Cuba: logros en salud

Jusvinza, más que esperanza, una realidad

Las más de 136 000 cubanas y cubanos víctimas de artritis reumatoide, enfermedad crónica irreversible que erosiona cartílagos y huesos, y que afecta principalmente a mujeres, serán beneficiados en su momento por la producción y aplicación masiva del producto biotecnológico Jusvinza (CIGB-814/258), péptido inmunorregulador para el tratamiento de ese padecer y la hiperinflamación.

La molécula obtenida y patentada por el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB) ya mostró sus beneficios en el tratamiento a pacientes con COVID-19, y tiene la posibilidad de obtener por parte de la autoridad regulatoria de Medicamentos, Equipos y Dispositivos Médicos (el ya icónico CECMED), un «Registro clínico condicionado a la ejecución de fase III» de ensayos clínicos.

La información la dio a conocer la Doctora en Ciencias María del Carmen Domínguez en el encuentro de este martes del Primer Secretario de Comité Central del Partido Comunista, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, con científicos y expertos que participan en las actividades de ciencia e innovación tecnológica en el enfrentamiento al nuevo coronavirus, y a la que también asistió, como es costumbre, el miembro del Buró Político y Primer Ministro, Manuel Marrero Cruz.

La investigadora anunció que este año podría comenzar el ensayo clínico fase III de Jusvinza, durante el cual se estima tratar a 66 000 personas; o sea, alrededor el 50 por ciento de los pacientes reportados con esa enfermedad en Cuba.

Según los intercambios con la autoridad reguladora—explicó— se prevé, además, aplicar a una Asesoría científica por CECMED para un Registro condicionadopara el tratamiento de la hiperinflamación, y el desarrollo de estudios clínicos controlados y estudios compasionales, entre otros.

La artritis reumatoide, señaló la Dr. C.María de Carmen Domínguez, aflige al 1,2 por ciento de la población cubana. La prevalencia mundial se sitúa en el entorno del uno por ciento; la relación de afectados según sexo es de tres mujeres y un hombre. La enfermedad debuta entre los 40 y 60 años de edad.

Hito de la medicina cubana: La segunda vida de Annaliet

Annaliet ya está fuera de peligro. Foto: Minoska Cadalso/CMHW.
Annaliet ya está fuera de peligro. Foto: Minoska Cadalso/CMHW.

En los pasillos del Hospital Infantil José Luis Miranda de Santa Clara a menudo se escucha el llanto de una niña. En otras ocasiones cada uno de esos sollozos significan una señal de alerta para quienes tienen decenas de vidas a su cuidado, pero hoy es un motivo de alegría.

El llanto sale del cubículo de Annalie, una bebé de apenas 49 días de nacida que venció a la muerte, aun cuando parecía imposible. Su historia es un hito de la medicina cubana.

Lisyanet Marrero Pérez, su madre, ha vivido las últimas semanas entre miedos y alegrías. A mediados de enero llegó al hospital infantil de Villa Clara con su niña en brazos. El abuelo había resultado positivo a un test rápido para detectar la COVID-19 y la pequeña tenía un catarro ligero. Justo ahí comenzó la batalla.

El Dr. Jesús Sánchez Pérez, director de la institución de salud de Santa Clara, recuerda muy bien aquellos días. “Una de nuestras doctoras descubrió que la niña no respiraba con normalidad, así que procedimos a realizarle un rayos X de tórax. Allí descubrimos un importante ensanchamiento mediastinal que no tenía nada que ver con la COVID-19”, apunta.

A las pocas horas el resultado del PCR confirmó aquellas sospechas. Annalie no estaba contagiada por el nuevo coronavirus, pero algo no iba bien. Acostumbrados a salvar vidas, los médicos del hospital no perdieron tiempo y le realizaron un ecocardiograma y un ultrasonido para profundizar en aquella imagen extraña justo en el medio del pecho.

