Actualidad

El imperativo ético de la salud en Cuba frente al cerco energético

En el complejo escenario de la geopolítica contemporánea, las cifras económicas suelen camuflar el impacto humano real que subyace en las decisiones de gobiernos para conseguir oscuros objetivos políticos y económicos de dominación en sus relaciones con otros países, que en muchas ocasiones ponen en riesgo la vida.

Muestra fehaciente de esa realidad son las herramientas que de manera desesperada y cruel utiliza el Gobierno de Estados Unidos contra Cuba, y que cada vez incrementan más los riesgos y las amenazas para la vida de nuestro pueblo.

Lo que históricamente ha sido para mi país un bloqueo económico, comercial y financiero, que perdura por más de seis décadas, ha mutado recientemente hacia una fase cualitativamente distinta y cuantitativamente aún más agresiva e inhumana: la asfixia energética bajo pretextos falsos. Cuba sufre la continuidad de medidas coercitivas unilaterales con enorme impacto extraterritorial en las relaciones con todos los países y se enfrenta a un cerco sistémico diseñado quirúrgicamente para provocar carencias capaces de dañar y revertir el desarrollo social de nuestra nación y la calidad de vida de nuestra población con fines de desestabilización.

La injusta inclusión de Cuba en la lista de Estados supuestamente patrocinadores del terrorismo, sumada a la persecución de contratos comerciales de Cuba con países y empresas para adquirir combustibles; el acoso, la intercepción, y la confiscación de buques que transportan combustibles, así como las amenazas de sanciones y en otros casos su aplicación efectiva contra empresas navieras, han generado una presión aún mayor, que trasciende lo económico para situarse en el terreno de la seguridad humana básica.

En el sector de la Salud, esa realidad se traduce en una tensión objetiva permanente: el Sistema Nacional de Salud depende de un suministro continuo de energía eléctrica y de una logística que hoy se ve severamente obstaculizada.

El impacto de la política de máxima presión estadounidense contra Cuba se revela con crudeza en los indicadores más sensibles. Detrás de los números hay pacientes que sufren y familias que aguardan por soluciones que en ocasiones se dilatan, o no llegan, debido a factores externos que son el resultado de esa política progresiva de estrangulamiento a la economía cubana por parte del Gobierno de los Estados Unidos.

Actualmente, la lista de espera quirúrgica en el país alcanza la cifra de 96 mil 387 pacientes, de los cuales 11 mil 193 son niños. Con la actual restricción energética, esas cifras se incrementan al obligar al Sistema Nacional de Salud a postergar cirugías no urgentes para priorizar las oncológicas y otras que definen la vida.

La vulnerabilidad se acentúa en programas de alta sensibilidad social, que se ha decidido priorizar, pero aun así no escapan a las limitaciones multiplicadas que trae consigo la actual situación energética del país.

Por ejemplo, en estos momentos el Programa de Atención Materno Infantil enfrenta el desafío de asegurar el seguimiento a 32 mil mujeres embarazadas que requieren ecografías diagnósticas fundamentales. Asimismo, la intermitencia en el transporte refrigerado, por falta de combustible, ha dificultado que más de 30 mil niños reciban sus vacunas de forma oportuna, a pesar de contar con los biológicos en nuestros almacenes.

A ello se suma la atención de 16 mil pacientes en radioterapia y otros 2 mil 888 que dependen de tratamientos de hemodiálisis, servicios que demandan una estabilidad energética que actualmente es muy difícil de garantizar.

No obstante, esas y otras realidades que enfrenta el Sistema Nacional de Salud, su funcionamiento no se encuentra en una fase de colapso. La respuesta no ha sido la parálisis, sino una reorganización estratégica basada en la resiliencia y la optimización de recursos.

Entre otras acciones, se sigue potenciando la resolutividad en la Atención Primaria de Salud, fortaleciendo el Programa del Médico y la Enfermera de la Familia, y utilizando herramientas como la telemedicina para garantizar la vitalidad de los servicios básicos.

