Con el fin de satisfacer las necesidades regionales de indexación y recuperación de la literatura científica y técnica en América Latina y el Caribe, el tesauro DeCS/MeSH fue creado en 1986 como una versión en portugués y español de los términos y categorías temáticas del tesauro Medical Subject Headings (MeSH) y se amplió con una categoría más, Salud pública. Con el tiempo, DeCS/MeSH recibió otras tres categorías exclusivas: Homeopatía (1990), Ciencia y Salud (2005) y Vigilancia Sanitaria (2005). Así, el tesauro DeCS/MeSH contiene 16 categorías de MeSH más 4 categorías presentes exclusivamente en el DeCS.
La inclusión de una nueva categoría específica en el tesauro DeCS surge de la necesidad de representar la literatura especializada de una determinada área de conocimiento. Las medicinas tradicionales, complementarias e integrativas (MTCI) comprenden una serie de sistemas médicos, terapéuticos y de práctica sanitaria, que tienen en común una visión integral de los seres vivos, la salud y la enfermedad. Algunos de estos sistemas forman parte de las tradiciones y conocimientos ancestrales de las culturas antiguas, otros son propuestas innovadoras que promueven una visión holística de la vida, la salud, los procesos de enfermedad, el cuidado, la recuperación, la rehabilitación y mismo la muerte.
Al asumir la gestión de la BVS MTCI, la Red de Medicinas Tradicionales, Complementarias e Integrativas de las Américas (Red MTCI Americas), una iniciativa de colaboración internacional, propuso agregar los Temas de MTCI en el Tesauro DeCS/MeSH, con el fin de facilitar el acceso a los documentos publicados sobre el tema.
La nueva categoría temática exclusiva de DeCS/MeSH fue desarrollada por BIREME/OPS/OMS, responsable de la gestión del tesauro DeCS/MeSH, basado en la estructura de tópicos de la BVS MTCI, representada a continuación y que se expande a niveles más específicos:
Paso 1 – Propuesta de estructuración jerárquica que contenga los términos de la nueva categoría
BIREME/OPS ha recopilado los términos candidatos para constituir la nueva categoría. Después de la selección para identificar términos que aún no existían en el tesauro, los nuevos términos tuvieron sus definiciones compiladas y se organizaron en descriptores y términos alternativos. El proceso se registró en fichas terminológicas compuestas por:
Término en inglés, español y portugués;
Términos alternativos;
Código jerárquico;
Jerarquía (estructura de términos genéricos);
Definiciones en inglés, español y portugués, cuando sea posible.
Se presentó un documento inicial a un comité de expertos de la Red MTCI Américas, que hizo sugerencias para modificaciones, inserciones, supresiones o movimientos de términos. El trabajo colaborativo originó un documento técnico como subsidio a la consulta pública sobre la creación de la nueva categoría.
La propuesta es incluir, a partir de la próxima edición de DeCS/MeSH, una categoría de código [MT] denominada “Medicinas Tradicionales, Complementarias e Integrativas”, que contiene 89 descriptores jerárquicos, de los cuales 38 serían nuevos en el tesauro.
Paso 2 – Consulta pública
El documento técnico para presentar al público en general la estructura de la nueva categoría y las fichas terminológicas de los nuevos términos que la componen sirve como punto de partida para el análisis de la propuesta del nuevo eje temático. Los términos que ya están presentes en el tesauro DeCS/MeSH en otras categorías se indicaron en la jerarquía con un enlace a sus registros terminológicos actuales.
El objetivo de esta etapa es permitir que todas las partes interesadas participen en la creación de la categoría y puedan transmitir sus opiniones y sugerencias. Como parte de la metodología para la creación de nuevas categorías, la consulta pública se lanzó en una página del portal DeCS/MeSH que da acceso al documento técnico PDF y al formulario que contiene preguntas específicas sobre la relevancia del nombre de la categoría, las subcategorías analizadas y los campos para la libre expresión, opinión y sugerencia de inclusión o eliminación de términos. La página estará disponible del 10 de marzo al 10 de abril de 2022, período cuando también se aceptarán respuestas al formulario.
Paso 3 – La consolidación de la nueva categoría
La consolidación de la categoría MTCI se llevará a cabo después del análisis por parte de la Red MTCI Américas de las sugerencias realizadas en la etapa de consulta pública, con BIREME/OPS responsable de la inclusión de las modificaciones aprobadas por el Comité de Expertos en MTCI en el sistema de gestión de tesauros.
Cuando esté disponible en el lanzamiento de la edición 2022 de DeCS/MeSH, la nueva categoría se convertirá en la quinta categoría exclusiva del tesauro.
