualquier edad.

La mayoría de las afecciones bucodentales se pueden prevenir en gran medida con intervenciones en etapas tempranas de la vida. Esta fecha es un momento oportuno para que las instituciones de salud, de educación y la comunidad trabajen de conjunto en promover cambios de conducta a favor de la higiene de la boca.

El lema de la campaña de este año, iniciativa de la Federación Dental Internacional, es «Una boca feliz, es una vida feliz».

Nuestro país no está al margen de esta estrategia y desde hace días se vienen desarrollando a lo largo del territorio y desde diferentes plataformas, diversas actividades de promoción y educación por una mejor salud bucal, con énfasis en poblaciones y grupos vulnerables y de difícil acceso.

Desde Santiago de Cuba, el Canal Cubano de Noticias (vea el reportaje en YouTube) informa sobre las iniciativas allí desarrolladas.

Estudiantes y profesores de la Facultad de Estomatología de la Universidad de Ciencias Médicas santiaguera impulsaron acciones educativas que acercan la salud a la comunidad, realizando visitas a casas de abuelos y escuelas primarias como la “Wan Wermer” y la “Simón Bolívar».

En las escuelas, estos futuros profesionales enseñan a los niños cómo cuidar su higiene bucal con énfasis en la técnica correcta de cepillado y la prevención de enfermedades como la caries y los padecimientos periodontales.

Así, a través de métodos participativos, los niños aprenden y se convierten en multiplicadores de buenas prácticas en sus hogares y en las comunidades. También se incluyeron acciones preventivas como los enjuagatorios de fluor, la aplicación de la CAS fluor y a partir de los 15 años, la orientación del autoexamen para la prevención del cáncer bucal.

Igualmente, desde la clínica estomatológica provincial “Mártires del Moncada”, los futuros estomatólogos orientan a los pacientes sobre la prevención de afecciones bucodentales y la higiene bucal, poniendo en práctica lo aprendido en la asignatura de promoción y prevención de salud, recibida en el primer año de la carrera de Estomatología. Estas acciones contribuyen elevar la percepción de riesgo y refuerzan la responsabilidad individual en el cuidado de la salud.

Hoy, La Habana realizará su actividad central del Día Mundial de la Salud Bucal en la Clínica Estomatológica “Yuri Gómez Reinoso” de Guanabacoa, institución destacada en esta especialidad en nuestro país. Todas estas actividades, respaldan los programas nacionales del Minsap para esta área de los servicios de salud:

Programa Nacional de Atención Estomatológica a la Población
Programa Preventivo de Caries Dental en Niños y Adolescentes Cubanos
Programa de Detección del Cáncer Bucal

A nivel regional, la Organización Panamericana de la Salud, a través de su Programa de Salud Bucodental, es responsable de encabezar el desarrollo y la implementación de la política de salud oral para los 35 Estados Miembros de la Organización.

Este Programa equipa a los países con estrategias comprobadas de mejores prácticas, conocimiento y experiencia técnica; y facilita asociaciones que catalizan y sostienen un cambio positivo. También proporciona experiencia en el diseño e implementación de ensayos clínicos y tratamientos alternativos rentables que aumentan el acceso a los servicios de salud bucodental. Los ejemplos incluyen la mejora de los sistemas de fluoración de agua y sal; implementación del Tratamiento Restaurador Atraumático (ART); y la promoción de barnices de fluoruro en la Región.

Por su parte, el resumen ejecutivo del Informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre la situación mundial de la salud bucodental presenta una instantánea de los datos más recientes sobre las principales enfermedades bucodentales, los factores de riesgo, los retos para los sistemas de salud y las oportunidades de reforma.

La clara conclusión del informe es que la situación de la salud bucodental a nivel mundial es alarmante y requiere una acción urgente. El informe servirá de referencia para los responsables de la formulación de políticas y permitirá a un amplio abanico de partes interesadas de diferentes sectores orientar su labor de promoción hacia una mejor priorización de la salud bucodental en los contextos mundial, regional y nacional.

En 2024, como resultado de la primera reunión mundial sobre salud bucodental organizada por la OMS, que tuvo lugar del 26 al 29 de noviembre en Bangkok (Tailandia), se adoptó la Declaración de Bangkok – No hay salud sin salud bucodental. En la Declaración se aboga por situar las enfermedades bucodentales en un lugar prominente en tanto que prioridades mundiales de salud pública.