Y esa capacidad de respuesta descansa, fundamentalmente, en el altruismo, la ética, el compromiso y la profesionalidad del capital humano cubano, que no vive aislado a la realidad del país. Nuestros trabajadores y estudiantes sufren en sus hogares las mismas carencias y largas horas sin energía eléctrica que el resto del pueblo al que atienden, y aun así convierten los desafíos de cada jornada en nuevas motivaciones para hacer y seguir buscando soluciones alternativas a la carencia de recursos que existe en las instituciones del sector.

Es conmovedor cómo, en provincias donde el 85% de los especialistas en neonatología reside fuera del municipio donde trabaja, se buscan alternativas extraordinarias para asegurar que ningún recién nacido quede desprotegido ante la crisis del transporte.

El prestigio de la medicina cubana se ha forjado con humanismo y sentido del deber, no solo dentro de nuestras fronteras, sino también en las 165 naciones donde los colaboradores cubanos de la Salud, brindan o han brindado servicios por décadas, como es el caso de México. Hoy, ese mismo compromiso es el que sostiene al Sistema Nacional de Salud, aún bajo una presión creciente y un desgaste técnico acelerado de su infraestructura.

Sentimos con orgullo que Cuba no está sola, gracias a la solidaridad que recibimos desde los más diversos confines del mundo. Nuestro agradecimiento eterno a todas las naciones hermanas y, muy especialmente, al pueblo y Gobierno mexicanos, cuya mano extendida ha sido un apoyo especial para nosotros en tan diversos escenarios.

El llamado que hemos hecho a la comunidad internacional, no es de corte ideológico, sino profundamente humanitario. La Salud Pública es un derecho humano fundamental, que no debería estar condicionado por disputas políticas ni por el uso de la energía como instrumento de coacción.

Cuando la energía falta, es extremadamente difícil mantener los servicios esenciales, y cuando eso sucede, son las personas -especialmente las más vulnerables- quienes reciben el impacto negativo y pagan los riesgos de las tensiones que ello implica. Cuba continuará adoptando todas las medidas posibles para proteger a su población que, en estos momentos, como nunca antes, sufre las consecuencias de la cruel política de asfixia estadounidense.

Y ante esa realidad, nuestra solicitud a la comunidad internacional sigue siendo a mostrar su solidaridad para hacer frente a la dimensión real y objetiva de un cerco criminal que atenta contra la vida misma.

Por: Dr. José Angel Portal Miranda, ministro de Salud Pública de la República de Cuba.

Tomado de: Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba, Minrex.
Imagen: El Heraldo de México

México y Cuba fortalecen cooperación bilateral, OPS acompaña los esfuerzos para el control del Aedes aegypti

La Secretaría de Salud Federal, a través del Centro Nacional de Prevención y Control de Enfermedades (CENAPRECE), de la Secretaría de Salud de Yucatán y de la Universidad Autónoma de Yucatán (UADY), entregó, el 22 de enero, huevos Aedes aegypti con la bacteria Wolbachia al Ministerio de Salud Pública de la República de Cuba. El acto protocolario de transferencia tecnológica para el control del mosquito Aedes aegypti estuvo acompañado por la Organización Panamericana de la Salud/Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS) en México.

Ante la creciente expansión del mosquito Aedes aegypti y el aumento de casos de arbovirosis como el dengue y chikungunya, los países de las Américas han intensificado la búsqueda de soluciones eficaces y sostenibles. En este contexto, la OPS/OMS acompañó el proceso de transferencia tecnológica México-Cuba, que busca reducir o reemplazar las poblaciones silvestres de mosquitos mediante la liberación controlada de ejemplares criados en laboratorio con Wolbachia, disminuyendo así su capacidad de transmisión de enfermedades.