Modificación del eje nasal desviado en pacientes operados con deformidad nasal compleja
La pirámide nasal con frecuencia presenta desviaciones con relación al eje sagital, que repercuten negativamente en la estética facial. El protocolo para el tratamiento de las deformidades nasales complejas en el Hospital “Hermanos Ameijeiras” incluye las desviaciones rinoseptales primarias y secundarias.
En este trabajo se evalúa la corrección del eje nasal desviado, según el origen de la desviación y la vía de abordaje quirúrgico.
Se realizó un estudio analítico de la modificación del eje nasal con fotografías estandarizadas y comparadas del pre y postoperatorio y se relacionaron los resultados obtenidos, según el origen de la deformidad, tipo de desviación y vía de abordaje quirúrgico.
De los pacientes que tenían un eje desviado en el preoperatorio, 74,4 % tuvieron corrección total y 24,3 % corrección parcial en el postoperatorio. Según el origen de la deformidad y teniendo en cuenta el porcentaje de casos que tuvieron corrección total de la desviación en el postoperatorio, se obtuvieron los mejores resultados en las desviaciones postraumáticas con un 100 % de corrección total y en la rectificación del ángulo del eje nasal recto lateralizado con relación a la desviación del eje nasal desviado en C. La vía de abordaje no determinó de forma significativa la corrección del eje nasal desviado.
En conclusión, el eje nasal según estudio fotográfico estandarizado permite evaluar la corrección postoperatoria de las desviaciones nasales. El protocolo para el tratamiento de las deformidades nasales complejas del Hospital “Hermanos Ameijeiras” tiene buenos resultados en la corrección de las desviaciones nasales.
A los 14 años, Dankay Kanu (a la derecha, con un mentor de la ONG 2YoungLives, que ayuda a las niñas embarazadas en Sierra Leona a continuar su educación y encontrar trabajo) quedó embarazada de un hombre mayor que se negó a usar un condón y luego negó la paternidad. Aunque dejó la escuela por un tiempo, desde entonces reanudó sus estudios mientras criaba sola a su hijo de dos años, Ishmael. «Ser madre a esta edad no es exactamente fácil», dijo, «pero me hará más fuerte». @UNFPA/Michael Duff
La mitad. Esta es la alarmante cifra de embarazos que las niñas y mujeres no eligen deliberadamente.
La edición 2022 del Estado Mundial de la Población, informe bandera del Fondo de Población de la ONU (UNFPA, en inglés), publicado hoy, se centra en la ignorada crisis de los embarazos no intencionales. Titulado Visibilizar lo invisible, el informe examina cómo estos embarazos suponen un fracaso mundial en la defensa de los derechos humanos fundamentales. Hay una media de 121 millones de embarazos no deseados cada año —331.000 al día— y se espera que esta cifra se incremente con el aumento de la población si no tomamos medidas drásticas.
La capacidad de decidir si se quiere tener hijos o no, cuántos y con quién forma parte esencial de los derechos reproductivos de las niñas y mujeres. Cuando este derecho se ignora o está en riesgo —debido a restricciones sociales, a abusos, a falta de servicios sanitarios o a la escasa prioridad que suele otorgarse a la mitad femenina de la humanidad— las consecuencias se agravan. Los embarazos no intencionales tienen un impacto tanto en las vidas de los individuos como en las sociedades en su conjunto y dificultan el progreso en materia de salud, educación e igualdad de género, incrementan la pobreza y la falta de oportunidades y suponen un coste de miles de millones en recursos.
Más de tres de cada cinco embarazos no intencionales terminan en aborto. Se estima que un 45 por ciento de todos los abortos se lleva a cabo en condiciones de riesgo en países donde esta intervención es ilegal, está restringida o es muy costosa en lugares seguros. Los abortos inseguros provocan la hospitalización de unos siete millones de mujeres al año en todo el mundo y son una de las principales causas de muertes maternas.
Un objetivo primordial del UNFPA es lograr un mundo en el que cada embarazo sea deseado. A continuación, se presentan siete mitos sobre los embarazos no intencionales que contribuyen a generar vergüenza, estigma y malentendidos que debemos superar para terminar con esta crisis.
Mito 1: Solo las mujeres promiscuas y las adolescentes imprudentes tienen embarazos no intencionales.
Toda mujer fértil, con independencia de la edad, estado civil u origen puede quedarse embarazada de manera inesperada, así como personas que no se identifican como mujeres. Es un error explicar esta alta incidencia en base a estereotipos de género.
Por ejemplo, a pesar de que los métodos anticonceptivos modernos son cada vez más accesibles, ninguno es cien por cien infalibe. La abstinencia sexual también puede fallar debido a causas como la coacción o la violencia. Otros factores que socavan la capacidad de las mujeres y niñas para ejercer su libertad reproductiva y autonomía corporal incluyen la desigualdad de género, la pobreza, la vergüenza, el miedo y la violencia de género. Los hombres desempeñan un papel decisivo: en el mundo, casi un cuarto de las mujeres no pueden negarse a tener relaciones sexuales. Las violaciones provocan embarazos no intencionales en una proporción igual o superior a las relaciones sexuales consentidas.
