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He visto los cielos abiertos

Isis de la Paz llegó temprano al Instituto de Neurología y Neurocirugía. Caminaba con dificultad. Desde hace tres meses vive con los pies hinchados, dolor en los hombros y un malestar persistente que no la abandona. El chikungunya la golpeó fuerte: estuvo diez días en la fase aguda con fiebre, rash, ardor, “todo lo malo que puede causar ese virus”, cuenta.

Es un nuevo día de consulta especializada post-chikungunya y, como ella, decenas de pacientes llegan buscando alivio y respuestas. La consulta funciona de manera abierta, sin necesidad de remisión médica previa, como respuesta al incremento de personas con secuelas neurológicas tras haber padecido la enfermedad. Isis fue atendida por la Dra. Lismary Martínez, jefa de Neurocirugía del Instituto. La evaluación fue minuciosa, sin apuros. Isis salió distinta: más tranquila, agradecida, “tan complacida”, repite, como quien necesita que se sepa.

 

Unos metros más allá, la Dra. María Mesa Cárdenas, médica jubilada, se apoya en el brazo del residente en neurología Dr. Carlos Miguel Rodríguez para salir de la consulta. Él le indicó esteroides, vitaminas, antiinflamatorios y un seguimiento estrecho. Tiene el pelo blanco y un hablar pausado. Antes de irse, deja una frase que resume lo vivido:

“He visto los cielos abiertos porque este joven me ha escuchado y me ha atendido como si fuera el más experimentado de Cuba!”

Están habilitadas siete consultas. Ahí está el Dr. Misiel Hernández, especialista en Anestesiología y Reanimación. Recorre las manos de sus pacientes para identificar dónde les duele más, piensa en los diagnósticos que más allá de la clínica puedan funcionar en cada caso   e indica procederes intervencionistas en quienes presentan neuropatías post infecciosas, una de las manifestaciones más complejas del virus.

El Dr. Víctor Pérez Blanco, neurocirujano, explica que la mayoría refiere dolores articulares, reumatismos, neuritis e inflamación de los nervios periféricos, fundamentalmente  adultos mayores de 50 años. En algunos casos, según la evaluación clínica, se indican terapias como la  neural, magnetoterapia u ozonoterapia, siempre con un enfoque individualizado.

Así también ocupan consultas las avezadas doctoras Raiza, Zurina y Sandra  asistidas por residentes, enfermeras y personal de apoyo.

Las horas pasan, pero nadie se queda sin orientación. Aunque hoy no todos han podido ser atendidos, han recibido una respuesta, ya sea con evaluación, indicaciones o turnos organizados para los próximos días.

En eso de armonizar la Dra. Yolanda Aguilera ocupa el frente, conduce, esclarece, ayuda.

Y en medio del esfuerzo sostenido, surge también la gratitud. Iraida Morgado, una de las pacientes, regresó a su casa y volvió con café para quienes, desde temprano, no han dejado de atender. Un gesto sencillo que habla del vínculo que se crea cuando la medicina se ejerce con ciencia, respeto y sensibilidad.

En el Instituto de Neurología y Neurocirugía, la consulta post-chikungunya no es solo un acto médico. Es un espacio donde el conocimiento se pone al servicio del ser humano y donde, aun en medio del dolor, muchos vuelven a sentir —como dijo María Mesa— que los cielos pueden abrirse.

Por: Mylenys Torres Labrada

Mejoran los números, pero no se puede bajar la guardia

La atención del actual contexto epidemiológico que atraviesa Cuba continúa siendo prioridad de trabajo para el país. En ella se articulan respuestas que abarcan desde la atención primaria de Salud, el monitoreo del comportamiento de la epidemia, hasta la aplicación de protocolos científicos que acompañan la implementación de múltiples acciones.

Siguiendo esas premisas, en la tarde de este martes tuvo lugar un nuevo encuentro del Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, con expertos y científicos para temas de Salud, en el que  la doctora Carilda Peña García, viceministra de Salud Pública, realizó una actualización de la situación epidemiológica en el país al cierre de la pasada semana (la número 50 del año), refiriendo un comportamiento más favorable que en los anteriores siete días.

De acuerdo con la información ofrecida en el encuentro, al cierre de la semana anterior se constató una disminución de los síndromes febriles, respecto a los pasados siete días, en un 21,1 %. Según las autoridades del Ministerio de Salud Pública, es ese un indicador en el cual se aprecia un avance hacia la mejoría en las últimas semanas.