La Wolbachia es un tipo de bacteria común que se encuentra en insectos y no puede enfermar a las personas ni a los animales. Esta bacteria no se encuentra de manera natural en los mosquitos Aedes aegypti, sin embargo, los equipos de investigación han logrado introducirla en los huevos de los mosquitos, que los transmite de forma natural a sus descendientes. Se trata de un método de control biológico e innovador para reducir la capacidad de los mosquitos de transmitir los arbovirus.

Producción y uso de mosquitos con Wolbachia

Para realizar el reemplazo de población silvestre de mosquitos por mosquitos con la bacteria Wolbachia, se realiza la producción masiva de huevos de estos mosquitos en una biofábrica. Luego, se encapsulan los huevos de los mosquitos con Wolbachia. Después se liberan los mosquitos de forma sistemática en zonas con registro histórico recurrente de transmisión de dengue.

Los mosquitos macho de Aedes aegypti con Wolbachia cuando se aparean con hembras silvestres que no tienen Wolbachia, no producen crías. Los mosquitos hembra de Aedes aegypti con Wolbachia cuando se aparean producen crías con Wolbachia, por consecuencia sin capacidad vectorial de transmisión de los arbovirus.

Cooperación bilateral

Durante el acto protocolario, realizado en el Campus de Ciencias Biológicas y Agropecuarias de la Universidad Autónoma de Yucatán (UADY), el director general del Centro Nacional de Prevención y Control de Enfermedades (CENAPRECE)  de la Secretaría de Salud, Rafael Valdez Vázquez, destacó que esta transferencia tecnológica se realizó sin fines de lucro, bajo un modelo de democratización y socialización del conocimiento, lo que convierte a esta colaboración en un hecho único a nivel internacional y en un referente para otros países de la región.

La secretaria de Salud y directora general de los Servicios de Salud de Yucatán, Judith Ortega Canto, subrayó que este esfuerzo no se limita a la firma de un acuerdo, sino que marca un paso trascendental hacia una nueva forma de cooperación sanitaria regional, basada en la ciencia, la confianza y un profundo sentido de humanidad. En este marco, se felicitó al doctor Pablo Manrique y a su equipo por su destacada labor en investigación biomédica e innovación en salud pública.

El jefe del Departamento de Enfermedades Transmisibles, Ministerio de Salud Pública de la República de Cuba, José Raúl de Armas, señaló que este acto representa el inicio de un largo camino de colaboración para el control de vectores y de enfermedades transmisibles, agradeciendo de manera especial el respaldo constante del Gobierno de México y del Estado de Yucatán.

Asimismo, enfatizó la responsabilidad compartida de replicar en Cuba, los resultados positivos obtenidos en México, convencidos de que el éxito alcanzado será también fruto del trabajo conjunto de científicos mexicanos, yucatecos y cubanos.

El rector de la UADY, Carlos Alberto Estrada Pinto, destacó que esto es una muestra concreta de la convicción, lo que representa un acto de cooperación científica de solidaridad regional y de compromiso compartido con la salud pública y reconoció el trabajo que se realiza desde la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia y en el Laboratorio para el Control Biológico de Aedes Aegypti, así como en la Unidad Colaborativa para Bioensayos Entomológicos.

En su oportunidad, el representante de la OPS/OMS en México, José Moya Medina, reafirmó el compromiso de la OPS para seguir brindando cooperación técnica y destacó la importancia de esta transferencia tecnológica en la Región de las Américas, de México hacia Cuba, en un contexto donde el cambio climático y la movilidad poblacional exigen respuestas innovadoras y coordinadas.

Esta acción inédita fortalece la cooperación Sur–Sur y consolida a ambos países como referentes regionales en innovación para el control de vectores, ampliando la capacidad regional para prevenir arbovirosis de manera sostenible.

Proyecto SHARE: un espacio nacional de datos sobre cáncer

El Hospital Universitario Puerta de Hierro Majadahonda ha dado a conocer su liderazgo el proyecto SHARE (SpanisH cAnceR data spacE), gracias al cual se creará un espacio nacional de datos sobre cáncer.