Jóvenes o mayores, casadas o solteras, sexualmente activas o no, todas las mujeres y personas transgénero o no binarias son vulnerables si tienen la capacidad de quedarse embarazadas.
Mito 2: Las mujeres no utilizan métodos anticonceptivos porque no los conocen o no los pueden conseguir.
A escala mundial, se estima que 257 millones de mujeres que no quieren quedarse embarazadas no utilizan métodos anticonceptivos seguros y modernos. Entre ellas, 172 millones no utilizan ningún método. La falta de conocimiento o de acceso a métodos anticonceptivos es una de las razones menos mencionadas para su no utilización. Las razones más importantes son la preocupación por los efectos secundarios, tener relaciones sexuales poco frecuentes o inexistentes y la oposición a la utilización de preservativos u otros métodos. La desinformación sobre los efectos en la fertilidad a largo plazo se suma a los miedos relativos a la anticoncepción.
Para responder a la crisis de los embarazos no intencionales, el UNFPA ha reforzado el acceso a métodos anticonceptivos, proporcionando 724 millones de preservativos masculinos, 80 millones de ciclos de anticonceptivos orales y decenas de millones de otros métodos anticonceptivos solo en el año 2020. Este suministro es fundamental, pero también lo es derribar las barreras personales y sociales que dificultan la utilización de anticonceptivos.
Mito 3: El acceso legal y libre al aborto incentiva a las mujeres a mantener relaciones sexuales sin protección.
En realidad, la tasa de embarazos no intencionales tiende a ser más baja en países con una legislación más progresista sobre el aborto, donde el aborto seguro es accesible si así se desea o en la mayoría de condiciones. En aquellos países en los que el aborto está restringido o prohibido, un mayor número de mujeres tiene embarazos de manera inesperada.
Entonces, ¿cuáles son las razones? La relación existente entre los embarazos no intencionales, el acceso al aborto seguro y los niveles de desarrollo socioeconómico. La legislación progresista sobre el aborto probablemente no tiene relevancia sobre la tasa de embarazos no intencionales. Al contrario, estas leyes suelen existir en aquellos lugares en los que los derechos de las mujeres y niñas se respetan y en los que hay más servicios de salud sexual y reproductiva para las personas sexualmente activas.
En resumen, cuando las mujeres tienen acceso a servicios de salud adecuados y tienen la capacidad de ejercer sus derechos sobre la libertad reproductiva y autonomía corporal, las tasas de embarazos no intencionales descienden con independencia de las leyes existentes en materia de aborto.
Mito 4: La culpa de los embarazos no intencionales es siempre de la persona.
A pesar de que, a nivel individual, los embarazos no intencionales son obviamente el resultado de mantener relaciones sexuales sin protección, las causas más profundas hunden sus raíces en la sociedad. Las investigaciones muestran que las tasas de embarazos no intencionales varían enormemente según el país y reflejan sus niveles de desarrollo general. Condiciones socioeconómicas como la renta, la educación, la igualdad de género y la existencia de servicios de salud desempeñan un papel fundamental en establecer las probabilidades de que una mujer se quede embarazada de manera inesperada. Limitar la cuestión a un asunto de responsabilidad personal obvia estos factores esenciales.
Por último, el relato de los embarazos no intencionales refleja el valor que el mundo otorga —o no— a las mujeres y niñas. Cuando las sociedades restringen la libertad reproductiva de las mujeres, la maternidad puede convertirse en la única opción y no en una decisión sopesada y un deseo. Por el contrario, cuando las sociedades dan poder a las mujeres para tomar sus propias decisiones, reconocen el valor inherente de las mujeres. Los países con mayores niveles de decisión informada reducen tanto los embarazos no intencionales como sus consecuencias negativas de amplio alcance.
Mito 5: Las mujeres casadas no tienen que preocuparse por los embarazos no intencionales.
Las mujeres y niñas casadas no suelen incluirse en este debate sencillamente porque se asume que el matrimonio equivale a tener hijos. De hecho, las mujeres casadas son tan susceptibles o más de tener embarazos no intencionales que cualquier otra mujer.
Junto con el riesgo habitual del fallo de los métodos anticonceptivos, existen cuestiones vitales de poder y capacidad de decisión dentro del matrimonio: las adolescentes pueden verse forzadas al matrimonio precoz por sus familias para evitar la deshonra y el estigma del embarazo fuera del matrimonio. Las niñas en matrimonios infantiles con hombres mucho mayores suelen tener poca formación y poder y muchas de ellas no pueden tomar ninguna elección reproductiva. En los casos de maltrato en el hogar, las mujeres tienen un 53 por ciento menos de probabilidades de utilizar anticonceptivos, y dos veces más de posibilidades de embarazo no intencional.