8 de marzo, Día Internacional de la Mujer

En esta fecha Infomed abraza con profundo respeto y admiración a todas las trabajadoras de la salud pública cubana, estén donde estén: en hospitales, policlínicos, consultorios, centros de información o de investigación, oficinas o en misiones dentro y fuera del país.

En tiempos complejos para nuestra patria, marcados por el recrudecimiento del bloqueo y el cerco petrolero, ustedes demuestran que la fortaleza tiene nombre de mujer, sostienen la salud, la ciencia y la esperanza de nuestra gente. Mientras el país enfrenta carencias, garantizan que la atención médica y la gestión del conocimiento continúen salvando vidas, acompañando familias y fortaleciendo la solidaridad. Nunca renuncian a la ternura ni a la firmeza. Entre desafíos y escaseces, su fuerza y creatividad se convierten en luz y su entrega en vida.

Porque la salud y el conocimiento no se bloquean. Porque la dignidad no se apaga. Porque las mujeres cubanas, aun en la adversidad, siguen construyendo futuro.

Por: Mylenys Torres Labrada
Imagen: Gemini IA

Día Mundial de las Enfermedades Tropicales Desatendidas 2026: “Estas enfermedades no son solo cifras, representan a personas y comunidades que no deben quedar atrás”

Cada 30 de enero, el mundo conmemora el Día Mundial de las Enfermedades Tropicales Desatendidas (ETD), una oportunidad para visibilizar un grupo de enfermedades prevenibles y tratables que siguen afectando a millones de personas, en particular a quienes viven en condiciones de pobreza y con acceso limitado a los servicios de salud.

La OPS estima que más de 200 millones de personas en la Región de las Américas están afectadas por una o más ETD, entre ellas la enfermedad de Chagas, la lepra, la leishmaniasis, el tracoma, la esquistosomiasis y otras que impactan de manera desproporcionada a poblaciones vulnerables y desatendidas. Estas enfermedades suelen conllevar una elevada carga sanitaria, social y económica, y a menudo causan discapacidad de por vida, estigmatización y dificultades.

Para conmemorar esta fecha, la OPS destaca la colaboración entre gobiernos, personal de salud y la sociedad civil para avanzar en los esfuerzos de control y eliminación.

En esta entrevista, Ana Lucianez Pérez, asesora de la OPS en Enfermedades Infecciosas Desatendidas, comparte reflexiones desde su trabajo apoyando a los países para fortalecer la vigilancia, mejorar la recopilación y gestión de datos, y cerrar brechas con el fin de reducir la carga de las ETD en toda la Región.

¿Por qué estas enfermedades tropicales se consideran “desatendidas” si continúan afectando a tantas personas?

Se consideran desatendidas porque, a pesar de ser prevenibles y tratables, reciben mucha menos atención política y menos recursos que otros problemas de salud. Afectan principalmente a personas que viven en situación de pobreza, sobre todo en lugares con acceso limitado a los servicios de salud, al agua potable y al saneamiento.

Otra razón es la visibilidad. Las ETD suelen afectar a poblaciones marginadas y desatendidas, incluyendo a comunidades indígenas, muchas veces en zonas remotas. Cuando los casos se concentran en estos contextos, la carga total puede parecer baja en las estadísticas nacionales, aunque el impacto en las comunidades afectadas sea enorme.

Sabiendo esto, la vigilancia y la recopilación de datos parecen ser fundamentales para prevenir, controlar y eliminar las ETD.

Por supuesto. Los datos de alta calidad son esenciales para diseñar intervenciones que respondan realmente a lo que está ocurriendo sobre el terreno. Sin información confiable, los países no pueden ver dónde se está produciendo la transmisión, decidir qué acciones son necesarias ni evaluar si esas acciones están funcionando. Cuando los datos faltan o son incompletos, no solo se afecta la planificación, sino que se permite que la transmisión continúe sin control. Esto retrasa los avances y debilita los esfuerzos para prevenir, controlar y, en última instancia, eliminar estas enfermedades.

¿Cuáles son algunos de los principales desafíos que enfrentan los ministerios de salud para recopilar y gestionar datos de alta calidad sobre las ETD?

Uno de los mayores desafíos es que las ETD afectan principalmente a personas que viven en zonas remotas, rurales o desatendidas, donde los servicios de salud y el personal capacitado son limitados. El simple hechop de llegar a estas comunidades puede ser logísticamente complejo y costoso.