En concreto, el proyecto SHARE tiene como objetivo desarrollar un espacio de datos oncológicos que actúe como demostrador funcional, permitiendo la compartición segura, interoperable y ética de información clínica y de investigación en cáncer, favoreciendo la medicina personalizada, la innovación biomédica y la mejora de la atención sanitaria.

Se trata de una iniciativa estratégica que ha recibido un millón de euros en una convocatoria promovida por el Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública, a través de la Secretaría de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial, y que está financiada por la Unión Europea – fondos NextGenerationEU.

Proyecto SHARE y el cáncer de pulmón

De esta forma, el proyecto SHARE nace para dar respuesta a uno de los principales retos actuales de la salud pública: el cáncer de pulmón, primera causa de mortalidad por cáncer en España, con el objetivo de ampliar su alcance a otros tipos de cáncer y a otras patologías de interés.

Así, tiene como objetivo la creación de un espacio de datos interoperable y federado, en una primera fase, de cáncer de pulmón, que integrará información clínica, diagnóstica, genómica, de imagen, tratamientos, seguimiento y calidad de vida de más de 30.000 pacientes de toda España.

La iniciativa se alinea con las estrategias nacionales y europeas de datos y con el Espacio Europeo de Datos Sanitarios, contribuyendo al fortalecimiento del ecosistema digital en salud y al impulso de la investigación colaborativa.

Espacio nacional de datos

Tal y como dan a conocer desde el hospital, este espacio nacional de datos sobre cáncer permitirá desarrollar modelos avanzados de inteligencia artificial mediante aprendizaje federado. Se trata de una tecnología que posibilita el entrenamiento de modelos predictivos sin necesidad de compartir los datos entre instituciones, garantizando en todo momento la privacidad, la seguridad y la gobernanza del dato, en cumplimiento del Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) y de las directrices europeas.

Asimismo, los modelos desarrollados permitirán mejorar el pronóstico, la estratificación de pacientes, la evaluación de la respuesta a tratamientos, la identificación de desigualdades en salud y el diseño de estrategias de detección temprana del cáncer de pulmón, con el objetivo último de aumentar la supervivencia y la calidad de vida de los pacientes.

La coordinación del proyecto corre a cargo del Servicio de Oncología Médica del Hospital Universitario Puerta de Hierro. “La financiación que hemos recibido para poner en marcha el proyecto SHARE supone un reconocimiento al trabajo realizado y una oportunidad para avanzar hacia un modelo colaborativo de gestión de datos oncológicos que genere conocimiento de alto valor y mejore los resultados en salud”, concluye Mariano Provencio, jefe de servicio y director del proyecto.

El Médico Interactivo. Proyecto SHARE: un espacio nacional de datos sobre cáncer – Medscape – 22 de enero de 2026.

La nueva Ley de salud: un marco renovado para la protección de la salud en Cuba

La salud constituye un derecho fundamental de las personas y una responsabilidad esencial del estado cubano. En correspondencia con ese principio, el país cuenta hoy con una nueva Ley de salud, que actualiza y fortalece el marco jurídico que rige la organización, el funcionamiento y el desarrollo del Sistema Nacional de Salud.

Esta ley responde a los cambios demográficos, epidemiológicos, científicos y tecnológicos de la sociedad cubana actual, así como a los retos que enfrenta el sector sanitario en un contexto nacional e internacional cada vez más complejo. Su contenido integra enfoques contemporáneos de salud pública, promueve la intersectorialidad, refuerza la prevención y la atención integral, y reconoce el papel clave de la ciencia, la innovación y la información en la toma de decisiones en salud.

Asimismo, la nueva Ley de salud consolida principios esenciales como la equidad, la accesibilidad, la calidad de los servicios, la participación social y la ética profesional, reafirmando el carácter humanista y solidario del sistema de salud cubano.

