
En la actualidad se dispone de bancos de tejidos para cubrir la demanda de injerto óseo en cirugía ortopédica. Aunque es preferible utilizar hueso del propio enfermo, en muchas ocasiones esto no es posible. La idea es conseguir en el lecho del defecto una cobertura que nos permita una estabilidad mecánica de los implantes y así, impedir el fracaso precoz de los mismos y contribuir a la formación de un almacenamiento óseo.
El presente trabajo tuvo como objetivo mostrar la evolución de la cirugía de recambio en la artroplastia de cadera y resaltar la utilidad del auto y aloinjerto óseo en la reconstrucción del defecto óseo acetabular.
Se realizó una revisión basada en el tema de estudio que incluyó libros de texto de la especialidad, artículos científicos publicados en diferentes bases de datos informáticas Pubmed/MEDLINE, SciELO, BVS, Scopus, Ebsco, Google Scholar, Cochrane, así como otras consultas en bibliotecas médicas.
Análisis y síntesis de la información: Las prioridades en la planificación de la reconstrucción se establecen para proporcionar un implante estable, restaurar la masa ósea y optimizar la biomecánica de la cadera, aunque son los hallazgos intraoperatorios los que definitivamente indicarán el tipo de intervención a seguir. Las exigencias funcionales de los pacientes y las comorbilidades deben ser consideradas, así como el coste-efectividad de la reconstrucción planificada.
Conclusiones: Las celdas de reconstrucción se deben reservar para aquellas circunstancias en las cuales la deficiencia acetabular masiva con defectos segmentarios severos requiere el uso de grandes injertos estructurales dejando un neoacetábulo con menos del 50 % de superficie del hueso huésped. Las prioridades en la planificación de la reconstrucción son para proporcionar un implante estable, restaurar la masa ósea y optimizar la biomecánica de la cadera.
Vea el artículo completo en: