Enfoques

El imperativo ético de la salud en Cuba frente al cerco energético

En el complejo escenario de la geopolítica contemporánea, las cifras económicas suelen camuflar el impacto humano real que subyace en las decisiones de gobiernos para conseguir oscuros objetivos políticos y económicos de dominación en sus relaciones con otros países, que en muchas ocasiones ponen en riesgo la vida.

Muestra fehaciente de esa realidad son las herramientas que de manera desesperada y cruel utiliza el Gobierno de Estados Unidos contra Cuba, y que cada vez incrementan más los riesgos y las amenazas para la vida de nuestro pueblo.

Lo que históricamente ha sido para mi país un bloqueo económico, comercial y financiero, que perdura por más de seis décadas, ha mutado recientemente hacia una fase cualitativamente distinta y cuantitativamente aún más agresiva e inhumana: la asfixia energética bajo pretextos falsos. Cuba sufre la continuidad de medidas coercitivas unilaterales con enorme impacto extraterritorial en las relaciones con todos los países y se enfrenta a un cerco sistémico diseñado quirúrgicamente para provocar carencias capaces de dañar y revertir el desarrollo social de nuestra nación y la calidad de vida de nuestra población con fines de desestabilización.

La injusta inclusión de Cuba en la lista de Estados supuestamente patrocinadores del terrorismo, sumada a la persecución de contratos comerciales de Cuba con países y empresas para adquirir combustibles; el acoso, la intercepción, y la confiscación de buques que transportan combustibles, así como las amenazas de sanciones y en otros casos su aplicación efectiva contra empresas navieras, han generado una presión aún mayor, que trasciende lo económico para situarse en el terreno de la seguridad humana básica.

En el sector de la Salud, esa realidad se traduce en una tensión objetiva permanente: el Sistema Nacional de Salud depende de un suministro continuo de energía eléctrica y de una logística que hoy se ve severamente obstaculizada.

El impacto de la política de máxima presión estadounidense contra Cuba se revela con crudeza en los indicadores más sensibles. Detrás de los números hay pacientes que sufren y familias que aguardan por soluciones que en ocasiones se dilatan, o no llegan, debido a factores externos que son el resultado de esa política progresiva de estrangulamiento a la economía cubana por parte del Gobierno de los Estados Unidos.

Actualmente, la lista de espera quirúrgica en el país alcanza la cifra de 96 mil 387 pacientes, de los cuales 11 mil 193 son niños. Con la actual restricción energética, esas cifras se incrementan al obligar al Sistema Nacional de Salud a postergar cirugías no urgentes para priorizar las oncológicas y otras que definen la vida.

La vulnerabilidad se acentúa en programas de alta sensibilidad social, que se ha decidido priorizar, pero aun así no escapan a las limitaciones multiplicadas que trae consigo la actual situación energética del país.

Por ejemplo, en estos momentos el Programa de Atención Materno Infantil enfrenta el desafío de asegurar el seguimiento a 32 mil mujeres embarazadas que requieren ecografías diagnósticas fundamentales. Asimismo, la intermitencia en el transporte refrigerado, por falta de combustible, ha dificultado que más de 30 mil niños reciban sus vacunas de forma oportuna, a pesar de contar con los biológicos en nuestros almacenes.

A ello se suma la atención de 16 mil pacientes en radioterapia y otros 2 mil 888 que dependen de tratamientos de hemodiálisis, servicios que demandan una estabilidad energética que actualmente es muy difícil de garantizar.

No obstante, esas y otras realidades que enfrenta el Sistema Nacional de Salud, su funcionamiento no se encuentra en una fase de colapso. La respuesta no ha sido la parálisis, sino una reorganización estratégica basada en la resiliencia y la optimización de recursos.

Entre otras acciones, se sigue potenciando la resolutividad en la Atención Primaria de Salud, fortaleciendo el Programa del Médico y la Enfermera de la Familia, y utilizando herramientas como la telemedicina para garantizar la vitalidad de los servicios básicos.