En particular sobre la epidemia del dengue, Peña García subrayó que siete provincias tienen tasas superiores a la del país: Las Tunas, Guantánamo, Pinar del Río, Mayabeque, Ciego de Ávila, La Habana y Santiago de Cuba.

Específicamente sobre el chikungunya, comentó que también disminuyeron, tanto el reporte de casos, en un 12,3 %, como la cantidad de pacientes que ha requerido de cuidados intensivos, 13 menos que en la semana anterior.

Asimismo, en el transcurso de la reunión, el doctor en Ciencias Raúl Guinovart Díaz, experto en Matemáticas y director de Ciencia y Técnica de la Universidad de La Habana, refirió que los modelos matemáticos que se aplican para analizar el comportamiento de las arbovirosis en el país, coinciden con esa mejoría.

En los pronósticos, reconoció que, aun cuando en estos momentos se manifiesta una disminución en los niveles de transmisión, se prevé que continúen los contagios durante las próximas semanas en los diferentes territorios.

También como parte del encuentro, se explicó acerca de la ejecución de dos ensayos clínicos que se llevan a cabo en pacientes diagnosticados con chikungunya.

Al respecto, el doctor Julio Baldomero Hernández, director de investigaciones clínicas del Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB), señaló que el propósito es demostrar la seguridad y el efecto terapéutico de la administración subcutánea de Jusvinza en pacientes en fase posaguda y crónica de la enfermedad.

El primero de ellos, refirió, inició el pasado 2 de diciembre y se ejecuta en el Hospital Clínico Quirúrgico Diez de Octubre, de la provincia de La Habana, en pacientes que manifiestan sintomatología articular.

Según dio a conocer, el estudio tiene una adecuada adherencia al protocolo y se ha ido comprobando una buena aceptabilidad del medicamento en los 174 pacientes incluidos en él. Más adelante, dijo, se podrá disponer de informes estadísticos y periódicos del resultado clínico.

Dos son los objetivos principales que se han trazado. El primero de ellos está encaminado a evaluar el efecto terapéutico que tiene el medicamento en los pacientes, así como su perdurabilidad en el tiempo, de manera que no evolucionen a la cronicidad.

El segundo estudio, detalló el doctor Baldomero Hernández, se realiza en el Hospital Clínico Quirúrgico Faustino Pérez, de la provincia de Matanzas, en 120 pacientes que se encuentran en la etapa crónica de la enfermedad. Igualmente, aseveró, se ha manifestado un buen perfil de seguridad en la aplicación del medicamento, cuyos resultados clínicos comenzarán a ser evaluados paulatinamente.

El propósito esencial, refirió, es determinar cómo impacta el uso de Jusvinza en la mejoría de la sintomatología clínica.

Tal como se refirió en la reunión, ambos ensayos clínicos se sustentan en la evidencia científica que se ha demostrado acerca del uso del medicamento en artritis reumatoide. En el caso de chikungunya se presenta igualmente una sintomatología de artritis, pero es una artritis posviral; de ahí la necesidad de emprender los estudios clínicos.

¿Cuál ha sido la evolución de los arbovirus en el país?

La Doctora en Ciencias María Eugenia Toledo Romaní, investigadora del Instituto de Medicina Tropical Pedro Kourí (IPK), afirmó este jueves en la Mesa Redonda que el chikungunya “puede realmente llevar a la muerte”, al intervenir en el espacio televisivo dedicado a la actualización sobre la evolución de los arbovirus en el país.

La científica explicó que su presentación se centraría en añadir evidencias internacionales y datos nacionales para esclarecer qué se puede esperar respecto a esta enfermedad. En ese sentido, precisó que no es posible actualmente hacer un pronóstico de largo plazo sobre el comportamiento del chikungunya en Cuba, por tratarse de la primera experiencia de exposición al virus que genera una epidemia de gran magnitud y extensión.

“Aunque habíamos tenido reportes de chikungunya por allá por el año 2015 en Santiago de Cuba, no en las magnitudes y en el comportamiento que está teniendo”, dijo. Agregó que, a diferencia del dengue —con el cual se pueden hacer pronósticos por su comportamiento endemoepidémico y los datos acumulados—, con el chikungunya solo se pueden hacer pronósticos de corto plazo, pero no determinar cuándo terminará la ola epidémica.