Además, el acceso a los diagnósticos suele ser limitado, los sistemas de vigilancia pueden ser débiles y la recopilación de datos puede estar fragmentada. Todo esto conduce a un subregistro. Y cuando los datos no son confiables, la verdadera carga de la enfermedad permanece oculta, lo que dificulta abogar por el financiamiento y los recursos humanos que realmente se necesitan.

¿Cuáles son los enfoques más eficaces para prevenir y, eventualmente, eliminar las ETD?

Mejorar la vigilancia y la calidad de los datos ha sido fundamental para el éxito en varios países. Por ejemplo, una mejor vigilancia ha desempeñado un papel clave en la eliminación de la filariasis linfática en algunas partes de las Américas durante la última década.

Una vigilancia sólida permite a los países documentar cuándo se ha interrumpido la transmisión, orientar la administración masiva de medicamentos y cumplir con los requisitos de verificación. En última instancia, esto es lo que permite a los países recibir la validación de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para la eliminación de una enfermedad como problema de salud pública, es decir, cuando la transmisión se ha reducido a un nivel en el que ya no representa una amenaza importante para la salud pública.

En los últimos años, las ETD han ganado mayor visibilidad gracias a diversas estrategias, como la Iniciativa de Eliminación de Enfermedades de la OPS, que busca eliminar más de 30 enfermedades transmisibles y afecciones relacionadas para 2030, incluidas doce del grupo de las ETD. Este impulso regional ha ayudado a priorizar recursos, alinear planes nacionales y acelerar el avance hacia las metas de eliminación de enfermedades como el tracoma, la oncocercosis, la rabia humana transmitida por perros, entre otras.

¿Por qué las ETD son menos visibles en los sistemas de salud pública y en las decisiones de política pública?

Las ETD suelen causar enfermedades crónicas, discapacidad a largo plazo y estigmatización, más que muertes inmediatas. Por ello, no siempre atraen la misma atención que enfermedades más agudas o de mayor repercusión. Tomemos como ejemplo la lepra: si no se diagnostica y trata de manera temprana, puede provocar discapacidades físicas de por por vida y exclusión social. Estos impactos son devastadores para las personas y las comunidades, pero no siempre se reflejan en los indicadores de salud tradicionales, lo que contribuye a que las ETD sean pasadas por alto en los debates de política pública.

La OPS y sus socios han mapeado las ETD en la Región y han identificado los principales “puntos críticos”. ¿Por qué es tan importante el mapeo y cómo cambia la forma en que los países responden?

El mapeo ayuda a vincular los datos con el territorio. Muestra dónde se concentra la transmisión y quiénes son los más afectados. De este modo, los países pueden responder de forma más estratégica, focalizando las intervenciones en las zonas de mayor riesgo en lugar de aplicar el mismo enfoque en todas partes. Por ejemplo, el mapeo de las helmintiasis transmitidas por el suelo, como las tenias, ha ayudado a los países a identificar municipios prioritarios, ampliar el acceso al diagnóstico y al tratamiento, y hacer un mejor uso de los recursos limitados para reducir la prevalencia.

¿En qué lugares ha apoyado la OPS a sus socios con datos y mapeo para responder a las ETD en la Región de las Américas?

Los datos y el mapeo han sido fundamentales para la eliminación del tracoma como problema de salud pública en las Américas. En México, el mapeo combinado con intervenciones focalizadas —como la administración masiva de medicamentos, la participación comunitaria y la colaboración con socios de agua, saneamiento e higiene (WASH)— condujo a la eliminación en 2017. En Guatemala, el mapeo y el fortalecimiento de la vigilancia están orientando intervenciones específicas y encaminando al país hacia la eliminación en los próximos años. Estas experiencias demuestran cómo la combinación de datos, servicios de salud y colaboración intersectorial puede generar resultados sostenibles.

¿Qué avances han logrado la OPS y los países para abordar la lepra en la Región?

Varios países están logrando avances importantes. Chile, Uruguay, la mayor parte de Centroamérica y algunas zonas del Caribe reportan pocos o ningún caso nuevo y se acercan a los hitos de eliminación. La OPS y sus socios se han centrado en fortalecer el diagnóstico temprano, el tratamiento y la vigilancia, así como abordar el estigma, prevenir la discapacidad y llegar a poblaciones indígenas y otras poblaciones marginadas.