Desde Infomed, ponemos a disposición de los profesionales, investigadores, decisores y de toda la ciudadanía la nueva ley publicada en la Gaceta Oficial de la República de Cuba que se pondrá en vigor a partir de abril, con el propósito de contribuir a su comprensión, análisis y adecuada implementación en la práctica sanitaria.

Descargue: Ley 165 “Ley de la Salud Pública”.Gaceta Oficial No. 9 Ordinaria de 2026.

Más información.

Por: Mylenys Torres Labrada

Últimos avances en el tratamiento y control de la lepra

Como cada último domingo de enero, hoy 25 de enero el Mundo celebra el Día Mundial de Lucha contra la Lepra, también conocida como enfermedad de Hansen. En esta ocasión, queremos compartir con la comunidad médica los últimos avances en el tratamiento y control de esta dolencia en el mundo.

El tema de la celebración de este año 2026 es: “La lepra es curable, el verdadero desafío es el estigma”.

La investigación, aunque limitada por la baja incidencia de la enfermedad en muchos países, ha logrado progresos significativos, especialmente en diagnóstico, manejo de complicaciones y prevención.

Avances en Diagnóstico y Detección Precoz

Se han desarrollado y estandarizado nuevas herramientas moleculares, como las pruebas de PCR más sensibles y específicas para detectar Mycobacterium leprae, incluso en formas paucibacilares y antes de la aparición de síntomas clínicos. Esto permite un diagnóstico más temprano y preciso.

El uso combinado de biomarcadores serológicos como NDO-LID y PGL-I, mejora la distinción entre pacientes multibacilares y paucibacilares, ayudando en la clasificación y el manejo del enfermo.

En regiones remotas, el uso de herramientas de telemedicina y teledermatología, como fotografías y consultas remotas por parte de expertos, ha mejorado la identificación de casos y reducido los retrasos diagnósticos.

Avances en el Tratamiento Farmacológico

 

La terapia multimedicamentosa (TMM) sigue siendo el pilar, pero ahora se optimiza. La OMS recomienda desde 2019 un esquema simplificado de TMM para la lepra paucibacilar (PB): ahora son 6 meses de rifampicina y dapsona (frente a los 12 meses anteriores), mejorando la adherencia y reduciendo costos.

El tratamiento de la lepra multibacilar (MB) se mantiene en 12 meses, pero hay estudios evaluando esquemas acortados de 6 meses para ciertos grupos, con resultados preliminares prometedores.

Se ha fortalecido el manejo de reacciones leprosas y neuropatías con el uso más racional de corticosteroides (prednisona) para el tratamiento de reacciones tipo 1 y 2, con protocolos de reducción más prolongados para prevenir recaídas. Se investigan fármacos alternativos para casos esteroide-dependientes, como la talidomida (bajo estricto control), metotrexato, ciclofosfamida y agentes biológicos (ej. infliximab).

El uso de profilaxis post-exposición (PEP) es quizás el avance más transformador en prevención. La estrategia SDR-PEP (dosis única de rifampicina como profilaxis posterior a la exposición) ha demostrado reducir el riesgo de desarrollar la enfermedad en contactos cercanos de pacientes en más del 50 %. Programas a gran escala en países como India, Brasil e Indonesia ya están
implementando esta estrategia.

Avances en el Manejo de Complicaciones y Discapacidades

En el campo de la neurofisiología y ultrasonido de nervios, el uso de la electromiografía y, especialmente, la ecografía de alta resolución de nervios periféricos, permite detectar inflamación subclínica, monitorear la respuesta al tratamiento y guiar intervenciones para prevenir daños permanentes.

En cuanto al autocuidado y la tecnología, se han desarrollado aplicaciones móviles para educar a los pacientes en el autocuidado de ojos, manos y pies, promoviendo la adherencia a las prácticas que previenen úlceras y discapacidades.

También se ha avanzado considerablemente en el uso de técnicas mejoradas de cirugía reconstructiva para corrección de deformidades (reanimación facial, transferencias tendinosas) y manejo de úlceras plantares.