Para tener elementos de análisis, la investigadora señaló que es necesario comparar con otros brotes epidémicos internacionales. Enfatizó que la epidemia no es exclusiva de Cuba, pues entre 2020 y 2024 más de 119 países y territorios de las seis regiones de la Organización Mundial de la Salud han reportado brotes de chikungunya, incluyendo casos recientes en el sur de Francia y en la isla La Reunión.

No obstante, la experta destacó que Cuba enfrenta un contexto particular que hace a su población más propensa. Entre los elementos que citó se encuentran la alta susceptibilidad poblacional por no haber tenido una emergencia previa, con tasas de ataque que oscilan entre el 30 y el 70 %; una estructura demográfica envejecida con comorbilidades acumuladas;una mayor movilidad interna e internacional que facilita el intercambio de virus y vectores; y la circulación simultánea de otras arbovirosis como el dengue.

También se refirió a las limitaciones en la efectividad de las estrategias de control, como la fumigación —cuya efectividad no es del 100 %—, a lo que se suman condicionantes socioeconómicos, ambientales y de higiene urbana.

Sobre la duración de la epidemia, Toledo Romaní mostró curvas epidémicas de países como Paraguay, Bolivia y Brasil, donde el chikungunya genera brotes “muy explosivos” que se expanden rápidamente, con un comportamiento estacional vinculado al incremento de mosquitos. Señaló que el aumento significativo de casos en Cuba a partir de la semana 40 del año está relacionado con la reanudación del curso escolar y la concentración de personas en espacios con infestación de mosquitos.

La científica pronosticó que probablemente los próximos brotes en Cuba no sean tan grandes, debido a la inmunidad adquirida por quienes se enfermen, aunque advirtió que la amplia movilidad poblacional puede generar focos aislados que compliquen el control, tal como se ha observado en estudios realizados en Cienfuegos.

Ante la preocupación ciudadana por el alto número de enfermos en poco tiempo, la investigadora recordó la cocirculación de varios arbovirus —dengue y oropouche—, lo que puede generar confusión en la población. Subrayó la importancia de buscar atención médica para un diagnóstico correcto, especialmente en un período de incremento también de infecciones respiratorias y posibles coinfecciones.

Alertó, además, sobre la necesidad de monitorear enfermedades como la leptospirosis tras el paso de eventos climatológicos extremos, lo que podría complicar aún más el escenario epidemiológico.

Respecto a la letalidad del chikungunya, la doctora Toledo Romaní presentó datos de epidemias en Paraguay y Brasil, donde se observa que, aunque se reportan muertes por dengue, una parte significativa de los fallecimientos está asociada al chikungunya, con tasas de letalidad que pueden rondar el 1,1%, similares a las del dengue. Los grupos de mayor riesgo son los adultos mayores y los lactantes menores de un año.

Para finalizar, enfatizó la importancia de la alerta temprana, no solo a través de la búsqueda de atención médica, sino también mediante la vigilancia de indicadores como el ausentismo escolar y laboral por fiebre, que pueden señalar la intensificación de la transmisión en una comunidad.

“El monitoreo de las intervenciones de control debe ser muy sistemático y continuo, porque en estas enfermedades no se puede apostar a un solo método de control”, afirmó. Concluyó que la higiene ambiental, las acciones personales en los hogares, sumadas a las estrategias del Ministerio de Salud Pública y a los métodos novedosos que se implementen, son elementos en los que toda la población puede y debe contribuir.

Vigilancia, diagnóstico y referencia de arbovirosis

La jefa del Centro de diagnóstico del Instituto Pedro Kourí, la Dra. C. María Guadalupe Guzmán Tirado, explicó a los televidentes acerca de la confluencia de estos junto a los virus respiratorios.

Expresó que en estos momentos se registran en Cuba 17 virus respiratorios. Para aclarar más acerca del tema, la especialista mostró en imágenes cómo se hace la vigilancia de laboratorio de dengue y otros arbovirus en Cuba. Explicó que la Red de Laboratorios de Microbiología en Cuba, organizada bajo la rectoría del Ministerio de Salud Pública (MINSAP), tiene como Laboratorio Nacional de Referencia al Instituto de Medicina Tropical “Pedro Kourí” (IPK), y se articula con una amplia infraestructura que incluye los Centros Municipales y Provinciales de Higiene, Epidemiología y Microbiología, así como los laboratorios de microbiología en policlínicos y hospitales.