Al mismo tiempo, Brasil continúa enfrentando una carga significativa: reporta más de 100 nuevos casos cada año y concentra más del 90 % de los casos en las Américas. Esto subraya la necesidad de sostener los esfuerzos, mejorar la calidad de los datos y focalizar las intervenciones donde más se necesitan.

En el 2019, los Estados Miembros de la OPS aprobaron la Iniciativa de la OPS para la Eliminación de Enfermedades: Política para aplicar un enfoque integrado y sostenible de las enfermedades transmisibles en la Región de las Américas, en la que se comprometieron a eliminar más de 30 enfermedades transmisibles y condiciones relacionadas para el 2030.

Entre esas enfermedades están las infecciosas desatendidas, las zoonosis y las transmitidas por vectores: la enfermedad de Chagas, la lepra, el tracoma, la esquistosomiasis, los parásitos intestinales, la filariasis linfática, la rabia humana transmitida por el perro, la hidatidosis, la malaria y la fiebre amarilla entre otras, que afectan a los grupos poblacionales marginados que no tienen suficiente acceso a servicios de salud integrados. Hay herramientas eficaces para eliminarlas y deben ser implementadas por los sistemas de salud.

En el Día Mundial de las ETD, ¿cuál es el mensaje clave de la OPS para los gobiernos, los socios y el público?

Uno de los mensajes clave de la OPS es que estas enfermedades no son solo cifras: representan a personas y comunidades que no deben quedar atrás. Invertir en mejores sistemas de datos es fundamental para dar visibilidad a las ETD, orientar acciones equitativas, fortalecer la rendición de cuentas y acelerar el progreso hacia su eliminación.

La mayoría de las ETD pueden eliminarse, y hacerlo no es solo un imperativo moral, sino también una cuestión de derechos humanos y equidad. Sin datos y vigilancia confiables, la desatención persiste; con datos, la eliminación se vuelve alcanzable.

Últimos avances en el tratamiento y control de la lepra

Como cada último domingo de enero, hoy 25 de enero el Mundo celebra el Día Mundial de Lucha contra la Lepra, también conocida como enfermedad de Hansen. En esta ocasión, queremos compartir con la comunidad médica los últimos avances en el tratamiento y control de esta dolencia en el mundo.

El tema de la celebración de este año 2026 es: “La lepra es curable, el verdadero desafío es el estigma”.

La investigación, aunque limitada por la baja incidencia de la enfermedad en muchos países, ha logrado progresos significativos, especialmente en diagnóstico, manejo de complicaciones y prevención.

Avances en Diagnóstico y Detección Precoz

Se han desarrollado y estandarizado nuevas herramientas moleculares, como las pruebas de PCR más sensibles y específicas para detectar Mycobacterium leprae, incluso en formas paucibacilares y antes de la aparición de síntomas clínicos. Esto permite un diagnóstico más temprano y preciso.

El uso combinado de biomarcadores serológicos como NDO-LID y PGL-I, mejora la distinción entre pacientes multibacilares y paucibacilares, ayudando en la clasificación y el manejo del enfermo.

En regiones remotas, el uso de herramientas de telemedicina y teledermatología, como fotografías y consultas remotas por parte de expertos, ha mejorado la identificación de casos y reducido los retrasos diagnósticos.

Avances en el Tratamiento Farmacológico

 

La terapia multimedicamentosa (TMM) sigue siendo el pilar, pero ahora se optimiza. La OMS recomienda desde 2019 un esquema simplificado de TMM para la lepra paucibacilar (PB): ahora son 6 meses de rifampicina y dapsona (frente a los 12 meses anteriores), mejorando la adherencia y reduciendo costos.

El tratamiento de la lepra multibacilar (MB) se mantiene en 12 meses, pero hay estudios evaluando esquemas acortados de 6 meses para ciertos grupos, con resultados preliminares prometedores.

Se ha fortalecido el manejo de reacciones leprosas y neuropatías con el uso más racional de corticosteroides (prednisona) para el tratamiento de reacciones tipo 1 y 2, con protocolos de reducción más prolongados para prevenir recaídas. Se investigan fármacos alternativos para casos esteroide-dependientes, como la talidomida (bajo estricto control), metotrexato, ciclofosfamida y agentes biológicos (ej. infliximab).

El uso de profilaxis post-exposición (PEP) es quizás el avance más transformador en prevención. La estrategia SDR-PEP (dosis única de rifampicina como profilaxis posterior a la exposición) ha demostrado reducir el riesgo de desarrollar la enfermedad en contactos cercanos de pacientes en más del 50 %. Programas a gran escala en países como India, Brasil e Indonesia ya están
implementando esta estrategia.