Y esa capacidad de respuesta descansa, fundamentalmente, en el altruismo, la ética, el compromiso y la profesionalidad del capital humano cubano, que no vive aislado a la realidad del país. Nuestros trabajadores y estudiantes sufren en sus hogares las mismas carencias y largas horas sin energía eléctrica que el resto del pueblo al que atienden, y aun así convierten los desafíos de cada jornada en nuevas motivaciones para hacer y seguir buscando soluciones alternativas a la carencia de recursos que existe en las instituciones del sector.

Es conmovedor cómo, en provincias donde el 85% de los especialistas en neonatología reside fuera del municipio donde trabaja, se buscan alternativas extraordinarias para asegurar que ningún recién nacido quede desprotegido ante la crisis del transporte.

El prestigio de la medicina cubana se ha forjado con humanismo y sentido del deber, no solo dentro de nuestras fronteras, sino también en las 165 naciones donde los colaboradores cubanos de la Salud, brindan o han brindado servicios por décadas, como es el caso de México. Hoy, ese mismo compromiso es el que sostiene al Sistema Nacional de Salud, aún bajo una presión creciente y un desgaste técnico acelerado de su infraestructura.

Sentimos con orgullo que Cuba no está sola, gracias a la solidaridad que recibimos desde los más diversos confines del mundo. Nuestro agradecimiento eterno a todas las naciones hermanas y, muy especialmente, al pueblo y Gobierno mexicanos, cuya mano extendida ha sido un apoyo especial para nosotros en tan diversos escenarios.

El llamado que hemos hecho a la comunidad internacional, no es de corte ideológico, sino profundamente humanitario. La Salud Pública es un derecho humano fundamental, que no debería estar condicionado por disputas políticas ni por el uso de la energía como instrumento de coacción.

Cuando la energía falta, es extremadamente difícil mantener los servicios esenciales, y cuando eso sucede, son las personas -especialmente las más vulnerables- quienes reciben el impacto negativo y pagan los riesgos de las tensiones que ello implica. Cuba continuará adoptando todas las medidas posibles para proteger a su población que, en estos momentos, como nunca antes, sufre las consecuencias de la cruel política de asfixia estadounidense.

Y ante esa realidad, nuestra solicitud a la comunidad internacional sigue siendo a mostrar su solidaridad para hacer frente a la dimensión real y objetiva de un cerco criminal que atenta contra la vida misma.

Por: Dr. José Angel Portal Miranda, ministro de Salud Pública de la República de Cuba.

Tomado de: Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba, Minrex.
Imagen: El Heraldo de México

Tendencias: procedimientos ginecológicos menos dolorosos para la mujer

Sí. Los médicos están empezando a tomar el dolor de las mujeres más en serio y están tratando de hacer que los procedimientos ginecológicos en la consulta sean un poco más cómodos.

Para nadie es un secreto que muchas mujeres temen el dolor que generalmente acompaña la inserción de un dispositivo intrauterino (DIU). En mayo de este año, el Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos (ACOG, en inglés) publicó nuevas pautas haciendo un llamado a los profesionales de la salud a no subestimar el dolor que las pacientes experimentan con frecuencia durante los procedimientos ginecológicos en la consulta. En las pautas abogaron también por proporcionarles “más autonomía sobre las opciones de control del dolor” e incluyeron recomendaciones sobre qué medicamentos para el dolor han demostrado más efectividad en este sentido.

Para muchas mujeres esta acción puede llegar un poco tarde, pero muchas otras se verán beneficiadas por este nuevo esfuerzo para hacer que los procedimientos ginecológicos de las mujeres sean menos dolorosos. Con ese fin, en los últimos años, ha habido anuncios sobre el desarrollo de DIU más pequeños y espéculos más suaves para los exámenes cervicales, entre otras innovaciones que prometen una experiencia menos traumática en el consultorio del médico.

Las molestias intensas y el dolor con los procedimientos que involucran la pelvis son una de las razones por las que las mujeres a menudo posponen la visita al médico. Una encuesta realizada en 2024 con más de 1,100 mujeres adultas en los Estados Unidos encontró que el 72 % informó retrasar una visita de ginecología, donde un 54 % expresó que fue por miedo o incomodidad.