A esta red se suman otras estructuras especializadas como la Red de Laboratorios de Diagnóstico Molecular a nivel provincial, la Red de Laboratorios SUMA y la Red de Laboratorios de Entomología, conformando un sistema integral que garantiza la vigilancia, el diagnóstico y la investigación en salud pública en todo el país.

Para estudiar con profundidad cualquier nueva enfermedad que pueda aparecer, el Instituto de Medicina Tropical “Pedro Kourí” (IPK) cuenta con 23 Laboratorios Nacionales de Diagnóstico y/o Referencia, acreditados por la OMS/OPS, que se organizan en tres grandes grupos:

  1. Virología, dedicada al estudio de hepatitis, enfermedades diarreicas agudas virales, parotiditis, rubéola y sarampión, rabia, influenza y otros virus respiratorios, infecciones de transmisión sexual, arbovirus, poliovirus y enterovirus.
  2. Bacteriología, enfocada en micoplasmas, infecciones respiratorias agudas bacterianas, micología, tuberculosis, leptospiras y brucelas, treponemas y otros patógenos especiales, neisseras y helicobacter, además de la vigilancia de la resistencia antimicrobiana en infecciones asociadas a la atención sanitaria y las enfermedades diarreicas bacterianas; y
  3. Parasitología, que aborda parásitos intestinales, toxoplasma, zoonosis, malaria, leishmania y tripanosoma.

El IPK, además, ostenta el reconocimiento internacional como Centro colaborador de la OPS/OMS para el control del dengue y como Centro colaborador para la tuberculosis, consolidando su papel estratégico en la vigilancia y control de enfermedades transmisibles en Cuba y la región.

Los Laboratorios nacionales de referencia del IPK cumplen un papel esencial dentro del sistema de salud cubano, al encargarse de realizar diagnósticos especializados, introducir nuevos métodos y tecnologías, desarrollar investigación científica y ofrecer capacitación continua.

Además, brindan atención técnica a la red de laboratorios del país, validan diagnosticadores y equipos, garantizan el control de calidad en toda la red y emiten alertas oportunas al sistema nacional de salud, consolidando así su función estratégica en la vigilancia, prevención y respuesta frente a enfermedades transmisibles.

Guzmán Tirado expresó también que el IPK ha desempeñado un rol decisivo en lapreparación y diagnóstico de epidemias y brotes que han impactado a Cuba y la región, acumulando una trayectoria que inicia con las epidemias de dengue desde 1977 y se extiende hasta la actualidad.

Entre los eventos más relevantes atendidos por sus laboratorios se encuentran la pandemia de influenza H1N1 en 2009, el brote de cólera en 2012, la introducción del virus Zika en 2016, la emergencia global del SARS-CoV-2 en 2020, la aparición de Mpox en 2022, el diagnóstico de Oropouche en 2024 y, más recientemente, la detección de Chikungunya en 2025.

Esta experiencia consolidada reafirma al IPK como un pilar en la vigilancia epidemiológica y en la respuesta rápida frente a enfermedades emergentes y reemergentes.

La vigilancia de laboratorio del dengue y otros arbovirus en Cuba se sustenta en la Atención primaria de salud (APS) y articula componentes clínicos, epidemiológicos, virológicos, entomológicos y ambientales, con el IPK como Laboratorio Nacional de Referencia.

En este sistema, la vigilancia serológica se realiza a través de una red de laboratorios con capacidad para estudios de IgM dengue mediante la tecnología UMELISA del Centro de inmunoensayo (CIE), bajo el control de calidad del IPK, lo que permite detectar incrementos de casos de dengue o flavivirus y sospechar la presencia de otros agentes cuando los resultados son negativos. La vigilancia molecular, basada en técnicas de PCR y TR, se aplica para dengue, zika, chikungunya, oropouche, fiebre amarilla, mayaro y otros arbovirus, posibilitando la identificación del virus circulante, el estudio de casos graves y fallecidos, complicaciones neurológicas y cardiovasculares, así como la vigilancia en embarazadas, transmisión vertical, neonatos, niños y viajeros, con extensión del diagnóstico a laboratorios de La Habana, Villa Clara y Santiago de Cuba.

Finalmente, comentó que la vigilancia genómica complementa el sistema mediante la identificación de genotipos y linajes virales, consolidando una estrategia integral que fortalece la capacidad del país para enfrentar epidemias y brotes de arbovirosis, así como identificar la circulación nacional de cualquier enfermedad.