Avances en el Manejo de Complicaciones y Discapacidades

En el campo de la neurofisiología y ultrasonido de nervios, el uso de la electromiografía y, especialmente, la ecografía de alta resolución de nervios periféricos, permite detectar inflamación subclínica, monitorear la respuesta al tratamiento y guiar intervenciones para prevenir daños permanentes.

En cuanto al autocuidado y la tecnología, se han desarrollado aplicaciones móviles para educar a los pacientes en el autocuidado de ojos, manos y pies, promoviendo la adherencia a las prácticas que previenen úlceras y discapacidades.

También se ha avanzado considerablemente en el uso de técnicas mejoradas de cirugía reconstructiva para corrección de deformidades (reanimación facial, transferencias tendinosas) y manejo de úlceras plantares.

Avances en Control y Estrategias de Salud Pública

La Estrategia Global de la Lepra 2021-2030 de la OMS está enfocada en interrumpir la transmisión y eliminar la enfermedad como problema de salud pública. Las metas «Cero Lepra» buscan: cero discapacidades en niños nuevos diagnosticados, cero leyes que permitan la discriminación y cero lepra a nivel de países.

La búsqueda activa de casos (ACF) en zonas de alta endemicidad se complementa con la implementación de campañas de screening puerta a puerta para detectar casos tempranos y romper la cadena de transmisión.

El enfoque «Una Sola Salud» también se ha unido a la estrategia de control, con investigaciones en curso sobre el posible reservorio ambiental o animal (armadillos en las Américas) para comprender mejor la epidemiología de la enfermedad.

Bibliografía recomendada

1. WHO. (2021). Global Leprosy (Hansen disease) Strategy 2021–2030: Towards zero leprosy. World Health Organization – Estrategia marco actual con todas las directrices.
2. Hasker, E. et al. (2024 ). Post-exposure prophylaxis in leprosy (PEOPLE): a cluster randomised trial. Lancet Glob Health, 12(6) – Estudio clave sobre PEP con rifampicina.
3. Blok, D.J., Steinmann, P., Tiwari, A., Barth-Jaeggi, T., Arif, M.A., et al. (2021). The long-term impact of the Leprosy Post-Exposure Prophylaxis (LPEP) program on leprosy incidence: A modelling study. PLOS Neglected Tropical Diseases, 15(3) – Modelado del impacto de la PEP.
4. Sharma, M. and Singh, P. (2022). Advances in the Diagnosis of Leprosy. Front. Trop. Dis., 3 – Revisión comprehensiva de avances recientes.
5. Ereso, B.M., Sagbakken, M., Gradmann, C., et al. (2021). Treatment outcomes of patients with drug-sensitive tuberculosis under community-based versus facility-based directly observed treatment, short course strategy in Southwest Ethiopia: a prospective cohort study. BMJ Open, 11 – Ejemplo de investigación en curso sobre esquemas acortados.
6. Froes Junior, L.A.R., Sotto, M.N., Trindade, M.A.B. (2025). Leprosy in the 21st century: a comprehensive review of immunological mechanisms, diagnosis, and treatment. Rev Inst Med Trop Sao Paulo, 3 – Avance en el manejo de neuropatías.
7. Diaz Pallares, C., Bourassa-Blanchette, S., Fonseca, K., Vaughan, S. (2019). Leprosy: Challenges in diagnosis. J Assoc Med Microbiol Infect Dis Can., 11;4(3) – Revisión actualizada con enfoque clínico.

Desafíos Persistentes y Futuro

Los desafíos actuales en el control de la lepra y el tratamiento a los enfermos incluyen el estigma, la integración de los servicios en los sistemas de salud primaria, la financiación sostenida y la necesidad de una vacuna más efectiva (la vacuna BCG ofrece protección parcial y se usa en algunos programas para contactos).

La investigación en inmunología y genómica del M. leprae no deja de buscar nuevos blancos terapéuticos y herramientas de diagnóstico. Estos avances, combinados con un fuerte compromiso político y comunitario, están acercando al mundo a la meta de «Cero Lepra».