Avances en Control y Estrategias de Salud Pública

La Estrategia Global de la Lepra 2021-2030 de la OMS está enfocada en interrumpir la transmisión y eliminar la enfermedad como problema de salud pública. Las metas «Cero Lepra» buscan: cero discapacidades en niños nuevos diagnosticados, cero leyes que permitan la discriminación y cero lepra a nivel de países.

La búsqueda activa de casos (ACF) en zonas de alta endemicidad se complementa con la implementación de campañas de screening puerta a puerta para detectar casos tempranos y romper la cadena de transmisión.

El enfoque «Una Sola Salud» también se ha unido a la estrategia de control, con investigaciones en curso sobre el posible reservorio ambiental o animal (armadillos en las Américas) para comprender mejor la epidemiología de la enfermedad.

Bibliografía recomendada

1. WHO. (2021). Global Leprosy (Hansen disease) Strategy 2021–2030: Towards zero leprosy. World Health Organization – Estrategia marco actual con todas las directrices.
2. Hasker, E. et al. (2024 ). Post-exposure prophylaxis in leprosy (PEOPLE): a cluster randomised trial. Lancet Glob Health, 12(6) – Estudio clave sobre PEP con rifampicina.
3. Blok, D.J., Steinmann, P., Tiwari, A., Barth-Jaeggi, T., Arif, M.A., et al. (2021). The long-term impact of the Leprosy Post-Exposure Prophylaxis (LPEP) program on leprosy incidence: A modelling study. PLOS Neglected Tropical Diseases, 15(3) – Modelado del impacto de la PEP.
4. Sharma, M. and Singh, P. (2022). Advances in the Diagnosis of Leprosy. Front. Trop. Dis., 3 – Revisión comprehensiva de avances recientes.
5. Ereso, B.M., Sagbakken, M., Gradmann, C., et al. (2021). Treatment outcomes of patients with drug-sensitive tuberculosis under community-based versus facility-based directly observed treatment, short course strategy in Southwest Ethiopia: a prospective cohort study. BMJ Open, 11 – Ejemplo de investigación en curso sobre esquemas acortados.
6. Froes Junior, L.A.R., Sotto, M.N., Trindade, M.A.B. (2025). Leprosy in the 21st century: a comprehensive review of immunological mechanisms, diagnosis, and treatment. Rev Inst Med Trop Sao Paulo, 3 – Avance en el manejo de neuropatías.
7. Diaz Pallares, C., Bourassa-Blanchette, S., Fonseca, K., Vaughan, S. (2019). Leprosy: Challenges in diagnosis. J Assoc Med Microbiol Infect Dis Can., 11;4(3) – Revisión actualizada con enfoque clínico.

Desafíos Persistentes y Futuro

Los desafíos actuales en el control de la lepra y el tratamiento a los enfermos incluyen el estigma, la integración de los servicios en los sistemas de salud primaria, la financiación sostenida y la necesidad de una vacuna más efectiva (la vacuna BCG ofrece protección parcial y se usa en algunos programas para contactos).

La investigación en inmunología y genómica del M. leprae no deja de buscar nuevos blancos terapéuticos y herramientas de diagnóstico. Estos avances, combinados con un fuerte compromiso político y comunitario, están acercando al mundo a la meta de «Cero Lepra».

Datos Clave

Estadísticas

La lepra es una enfermedad tropical desatendida que sigue presente en más de 120 países y de la cual se notifican alrededor de 200 000 nuevos casos al año. Su eliminación como problema de salud pública -objetivo que se define por una tasa de prevalencia inferior a un caso por cada 10 000 habitantes, conforme a la resolución WHA44.9 de la Asamblea de la Salud- se materializó a escala mundial en el año 2000 y en la mayoría de los países antes del año 2010.