 

¿Qué sucede con los niños?

La doctora Yamirka Montesinos Felipe, jefa del grupo nacional de terapia intensiva pediátrica, explicó en la Mesa Redonda cómo se está comportando la fiebre chikungunya en la edad pediátrica.

«Si bien es verdad que la enfermedad es una enfermedad viral autolimitada, en la edad pediátrica tiene formas típicas y atípicas de presentación, al igual que en los adultos», dijo.

Montesinos Felipe comentó que dentro de las formas típicas de presentación, lo que se publica en la literatura de los países que han tenido la epidemia, y lo que nosotros hemos evidenciado y recopilado con los médicos que asisten directamente a los pacientes, es que la enfermedad cursa con las manifestaciones clínicas descritas.

Entre los síntomas más frecuentes en las edades pediátricas, la doctora mencionó la fiebre, las lesiones de piel, los dolores articulares —que en este caso son más artralgias y no tan artritis discapacitantes como en los adultos—. «También hay manifestaciones en la mucosa oral o exantemas, que se acompañan de úlceras en la boca, de aftas que limitan a veces la alimentación, sobre todo en los niños pequeños. Cursa con conjuntivitis, con manifestaciones gastrointestinales (vómitos, diarreas), con decaimiento».

La especialista insistió en que la enfermedad es una enfermedad infecciosa y sistémica. «La presencia del virus en el niño, en el huésped, genera una respuesta inmune que a su vez genera una respuesta inflamatoria. Y cuando esa respuesta inflamatoria no es bien regulada por el huésped, pueden aparecer complicaciones potencialmente mortales, dadas por manifestaciones que se expresan con disfunción de diferentes órganos».

¿Qué ha pasado en nuestro país? Al respecto, Montesinos Felipe explicó que «todos los grupos de edades se enferman por fiebre chikungunya. Ahora, ¿cuál es el grupo que más ha demostrado evolucionar a formas graves de la enfermedad? ¿En quién lo hemos visto más? En los niños menores de 1 año, principalmente en los menores de 3 meses, y en los adolescentes entre 10 y 15 años de edad, en menor cuantía».

La doctora argumentó que quienes han ocupado con mayor incidencia los servicios de terapia intensiva pediátrica del país han sido los neonatos y los lactantes. «Cuando hablamos de lactantes, hablamos de los niños de un mes, dos meses, hasta los 12 meses de vida. Fundamentalmente, esta enfermedad ataca con mayor invasividad a los niños menores de 3 años», dijo.

¿Y qué pasa en estos niños? Montesinos Felipe dijo que, primero, las lesiones de piel. «En este grupo de edad, las lesiones de piel que en otros grupos pueden ser una eritrodermia o un rash máculo-papular, aquí aparecen lesiones que se caracterizan por un síndrome vesículo-ampollar. O sea, el niño comienza con vesículas que también se convierten en ampollas y, en algunos casos, en flictenas importantes que se extienden por zonas amplias de la piel, haciendo que el niño realmente impresione como un niño gravemente enfermo. Y de hecho lo está.

Es una de las formas de presentación de la enfermedad en ese grupo de edad que hace que estos pacientes vayan a las unidades de atención al grave, porque requieren vigilancia continua y específica, un aporte hídrico adecuado a las necesidades que va teniendo el paciente, y prevención constante de infecciones asociadas, porque al perder la integridad de la piel, pierde un mecanismo de defensa y queda expuesto a la autoinfección o a adquirir alguna otra infección», explicó.

¿Qué otra forma de presentación ha tenido la enfermedad en este grupo etario? Al respecto, la especialista dijo que en este grupo ha aparecido con mucha fuerza la disfunción intestinal. «O sea, estos son niños que comienzan con manifestaciones intestinales y evolucionan muy rápidamente a la falla intestinal aguda. Esto ocurre en el curso de manifestaciones como sepsis o shock séptico, que es otra forma en la que se presenta esta enfermedad en este grupo de edad, e incluso independientemente, como falla intestinal aguda propia».

De acuerdo con Montesinos Felipe, a los centros médicos han llegado niños que han requerido tratamientos quirúrgicos por la falla intestinal aguda.

En las edades pediátricas, también pueden manifestarse formas atípicas de la enfermedad como disfunciones miocárdicas (trastornos del ritmo, inestabilidad hemodinámica y estados de shock) o disfunciones neurológicas (estos niños pueden desarrollar encefalitis, tener convulsiones).