Estos nuevos esfuerzos liderados por la ACOG también apoyan la conversación constructiva sobre estos temas y una cirugía ginecológica mínimamente invasiva.

Una de las innovaciones que están en el horizonte es el mejor manejo del dolor.

Todas las mujeres no perciben el dolor de igual manera y no todos los medicamentos para el dolor son iguales; algunos pueden funcionar mejor para ciertas personas o ciertos procedimientos.

La idea detrás de las pautas actualizadas de ACOG es delinear todas las opciones disponibles y alentar a las mujeres y sus médicos a analizar en sus elecciones. Esto es un avance notable pues en el pasado, los medicamentos para el dolor no se ofrecían en absoluto para algunos de los procedimientos ginecológicos más comunes en consulta.

Las pacientes que reciben inserciones de DIU tienen opciones que incluyen anestésicos locales, como el aerosol de lidocaína, la crema de lidocaína-prilocaína o un bloque de lidocaína paracervical (administrado por inyección).

Para una biopsia cervical a través de la colposcopia los profesionales pueden inyectar un anestésico local y vasoconstrictor para reducir el dolor, o administrar un aerosol o inyección de lidocaína. Los pacientes también pueden tomar AINE con anticipación.

Para una biopsia de endometrio, las pautas sugieren que los anestésicos tópicos o inyectados y/o los AINE como el naproxeno, pueden ayudar a reducir el dolor. La lidocaína intrauterina puede ser especialmente útil, según un estudio publicado en enero de 2025. En esta investigación se comparó la efectividad de cuatro medicamentos para el dolor: lidocaína intrauterina, un AINE oral, un aerosol de lidocaína cervical y un bloqueo paracervical con prilocaína, entre las mujeres que se sometieron a una biopsia endometrial y se descubrió que las que recibieron la lidocaína intrauterina tenían puntuaciones de dolor significativamente más bajas que las de los otros grupos.

Asumir las pautas de ACOG, que se publicaron apenas este año, no será algo que ocurra en todos los servicios ginecológicos a la par. Pero si un médico aún no está ofreciendo estas opciones, las mujeres deben saber que están disponibles y que pueden preguntar por ellas.

Estas opciones por sí solas podrían no ser suficientes para aliviar el dolor en todos los casos. Algunas mujeres aún sentirán dolor y podrán pensar que no se realizaron correctamente los procedimientos. Es por eso que las pautas también recomiendan que los médicos proporcionen una descripción precisa y detallada a su paciente de todo lo que está involucrado con un procedimiento determinado.

También se está trabajando en nuevos diseños de espéculos que pueden contribuir a reducir el dolor con ciertos procedimientos ginecológicos. Ya se han propuesto variantes más modernas de los que son tal vez, los instrumentos más temidos de la ginecología.

Este dispositivo, que parece el pico de un pato, estira las paredes vaginales durante un procedimiento. Desde su creación, generalmente se ha hecho de metal, que los proveedores se han encargado de presentar como un estándar moderno.

A pesar de los enormes avances en tecnología médica y otras áreas de la medicina, en esta especialidad en particular ha habido muy poca innovación.

En los últimos años se ha podido disponer de espéculos vaginales plásticos más pequeños y suaves, que deberían causar menos molestias en las pruebas de Papanicolaou.

No obstante, los investigadores también están tratando de mejorar el espéculo plástico. Un diseño desechable de cinco pétalos, el espéculo de bouquet, ha sido aprobado por la FDA de los Estados Unidos. Debido a que se abre tanto horizontal como verticalmente, podría proporcionar a los médicos una forma más eficiente y precisa de realizar pruebas de Papanicolaou, con menos molestias para la paciente.

Los espéculos por su propia naturaleza son incómodos. El nuevo espéculo de cinco pétalos no ha sido estudiado los suficiente como para asegurar que es del todo efectivo y cómodo, pero los resultados preliminares son alentadores.

Otro elemento sometido a cambios es el cepillo para biopsias. Los ginecólogos también están ansiosos por contar con nuevas opciones para la realización de biopsias cervicales, y la recolectar de tejido del canal cervical para detectar anomalías celulares.