Lo que encontraron los dejó perplejos: un teratoma que comprimía estructuras vitales como el corazón, las vías respiratorias y los grandes vasos sanguíneos ubicados en el centro el tórax. El Dr. Abel Armenteros, cirujano neonatal y jefe de ese servicio en la región central de Cuba, lo resume de una forma sencilla: “un tumor benigno que por la compresión que realizaba sobre órganos vitales se comportaba como maligno”.

Enseguida los doctores comprendieron que Annalie no podría vivir con aquel bulto bajo el pecho, pero descubrieron la magnitud del problema cuando allí mismo, mientras le realizaban otros estudios, sufrió un paro cardíaco. Entonces se trastocó el tiempo para todos. Entubarla, acoplar aquel cuerpecito a un respirador artificial, sedarla, y en medio de todo eso, lidiar con la incertidumbre de qué hacer.

“No teníamos experiencia en este tipo de operaciones, porque es un fenómeno infrecuente en pacientes neonatales. Consultamos con el Grupo Nacional de Terapia Intensiva Pediátrica, así como con la coordinación del Programa Materno-Infantil. Era muy riesgoso mover hasta La Habana a una bebé en su estado, así que la decisión final fue reforzar nuestro equipo de cirugía y realizar la operación aquí”, explica el director del hospital infantil de Villa Clara.

Se dice fácil, pero en solo horas el equipo debió ajustar cada detalle. Para enfermeras, anestesistas, técnicos, cirujanos, y el resto del personal de apoyo, sería la primera vez. Un debut que no admitía equivocaciones. Hasta ese momento, en Cuba no se tenían reportes de una operación de este tipo en pacientes neonatales. Era el éxito o la muerte.

Para apoyar en el proceder llegaron hasta Santa Clara dos especialistas del Centro Nacional de Cardiología y Cardiocirugía Pediátricas William Soler, encabezados por su director, el Dr. Eugenio Selman-Housein. En la operación era necesario abrir el esternón, lo cual podía comprometer vasos sanguíneos y estructuras del corazón en esa zona, y cualquier apoyo era imprescindible.

Para la madre, Lisyanet Marrero, no fueron horas sencillas. “Los médicos me hablaron muy claro. Mi niña podía incluso morir en el trayecto entre la sala y el salón, pero siempre me dieron ánimos. Me dijeron que en cuanto llegaran los especialistas de La Habana, haríamos la operación. Eso no demoró ni siquiera un día”, apunta.

Mientras, para el Dr. Abel Armenteros, jefe del amplio equipo que asumió la compleja cirugía, la hora y media dentro del salón significaron un reto inmenso. Según cuenta, cuando llegaron al tumor comprobaron con sus propios ojos todo el peligro que ya alertaban desde los exámenes previos: la masa ya desplazaba al corazón y comprimía otras estructuras vitales.

“Extrajimos todo el tumor y comprobamos que no existían otras lesiones en la cavidad torácica. Ya luego todo fue evitar las complicaciones en el post operatorio inmediato y tardío. Si no hubiéramos hallado esta masa, hubiera sido una causa de muerte súbita en muy poco tiempo”, agrega sin obviar una idea imprescindible: «Todo el equipo, absolutamente todo, dio lo mejor de sí para salvar a esta bebé».

Luego de aquel sábado inolvidable siguieron jornadas de antibióticos y cuidados extremos en la sala de terapia intensiva. Detrás del cristal, el numeroso colectivo que le salvó la vida seguía hora a hora su evolución. Otra vez Annalie lloraba, y con ella lo hacía su madre.

“Nunca perdí la fe de que estos médicos salvaran a mi niña. Así fuera una enfermera, una auxiliar, cualquier persona, siempre le pedí a Dios que les diera fuerzas para que mi bebé no se fuera de este mundo. No hay palabras para expresar qué se siente ver a mi niña sana aquí conmigo, con ganas de vivir y luchando”, asegura.

Han pasado varios días y Annalie ya no necesita antibióticos. La herida, casi tan larga como la mitad de su cuerpo, sana cada vez más. La madre vuelve a sonreír. El equipo médico respira calmado. “Ya hemos adoptado a esta niña”, dicen. En cualquier momento ambas regresarán a casa. Aunque Liz Yanet asegura que a su niña la queda una visita importante.