Montesinos Felipe explicó en el programa que teniendo en consideración ese comportamiento clínico y lo revisado en la literatura, el grupo de pediatría, de terapia intensiva pediátrica y el grupo de neonatología —acompañados por el resto de los expertos— han elaborado el protocolo actual de actuación para enfrentar la enfermedad.

«Primero, en ese protocolo, que es para los médicos pero es importante que la población lo conozca, están muy bien identificados los signos de alarma de la enfermedad, porque guardan relación con la probable evolución a formas graves. Mientras más temprano seamos capaces de identificarlos —ya sea la familia, el personal médico o de enfermería que asiste al paciente—, seremos más capaces de intervenir en la prevención de las complicaciones o de tratarlas precozmente para evitar desenlaces no deseados», explicó la especialista.

Agregó que en ese protocolo están muy bien identificados los criterios de ingreso. «Allí se identifica, además, a dónde van los niños menores de 3 meses dentro del centro hospitalario una vez ingresados, porque no cabe duda de que este grupo etario requiere una vigilancia continua diferenciada y una atención diferenciada con relación al resto».
Con relación a los criterios de ingreso en edad pediátrica, señaló Montesinos Felipe que se están ingresando a todos los niños menores de 2 años.

«En el caso de los niños mayores de 2 años, ingresamos a aquellos que tengan alguna alteración del triángulo de evaluación pediátrica. El triángulo de evaluación pediátrica es una herramienta muy rápida que le permite a los médicos (no tienen que ser pediatras) evaluar alteraciones neurológicas, circulatorias o respiratorias en nuestros niños, y esos son niños que requieren ingreso hospitalario».

«También ingresamos a los pacientes que tienen comorbilidades asociadas, o sea, enfermedades crónicas no transmisibles u otra comorbilidad, porque el virus puede descompensar esa enfermedad de base y, por tanto, deben estar hospitalizados», apuntó.

Igualmente, se ingresan a los pacientes mayores de 2 años que presentan signos de alarma y a pacientes con vulnerabilidad social o que geográficamente no estén cerca de centros de atención hospitalaria, decidiendo entonces un ingreso por criterio geográfico para vigilar y conducir la atención de estos pacientes.

¿Qué le recomendaría a los padres? La especialista insistió en que «estamos en presencia de una epidemia, estamos en presencia de fiebre chikungunya. Por tanto, ante todo paciente pediátrico con fiebre, la primera orientación es asistir al médico. El niño debe ser evaluado por un médico, su médico de familia o un pediatra, porque además de que el primer pensamiento va a ser la posibilidad de una arbovirosis (en este caso chikungunya), hay otras infecciones de la infancia que también se deben diagnosticar precozmente».

Además, dijo, recomendamos cuidar del estado de hidratación. «Son niños que, a pesar de no tener pérdidas por vómitos o diarreas, rechazan los alimentos, no ingieren bien, y la propia infección viral provoca la salida de líquido a un tercer espacio que no es visto por los padres, y que deshidrata con mucha frecuencia a los niños. Ese estado de deshidratación altera el equilibrio ácido-base y, con mayor facilidad, pueden evolucionar a formas graves de la enfermedad».

Por último, agregó: «siempre, siempre, siempre tener todas las medidas de prevención, sobre todo para esos niños menores de 1 año. No se trata de aislar a nuestros niños en la casa, pero sí del uso de mosquiteros, y de no salir en horas específicas del día donde sabemos que el mosquito tiene mayor frecuencia y puede infectar a nuestros niños».

Fases y complicaciones del chikungunya

Durante su intervención en la Mesa Redonda, el doctor Daniel González Rubio, investigador y médico infectólogo del Instituto de Medicina Tropical Pedro Kourí (IPK), ofreció una explicación detallada sobre la evolución clínica del chikungunya y sus riesgos particulares para la población cubana.

El especialista recordó que se trata de “una enfermedad viral que no es cuestión de una semana”, sino de un proceso más prolongado que transita por tres etapas: aguda, posaguda y crónica.

Sobre la fase aguda, señaló que “lo más importante es la fiebre, que muchas veces marca el inicio de la enfermedad”, acompañada de artralgia, rash y otras manifestaciones.