Llama la atención un dispositivo a base de telas, llamado raspado endocervical a base de tela, que afirma hacer suavemente el muestreo. Además de sentirse teóricamente más suave contra el cuello uterino que los instrumentos metálicos existentes, un estudio encontró que el dispositivo a base de tela parece producir menos especímenes inadecuados que el instrumento convencional.

Sin embargo, algunos médicos son escépticos de que el dispositivo basado en tejidos haga una gran diferencia. Algunos opinan que, aun contando con un mejor instrumento, sigue siendo importante ofrecer opciones de manejo del dolor a las pacientes. La difusión de una nueva técnica suele durar 16 o 17 años, por lo que quedan muchos estudios por delante.

Los dispositivos intrauterinos también han sido objeto de rediseño. Los DIU más pequeños ya están disponibles y los expertos dicen que esta forma de control de la natalidad es más fácil y menos dolorosa de insertar a través de la apertura del cuello uterino.

Un nuevo DIU de cobre (libre de hormonas) llamado Miudella que dura tres años fue aprobado por la FDA en febrero de 2025, pero no se espera que esté disponible en los Estados Unidos hasta algún momento en 2026. Esta opción es esperada con gran expectativa dado que la inserción de DIU puede ser especialmente dolorosa para las mujeres que no han dado a luz.

Hay un largo historial documentado, dicen los expertos, de médicos que minimizan o descartan el dolor de las mujeres, a menudo debido al sesgo de género en la medicina. “Históricamente, la medicina ha sido muy dirigida por hombres”, dice Kim Hoover, una obstetra y ginecólogo de la Universidad de Alabama en Birmingham, y miembro del comité de consenso clínico de ACOG. “Ahora, más mujeres médicas están ahí fuera, dando voz a sus pacientes”.

Pero hay otra razón por la que ha tomado tanto tiempo abordar el dolor de las mujeres: el dinero. Las tasas de reembolso del seguro para los procedimientos ginecológicos basados en la consulta son más bajas que para los procedimientos de urología y dermatología en las mismas condiciones, según una revisión publicada en la edición de febrero de Journal of Ethics, de AMA.

El costo también será un obstáculo con las innovaciones más nuevas, que son caras y aun no son ampliamente adoptadas por grandes sistemas de salud o clínicas.

Para complicar las cosas, algunas de las investigaciones sobre las estrategias de manejo del dolor han arrojado resultados contradictorios.

Mientras llegan las opciones, los expertos recomiendan que es inteligente aprender a defenderse. Si una mujer necesita un procedimiento ginecológico en el consultorio, debe sentirse libre de hablar con su médico con anticipación sobre el manejo del dolor que va a experimentar y las opciones que este le puede ofrecer.

Lea el texto completo en Doctors are starting to take women’s pain more seriously. By Stacey Colino. September 11, 2025.

Bebidas energéticas conllevan riesgos para la salud, especialmente a la población infantil y adolescente

El término «bebidas energéticas» es inapropiado, debería ser «bebidas estimulantes», señaló el Comité de Nutrición y Lactancia Materna de la Asociación Española de Pediatría (AEP) en un artículo publicado en la revista Anales de Pediatría.

«Creemos que es un problema importante», no solamente nutricional, que pone en riesgo la salud de los niños, comentó a Medscape en español la Dra. Rosaura Leis, coordinadora del comité y presidenta de la Fundación Española de Nutrición, catedrática de pediatría en la Universidad de Santiago de Compostela, miembro de Instituto de Investigación Sanitaria de Santiago (IDIS) y del Centro de Investigación Biomédica en Red (Ciber OBN).

El término bebida energética suele asociarse a las bebidas no alcohólicas con alto contenido en cafeína, azúcar y otros ingredientes, como taurina, l-carnitina, glucuronolactona, ginkgo,  guaraná, ginseng y algunas vitaminas del grupo B.

«Cuando leemos bebidas energéticas automáticamente asociamos que aportan calorías. Puede ser que efectivamente se tome una bebida rica en azúcares, por los azúcares añadidos que contiene, algo que debe ser limitado; muchas veces no aportan demasiadas calorías, sino cafeína y otras sustancias estimulantes» indicó justificando el cambio de nombre propuesto.