“Cuando ella sea más grande tendrá que venir a este hospital a conocerlos a todos —confiesa—. Sentarse con cada una de las personas que la han atendido y agradecerles las cosas grandes que hicieron por ella”.

Y mientras Annalie crezca, juegue, vaya a la escuela, cante, corra, se tocará el pecho y sentirá bajo esa herida lejana los latidos de un corazón tan grande como el de los hombres y mujeres que le regalaron, a fuerza de inteligencia y humanismo, todo su futuro.

El teratoma extraído a Annalie impresiona por su tamaño. Foto: Cortesía del equipo médico.
El teratoma extraído a Annaliet impresiona por su tamaño. Foto: Cortesía del equipo médico.
La operación de Annalie demoró hora y media. Foto: Cortesía del equipo médico.
La operación de Annaliet demoró hora y media. Foto: Cortesía del equipo médico.

Medios de EEUU resaltan campaña de vacunación de menores en Cuba

Cuba se convirtió en el líder mundial en la vacunación de su población contra la COVID-19, alcanzando un nuevo hito en la inmunización de niños de la primera infancia, resaltaron hoy varios medios estadounidenses.

La publicación The Hill dedicó un artículo a la labor de los científicos cubanos, que lograron que la isla caribeña fuera la única nación del mundo en crear dosis anti-COVID-19 para los niños de dos años en lo adelante.

Más del 95 por ciento de los infantes cubanos de dos a 18 años han sido completamente vacunados contra la enfermedad causada por el coronavirus SARS-CoV-2, exaltó el diario.

El sitio digital Our World in Data estimó que Cuba tiene una de las tasas de vacunación más altas del mundo, con cerca del 93 por ciento de su población inmunizada hasta el 31 de enero.

The Hill también recordó que el país latinoamericano comenzó a vacunar a sus niños en septiembre del 2021, siendo el único que vacunaba a niños tan pequeños en ese momento.

«El desarrollo de vacunas propias le ha permitido a Cuba inmunizar a esa elevada cifra de ciudadanos y eliminar la necesidad de competir por dosis extranjeras, como ha ocurrido con otras naciones», destacó el medio.

Estados Unidos aún no tiene una vacuna efectiva para los infantes. Se prevé que la Administración de Alimentos y Medicamentos amplíe el uso de la vacuna Pfizer-BioNTech a los menores entre seis meses y cinco años a finales de febrero.

Para el decano de la Escuela Nacional de Medicina Tropical del Baylor College of Medicine de Texas, Peter Hotez, vacunar a los niños pequeños «es esencial», especialmente en Estados Unidos, dado el elevado número de pequeños hospitalizados con la nueva variante ómicron.

Ministro de Salud felicita a trabajadores de la Ciencia en su día


Desafíos, compromisos, trabajo, experiencias, crecimiento, optimismo… y mucho más, significó para Cuba, y para el sector de la Ciencia de manera particular, el recién concluido 2021.

Fue ese un año en el que desde el empeño de la Ciencia cubana nacieron las mejores respuestas para combatir a la COVID-19 y se desarrolló el potencial de investigaciones en el país de una manera nunca antes vivida.

Ustedes contribuyen a diario a proteger la salud de nuestro pueblo, desde los más diversos escenarios. Poco importa si lo hacen desde la atención primaria o secundaria de Salud, desde nuestros institutos, las aulas universitarias, los modernos laboratorios con tecnología de punta, o nuestras comunidades… cada una de sus ideas e investigaciones ha sido esencial para dotarnos de soberanía tecnológica, en medio de un complejo contexto epidemiológico, y seguir haciendo en defensa de la vida.

Un hito indiscutible de este último año, y que no podemos dejar de reconocer hoy, es el desarrollo de vacunas propias que nos han posibilitado un vertiginoso ritmo de inmunización entre nuestra población, incluida la pediátrica mayor de dos años. Es un hecho que han logrado pocas naciones en el mundo y demuestra las grandes potencialidades de Cuba y sus profesionales.