Datos Clave

Estadísticas

La lepra es una enfermedad tropical desatendida que sigue presente en más de 120 países y de la cual se notifican alrededor de 200 000 nuevos casos al año. Su eliminación como problema de salud pública -objetivo que se define por una tasa de prevalencia inferior a un caso por cada 10 000 habitantes, conforme a la resolución WHA44.9 de la Asamblea de la Salud- se materializó a escala mundial en el año 2000 y en la mayoría de los países antes del año 2010.

La disminución del número de nuevos casos ha sido gradual. Según los datos de 2023, el Brasil, la India e Indonesia siguieron notificando más de 10 000 nuevos casos, mientras que otros 12 países (Bangladesh, Etiopía, Filipinas, Madagascar, Mozambique, Myanmar, Nepal, Nigeria, la República Democrática del Congo, la República Unida de Tanzanía, Somalia y Sri Lanka) notificaron entre 1000 y 10 000 nuevos casos cada uno. Cincuenta y seis países notificaron cero casos y 112 notificaron menos de 1000 nuevos casos.

En el parte epidemiológico semanal (Weekly Epidemiological Record) publicado el 13 de septiembre de 2024 (vol. 99) (en inglés) se ofrece información detallada sobre las estadísticas anuales de 2023.

En América Latina, el número global de nuevos casos en 2023 ascendió a 182 815, con un 13,6 % de ellos reportados en las Américas, donde Brasil concentra más del 90 %.

En 2018, se reportaron 30 957 casos de lepra en las Américas, cifra que disminuyó a 29 936 en 2019. En 2020, el número de casos detectados sufrió una drástica caída a 19 195, lo que representa una reducción del 35,9 % respecto al año anterior, atribuida al impacto de la pandemia de COVID-19. En 2021, los casos aumentaron ligeramente a 19 826 (631 más que en 2020). Posteriormente, en 2022, los casos subieron a 21 398, y la tendencia al alza continuó en 2023, alcanzando un total de 24 773 casos.

En 2023, de 49 países y territorios, 27 notificaron un total de 24 773 nuevos casos de lepra. De estos, el 92 % (22 773 casos) se reportaron en Brasil. Otros países con un número significativo de casos nuevos ese año fueron Venezuela (338), Colombia (267), Paraguay (288), Argentina (134), Cuba (142), México (121) y República Dominicana (87).

Las personas afectadas por la lepra suelen ser objeto de discriminación y estigmatización. Esta situación tiene efectos negativos en el acceso al diagnóstico, el resultado del tratamiento y los resultados de la atención, además de violaciones de los derechos civiles, políticos y sociales. Poner fin a la discriminación, el estigma y los prejuicios es fundamental para acabar con esta enfermedad.

Respuesta de la OPS

Desde 1992, la OPS/OMS ha promovido el Plan de Acción Regional para la Eliminación de la Lepra en las Américas, para la cobertura de tratamiento con poliquimioterapia y desde entonces ha alcanzado coberturas del tratamiento del 42%, y desde el 2001 hasta hoy día la cobertura es casi universal. La Organización proporciona el medicamento gratuitamente a todas las personas que lo necesiten, a través de donaciones de la Fundación Novartis para el Desarrollo Sostenible.

En 2009, los países Miembros de la OPS/OMS, a través de la Resolución CD49.R19, 2009, se comprometieron con la meta de eliminar la lepra como problema de salud pública, al primer nivel sub-nacional para el 2015 y en el 2012, la OPS/OMS formuló un “Plan de Acción para Acelerar el Logro de la Eliminación de la Lepra en Latinoamérica y el Caribe”, alcanzar la reducción de la prevalencia por esta en enfermedad a menos de 1 caso por cada 10 000 habitantes.

La Resolución A/RES/65/215 para la “Eliminación de la Discriminación Contra las Personas Afectadas por la Lepra y sus Familiares”, fue aprobada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en diciembre del 2010 con el fin de fomentar la formulación y aplicación de políticas y medidas para prevenir la discriminación de las personas afectadas por lepra y a sus familiares.

En 2016, el Consejo Directivo de la OPS/OMS aprobó la Resolución CD55.R9 que incluye la implementación del Plan para la eliminación de las enfermedades infecciosas desatendidas, entre ellas la lepra.

En 2018 la OMS publicó las Directrices para el diagnóstico, el tratamiento y la prevención de la lepra. En ellas se proporcionan los conocimientos y las pruebas más recientes sobre el diagnóstico, el tratamiento y la prevención de la lepra, basados en un enfoque de salud pública en los países endémicos.

Texto confeccionado con apoyo de IA (DeepSeek).

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