La Dra. Leis es enfática en poner el foco en la cafeína. La cafeína es el principal estimulante de estas bebidas y responsable de sus efectos nocivos para la salud. Presente en concentraciones que oscilan entre 15 y 55 mg/100 ml. Otros ingredientes, como el guaraná, pueden contener cafeína en cantidades no reveladas en la etiqueta.

En cuanto al azúcar, una lata de 500 ml puede contener entre 50 y 60 g de azúcares libres, muy por encima de 5 % de la ingesta energética total recomendada por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Las formulaciones light o «cero» de estas bebidas pueden llevar al usuario a creer que lo que consume no representa ningún riesgo para la salud. «Puede ser cero azúcar, ¿pero qué significa en el resto de los componentes que aporta?», cuestionó Leis.

La preocupación se sustenta en el consumo creciente entre adolescentes, población vulnerable que muchas veces desconoce el impacto negativo que estos productos pueden tener en su salud a corto, mediano y largo plazos. «Cada vez se consume a edades más tempranas, tenemos registrado consumo a partir de los seis años», refirió la Dra. Leis.

El consumo de estas bebidas se asocia con nerviosismo, insomnio, irritabilidad, dificultades emocionales, estrés grave o ansiedad, trastornos cardiovasculares, metabólicos y gastrointestinales, sobrepeso y obesidad, adicción, mala salud bucal, hábitos de vida poco saludables y disminución del bienestar.

Lea el artículo completo y participe del debate en: Bebidas energéticas conllevan riesgos para la salud, especialmente a la población infantil y adolescente – Medscape – 16 de jul de 2025 (debe registrarse en el sitio web).

Pronostican en Latinoamérica alarmante incremento en los casos de tuberculosis debido al cambio climático

Es probable que en Latinoamérica el aumento de las migraciones humanas, producto de eventos climáticos extremos, y el posterior asentamiento de la población en núcleos urbanos precarios desencadenen un incremento de hasta 45 % en los casos incidentes de tuberculosis para 2050.

La alarmante predicción surgió del empleo de modelos matemáticos, se reportó en la revista BMJ Global Health y constituye un verdadero llamado a la acción: en la región es necesario prestar más atención a factores estructurales que facilitan la transmisión de la enfermedad y que resultan exacerbados por el impacto del cambio climático.

«Me interesan los determinantes sociales de la tuberculosis y las desigualdades en salud. Zonas como los barrios marginales urbanos y los asentamientos informales superpoblados conllevan una probabilidad aproximadamente tres veces mayor de desarrollar la enfermedad, y se prevé que el cambio climático agrave este problema», comentó a Medscape en español Lara Goscé, Ph. D., experta en modelado matemático, profesora en Reino Unido de la London School of Hygiene & Tropical Medicine (LSHTM) y el University College London (UCL), además de integrante del equipo autoral del estudio que dejó este preocupante horizonte para la región.

Para arribar al valor pronosticado, la investigación tuvo en cuenta estimaciones recientes de migraciones en cuatro ciudades de Brasil (Río de Janeiro, San Pablo, Salvador y Curitiba) y dos de Colombia (Bogotá y Medellín). Incluyó la carga que hoy genera en esos sitios la tuberculosis y consideró el impacto de las pobres condiciones de vida para llevar el cálculo al año 2050. Esto último con base en un posible escenario de cambio climático moderado, es decir, sin subirse al pronóstico climático más pesimista.

El resultado obtenido puede considerarse un primer paso, ya que el grupo que integra Goscé contempla profundizar estas observaciones. Los próximos esfuerzos tienen el afán de conocer más a fondo cómo influirán las migraciones climáticas en la epidemia de tuberculosis en Brasil, donde ya han estudiado el papel que tienen las condiciones de encarcelamiento en la epidemiología de la tuberculosis.

«Utilizamos modelos matemáticos para estimar el impacto epidemiológico y económico de intervenciones específicas con la finalidad de fundamentar la formulación de políticas», explicó Goscé.