Explicó que en este período se observa “una gran variedad de manifestaciones clínicas” y que en Cuba ya se reportan síntomas similares a los descritos en otros países: afecciones oculares, renales, digestivas, respiratorias, además de alteraciones hematológicas, cardíacas y neurológicas, entre otros.

La diversidad de estos cuadros, apuntó, “depende sobre todo de la respuesta individual de cada persona y muchas veces marca la gravedad de los casos”.

En la fase posaguda predominan “el dolor y la inflamación articular”. De acuerdo con el infectólogo, en esta etapa los pacientes pueden presentar también cansancio significativo, sensación de desmayo y temblores en las manos.

La etapa crónica, afirmó, mantiene como eje principal las manifestaciones articulares, que “incluso pueden incapacitar a las personas para hacer su vida normal”.

González Rubio llamó la atención sobre el impacto del chikungunya en un país con población altamente envejecida. “Tenemos una población muy envejecida, una gran cantidad de personas vulnerables a cualquier infección”, subrayó.

Explicó que muchos pacientes ya están encamados antes de enfermarse, o terminan encamándose debido al chikungunya, situación que “deriva en consecuencias que pueden ser letales”. Además, estos enfermos suelen requerir estadías prolongadas en los servicios hospitalarios.

El especialista insistió en la importancia del diagnóstico clínico, la vigilancia y la atención diferenciada para las personas con mayor riesgo, como parte de los esfuerzos integrales para enfrentar los arbovirus en el país.

Confirma Ministerio de Salud Pública fallecimiento por arbovirosis

El Ministerio de Salud Pública (Minsap) informó este lunes la confirmación de 33 fallecidos por arbovirosis en el país, en medio de una situación epidemiológica compleja, donde el dengue y el chikungunya mantienen una amplia circulación.

En la revista Buenos Días, la viceministra Carilda Peña García, detalló que de ese total, 12 muertes corresponden a dengue (7 de ellos menores de 18 años) y 21 a chikungunya (14 menores de 18 años).

Aunque el sistema de vigilancia de síndrome febril muestra un descenso gráfico general, la viceministra alertó sobre un grupo de territorios donde la tendencia es al incremento. Además, explicó que «el corredor endémico de la fiebre se encuentra en zona de epidemia, excepto el municipio especial Isla de la Juventud y Matanzas, el resto de las provincias muestran un comportamiento hacia la epidemia».

Respecto a las enfermedades específicas, se reportaron 5 717 casos nuevos de chikungunya en la semana, la gran mayoría por sospecha clínico-epidemiológica. El acumulado hasta el cierre de este domingo es de 38 938 casos, de los cuales 37 678 son sospechas clínicas y 1 260 confirmados por PCR.

«El dengue sigue en las 14 provincias, los 43 municipios y las 51 áreas de salud», precisó la Peña García.

Sobre la estrategia de diagnóstico, explicó la particularidad del sistema cubano: «Hemos explicado varias veces que el PCR es la prueba confirmatoria, pero ante una situación epidémica como tenemos en el país, casos con sospechas clínicas epidemiológicas… son casos que nosotros consideramos también positivos».

En el frente de la lucha antivectorial, se reportó un incremento en el índice de infestación, que alcanza 0,89, con las provincias de Camagüey, Pinar del Río, Santiago de Cuba, Sancti Spíritus y La Habana mostrando los valores más elevados. No obstante, se destacó una mejora en el tratamiento adulticida, con un cumplimiento que pasó del 79 % al 90 % de lo planificado.

«Eso es lo óptimo, nosotros tenemos que llegar a lo máximo y tenemos que sobrecumplir», recalcó.

La viceministra finalizó haciendo un llamado de alerta a la población, especialmente a las familias, para reforzar las medidas de control y protección, en particular con los grupos más vulnerables como los ancianos solos y los menores de un año.

 

Cuando el dolor no se va: Chikungunya, el virus que se disfraza de artritis

Una entrevista con el Dr. Alberto Alberteris Rodríguez especialista en Reumatología del Hospital Clínico Quirúrgico «Lucía Iñiguez Landín» de Holguín, aparece publicada en los sitios digitales de esta institución. Por su pertinencia Infomed hoy la reseña.

Lo que comienza con la picadura de un mosquito puede convertirse en una batalla de años para muchas personas. La fiebre Chikungunya, conocida por ese dolor intenso que «dobla» el cuerpo, ha dejado de ser una simple infección tropical pasajera para convertirse en un problema de salud mayor.