La disminución del número de nuevos casos ha sido gradual. Según los datos de 2023, el Brasil, la India e Indonesia siguieron notificando más de 10 000 nuevos casos, mientras que otros 12 países (Bangladesh, Etiopía, Filipinas, Madagascar, Mozambique, Myanmar, Nepal, Nigeria, la República Democrática del Congo, la República Unida de Tanzanía, Somalia y Sri Lanka) notificaron entre 1000 y 10 000 nuevos casos cada uno. Cincuenta y seis países notificaron cero casos y 112 notificaron menos de 1000 nuevos casos.

En el parte epidemiológico semanal (Weekly Epidemiological Record) publicado el 13 de septiembre de 2024 (vol. 99) (en inglés) se ofrece información detallada sobre las estadísticas anuales de 2023.

En América Latina, el número global de nuevos casos en 2023 ascendió a 182 815, con un 13,6 % de ellos reportados en las Américas, donde Brasil concentra más del 90 %.

En 2018, se reportaron 30 957 casos de lepra en las Américas, cifra que disminuyó a 29 936 en 2019. En 2020, el número de casos detectados sufrió una drástica caída a 19 195, lo que representa una reducción del 35,9 % respecto al año anterior, atribuida al impacto de la pandemia de COVID-19. En 2021, los casos aumentaron ligeramente a 19 826 (631 más que en 2020). Posteriormente, en 2022, los casos subieron a 21 398, y la tendencia al alza continuó en 2023, alcanzando un total de 24 773 casos.

En 2023, de 49 países y territorios, 27 notificaron un total de 24 773 nuevos casos de lepra. De estos, el 92 % (22 773 casos) se reportaron en Brasil. Otros países con un número significativo de casos nuevos ese año fueron Venezuela (338), Colombia (267), Paraguay (288), Argentina (134), Cuba (142), México (121) y República Dominicana (87).

Las personas afectadas por la lepra suelen ser objeto de discriminación y estigmatización. Esta situación tiene efectos negativos en el acceso al diagnóstico, el resultado del tratamiento y los resultados de la atención, además de violaciones de los derechos civiles, políticos y sociales. Poner fin a la discriminación, el estigma y los prejuicios es fundamental para acabar con esta enfermedad.

Respuesta de la OPS

Desde 1992, la OPS/OMS ha promovido el Plan de Acción Regional para la Eliminación de la Lepra en las Américas, para la cobertura de tratamiento con poliquimioterapia y desde entonces ha alcanzado coberturas del tratamiento del 42%, y desde el 2001 hasta hoy día la cobertura es casi universal. La Organización proporciona el medicamento gratuitamente a todas las personas que lo necesiten, a través de donaciones de la Fundación Novartis para el Desarrollo Sostenible.

En 2009, los países Miembros de la OPS/OMS, a través de la Resolución CD49.R19, 2009, se comprometieron con la meta de eliminar la lepra como problema de salud pública, al primer nivel sub-nacional para el 2015 y en el 2012, la OPS/OMS formuló un “Plan de Acción para Acelerar el Logro de la Eliminación de la Lepra en Latinoamérica y el Caribe”, alcanzar la reducción de la prevalencia por esta en enfermedad a menos de 1 caso por cada 10 000 habitantes.

La Resolución A/RES/65/215 para la “Eliminación de la Discriminación Contra las Personas Afectadas por la Lepra y sus Familiares”, fue aprobada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en diciembre del 2010 con el fin de fomentar la formulación y aplicación de políticas y medidas para prevenir la discriminación de las personas afectadas por lepra y a sus familiares.

En 2016, el Consejo Directivo de la OPS/OMS aprobó la Resolución CD55.R9 que incluye la implementación del Plan para la eliminación de las enfermedades infecciosas desatendidas, entre ellas la lepra.

En 2018 la OMS publicó las Directrices para el diagnóstico, el tratamiento y la prevención de la lepra. En ellas se proporcionan los conocimientos y las pruebas más recientes sobre el diagnóstico, el tratamiento y la prevención de la lepra, basados en un enfoque de salud pública en los países endémicos.

Texto confeccionado con apoyo de IA (DeepSeek).

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