Lea el texto completo y participe en el debate en: Pronostican en Latinoamérica alarmante incremento en los casos de tuberculosis debido al cambio climático – Medscape – 4 de jul de 2025 (debe registrarse en el sitio web).

En busca de un equilibrio perfecto entre riesgos y beneficios en el tratamiento de la tromboembolia venosa

En los albores del siglo XXI el tratamiento de la tromboembolia venosa seguía siendo un tema oscuro. Con el respaldo de un médico y un legado de práctica paternalista convencimos a los pacientes de hacer lo que ahora parece impensable. La heparina no fraccionada puede provenir de cerdos y ganado vacuno, pero la administramos como si fuera aceite de serpiente. Los pacientes pasaron cinco (o más) días en el hospital buscando tiempos de tromboplastina parcial y soportando interrupciones con repetidas tomas de muestras sanguíneas. Finalmente les dimos de alta con el único fármaco lo suficientemente malo para requerir un puesto de enfermería y una clínica con el mismo nombre.

Nuestro enfoque para equilibrar el riesgo y el beneficio fue igualmente rudimentario. A los pacientes con diagnóstico de su primera tromboembolia venosa se les ofreció la proverbial «prueba de vida». Generalmente recibían de tres a seis meses de anticoagulación antes de que se les recomendara suspenderla, con una guía tan superficial como vaga: «Si siente dificultad para respirar, acuda a urgencias». No importaba si el coágulo inicial era causa de una embolia pulmonar o una trombosis venosa profunda. O si existía una enfermedad cardiopulmonar comórbida. Si presentaban una segunda tromboembolia venosa, suponiendo que sobrevivieran, se repetía el esquema de tratamiento inicial (incluida la hospitalización).

Para 2008 las recomendaciones incorporaron datos que demostraban que en el caso de eventos no provocados los tratamientos fijos de anticoagulación ofrecían menos alivio que los diferidos. Esto impulsó el análisis riesgo-beneficio a un primer plano en lo relacionado con la tromboembolia venosa. Médicos y pacientes se vieron obligados a sopesar la recurrencia de la tromboembolia venosa con el riesgo de hemorragia y a decidir suspender el tratamiento después de tres meses o continuarlo indefinidamente. Poco después se comercializaron los nuevos anticoagulantes, lo que hizo que la anticoagulación indefinida fuera ligeramente más aceptable.

Mientras tanto, el campo continuó perfeccionando los cálculos de riesgo. La prueba del dímero D tuvo su momento de gloria antes de ser relegada a un segundo plano por las recomendaciones CHEST de 2016 sobre tromboembolia venosa. La ecografía de extremidades inferiores también fue útil, pero no estaba del todo claro dónde y cómo encajaba en el riesgo general tras considerar otros factores. Ambos han dado paso a modelos más complejos que funcionan bien en situaciones particulares. Incluso existen calculadoras de riesgo en línea para ayudar a combatir la epidemia de escasez de tiempo que afecta a todas las clínicas de medicina del siglo XXI.

El último avance reduce el sangrado más que el riesgo de recurrencia de tromboembolia venosa. En 2013 el ensayo AMPLIFY-EXT demostró que tras seis meses de tratamiento a dosis completa, media dosis de apixabán reducía el sangrado sin aumentar el riesgo de recurrencia. Estos hallazgos se replicaron con rivaroxabán en el estudio EINSTEIN CHOICE.

En conjunto, AMPLIFY-EXT y EINSTEIN CHOICE proporcionan sólida evidencia de que para quienes presentan un primer episodio de tromboembolia venosa con equilibrio clínico (definido como la incertidumbre sobre si la relación riesgo-beneficio favorecía la continuación del tratamiento) tras seis meses de anticoagulación a dosis completa, las dosis reducidas de apixabán o rivaroxabán son excelentes opciones. La versión más reciente de las recomendaciones de tratamiento de tromboembolia venosa de CHEST avala esta práctica.

Lea el texto completo y comparta su opinión en: En busca de un equilibrio perfecto entre riesgos y beneficios en el tratamiento de la tromboembolia venosa – Medscape – 24 de jun de 2025 (debe registrarse en el siti web).

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