‎Aunque la mayoría de las personas asocian esta enfermedad con fiebre alta y ronchas en la piel que duran unos días, la realidad médica aborda que: entre el 30 % y el 60 % de los pacientes quedan con dolores articulares que pueden durar meses o incluso años.

‎‎🎙️¿Por qué me siguen doliendo los huesos si ya no tengo fiebre? Esta es la pregunta que más escuchamos en consulta.
👨🏻‍⚕️ La ciencia ha encontrado que, aunque el virus desaparece de la sangre, deja una «huella». Podemos explicarlo de forma sencilla: el sistema de defensa del cuerpo (sistema inmune) se activa para combatir al virus que transmite el mosquito, pero luego no sabe cómo «apagarse». Se produce una confusión en la que las defensas siguen atacando las articulaciones como si el virus siguiera ahí, generando una inflamación constante muy parecida a la Artritis Reumatoide.

‎🎙️¿Cúales son las señales de alerta: más allá de una simple molestia?
‎👨🏻‍⚕️ Si han pasado más de tres meses desde la infección y usted sigue sintiendo dolor, ya no estamos hablando de la fase aguda, sino de una enfermedad crónica. Los síntomas clave son:
‎-Dolor e hinchazón en manos, muñecas, tobillos y rodillas.
‎-Inflamación de los tendones (tenosinovitis).
‎-Rigidez por las mañanas (sentirse «tieso» al despertar).
‎-Cansancio extremo que no mejora con el descanso.

‎⏺️El chikungunya ha dejado de ser solo una «gripe fuerte» para considerarse una causa real de artritis crónica. La buena noticia es que no hay que resignarse a vivir con dolor. Con un diagnóstico a tiempo y el tratamiento correcto —muy similar al que usamos para el reumatismo—, es posible recuperar la calidad de vida. Así lo expresó el doctor tras culminar la entrevista afirmando que mientras la ciencia avanza hacia una vacuna, la mejor herramienta que tenemos hoy es la consulta oportuna con un especialista en reumatología.

‎🎙️Tras la reciente entrevista la mayor inquietud en los comentarios fue: «¿Qué puedo hacer en mi casa para soportar el dolor mientras espero mi consulta?»
‎🩺Y el especialista ofreció una guía de alivio inmediato con medidas caseras seguras
‎‎🏠 ¿Cómo calmar el dolor en casa?
‎👨🏻‍⚕️El Dr. Alberteris recomienda:
‎-Movimiento suave (no se quede inmóvil): El reposo absoluto a veces empeora la rigidez. Intente caminar tramos cortos dentro de la casa y hacer movimientos suaves de las manos y pies. La clave es: muévase hasta donde el dolor se lo permita, no fuerce.
‎-Hidratación constante: El agua es vital para «lavar» las toxinas del cuerpo y mantener los tejidos lubricados. Beba abundante líquido.
‎-Aliados naturales (fitoterapia): Puede incorporar a su dieta infusiones de jengibre o cúrcuma. Estas raíces tienen propiedades antiinflamatorias naturales reconocidas y son inocuas (inofensivas) para la mayoría de las personas. Funcionan como un apoyo suave para el organismo.

‎Medicamentos: Lo que SÍ y lo que NO debe hacer. Es comprensible buscar alivio rápido, pero el especialista hace advertencias cruciales para esta etapa de recuperación:
‎⚠️Cuidado con los esteroides:
‎Existe la creencia popular de usarlos indiscriminadamente. El doctor aclara que el uso de esteroides puede ser beneficioso después de los 15 días de la fase aguda, pero…
‎ ⚠️ ¡Advertencia médica!
‎Los esteroides nunca deben tomarse por decisión propia. Su dosis y tiempo de duración deben ser estrictamente orientados por un médico o reumatólogo. Un mal uso puede provocar diabetes, hipertensión o daños óseos irreversibles».
‎¿Cuál es el primer paso que debe dar el paciente?
‎Para recibir la atención correcta, siga este flujo sencillo:
‎1. Acérquese a su médico de asistencia (Médico de la Familia): Él es la puerta de entrada.
‎2. Solicite orientación: En su área de salud le indicarán el día y horario de la consulta especializada o el sistema de remisión correspondiente.

‎📢No se automedique ni se resigne al dolor. Aplique estas medidas para aliviar sus síntomas hoy, y acuda a su área de salud mañana. La recuperación total es posible con la guía adecuada.

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