Hacer Ciencia en Cuba nunca dejará de ser un reto si de recursos materiales se trata. Ante esas limitaciones incuestionables nuestros investigadores y científicos siempre han sabido crecerse y ese es su mejor homenaje a la vida.

El desarrollo de la Salud Pública necesita cada vez más de la investigación y el método científico como fuerza motriz para su desarrollo, y estamos convencidos de que podremos contar con ustedes para ello, sin importar en qué área se desempeñen.

Gracias por acompañar siempre los esfuerzos de Cuba por la vida.


Ministro de Salud Pública de Cuba

Ciencia cubana en 2021: Resultados y desafíos

Los principales resultados del proceso de transformación y elementos dinamizadores del sistema de ciencia, tecnología e innovación en Cuba en 2021 fueron analizados en la Mesa Redonda del pasado jueves 13 de enero, con la comparecencia de la ministra de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente, Elba Rosa Pérez Montoya.

Al referirse a los más de 52 proyectos desarrollados el pasado año, con impacto en la vida económica y social del país, la ministra destacó que la mayor parte de ellos tributaron al enfrentamiento a la COVID-19 en Cuba.

Entre los resultados de mayor trascendencia sobresalen:

– Obtención de la vacuna Abdala, primera anti COVID-19 de subunidad proteica en América Latina.

– Desarrollo, escalado y producción de las vacunas Soberana 01, Soberana 02, Soberana Plus y Mambisa.

– Obtención del Nasalferon, una nueva formulación para el tratamiento profiláctico de la infección por SARS-CoV-2.

– Reposicionamiento del anticuerpo monoclonal humanizado cubano Nimotuzumab en el tratamiento de pacientes con COVID-19.

– Proyecto Cubano de Ventilación de Emergencia, que ha entregado al sistema nacional de salud 190 equipos, para un ahorro por sustitución de importaciones de cerca de 1 millón de USD.

– Modelación científica para el enfrentamiento multidisciplinario a la COVID-19 en Cuba.

– Contribución nacional de la nanotecnología al diagnóstico por PCR de SARS-CoV-2, que ha significado un ahorro de importaciones hasta la fecha de más de 17 millones de USD.

– Introducción y optimización de nuevas tecnologías y metodologías para la histocompatibilidad del trasplante en Cuba.

Pérez Montoya subrayó que aunque 2021 fue un año en extremo difícil para los cubanos, se caracterizó por el crecimiento de los hombres y mujeres de ciencia, que han demostrado su capacidad de respuesta ante situaciones complejas.

Significó en especial la participación de los jóvenes científicos e investigadores en estos resultados. “Ha sido hermoso el compromiso, dedicación, consagración y talento demostrado junto a los fundadores y demás integrantes del sector”, afirmó.

Dijo, además, que lo logrado es fruto de la obra y el pensamiento visionario del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz.

“Estos resultados son 100 % cubanos, por lo que nos dan soberanía e independencia como país”, enfatizó.

A propósito del Día de la Ciencia Cubana que se celebra cada 15 de enero, la ministra informó que la provincia más destacada por los resultados del trabajo realizado en ciencia, tecnología e innovación durante 2021 fue La Habana, y reconoció, además, la labor de las provincias Villa Clara y Matanzas.

  • Categorías de anuncio

    open all | close all
  • Categorías de aviso

  • Categorías de editoriales

  • Categorías de entrevista

  • Categorías de informes y sello

    open all | close all
  • Categorías sello – entidades

    open all | close all
  • Categorías de Noticia

    open all | close all
  • Secciones de noticias

    open all | close all
  • Archivo Anuncios

  • Archivo Avisos

    • Archivo Editoriales

      • Archivo Entrevistas

        • Archivo Informe y sello

        • Archivo Nota Oficial

          • Archivo Noticias

          • Archivo Obituarios

            • Actualidad

            • Salud es el Tema