Mito 6: Los embarazos no intencionales son embarazos no deseados.
Pese a que más del 60 por ciento de los embarazos no intencionales terminan en aborto, no todos son no deseados. Algunos son “accidentes felices” que las mujeres llevan a término. Una amplia encuesta en Francia averiguó que las mujeres prefieren decir que un embarazo fue no planeado a decir que fue no deseado.
La actitud de las mujeres hacia el embarazo puede variar en el tiempo. Algunas no saben si querrán tener hijos o tener más hijos de los que ya tienen. Otras están seguras de que los desean pero no están convencidas de sus circunstancias presentes y futuras. Las hay que cambian de opinión antes o incluso durante el embarazo. Sin embargo, puede que otras se resignen al hecho de que el embarazo es lo que se espera de ellas, y creen que casi no pueden intervenir en la decisión, si es que pueden. Necesitamos más investigaciones que nos ayuden a desentrañar esta variedad de situaciones y a ofrecer mejores oportunidades para que las mujeres tomen decisiones reales e informadas sobre sus cuerpos y su futuro.
Mito 7: Los embarazos no intencionales no son una verdadera crisis.
La alta tasa de embarazos no intencionales tiene consecuencias devastadoras a nivel mundial que afectan prácticamente a cada aspecto del desarrollo humano. En un mundo que ya se enfrenta a grandes retos como el cambio climático, guerras, desastres naturales y migraciones en masa, los embarazos no intencionales y los daños que conllevan suponen un gran derroche: miles de millones de dólares en costes de atención sanitaria, bajos niveles de progreso social, altos niveles persistentes de abortos inseguros que tienen como resultado muertes maternas e incremento de la pobreza y del hambre.
Por encima de todo, esta crisis conduce a un desaprovechamiento del potencial de las mujeres y niñas. La incapacidad de ejercer el control sobre su salud reproductiva atrapa a millones de ellas en una espiral de dificultades y pérdida de oportunidades que se perpetúa de generación en generación. Empoderar a las mujeres para que tomen decisiones conscientes y deliberadas sobre sus embarazos es esencial para lograr los avances en educación, salud e igualdad de género en los que el mundo deposita sus esperanzas.
La Revista Cubana de Información en Ciencias de la Salud adopta el flujo continuo en un único volumen al año
En el año 2017, laRevista Cubana de Información en Ciencias de la Saludadoptóel modelo de publicación continua, manteniendo la estructura de los cuatronúmeros anuales, con vistas a lograr una difusión más expedita de los resultadosde las investigaciones, a través de la flexibilización de los plazos de publicación.
Nos complace anunciar la decisión del comité editorial de pasar a la publicacióncontinua en un volumen anual único, apartir del volumen 33 del año 2022,eliminando así la salida periódica de los números.
Con esta decisión se busca optimizar los procesos editoriales y se reafirma laexigencia de cumplir con los parámetros de calidad de la publicación científica,sinviolentarlostiemposnilosprocesosdeevaluaciónyedicióndelosmanuscritos. Se mantendrá la notificación sobre los nuevos artículos publicados através de correo electrónico para los usuarios registrados en el sitio web de larevistayatravésdenuestrapáginaenFacebook.
Dra. C. Grisel Zacca González Editoraejecutiva
Análisis bibliométrico de publicaciones sobre el Proceso de Atención de Enfermería del período 2015-2020
El Proceso de Atención de Enfermería ha sido abordado por diferentes autores desde su percepción, teniendo en cuenta diferentes tipos de estudio que evidencian la producción científica de los profesionales de la enfermería en esta temática.
En este trabajo se caracterizan las publicaciones científicas sobre Proceso de Atención de Enfermería en el período 2015-2020.
Se realizó un estudio bibliométrico descriptivo, retrospectivo sobre la producción científica referente al Proceso de Atención de Enfermería, en las revistas indexadas en SciELO, BDENF, IBECS, LILACS y MEDLINE.
De los 175 artículos revisados solo 26 (14,85 %) cumplieron con los criterios de inclusión declarados en el estudio. El año de mayor productividad científica fue el 2017. En relación con el número de autores por artículo, la categoría de 3 a 6 autores fue la más frecuente (80,77 %). Existió un predominio de los artículos originales con 61,53 %, seguidos por las revisiones con 23,07 % y las presentaciones de caso con 15,38 %. Todos los artículos fueron citados con posterioridad por otros autores.
En conclusión, las publicaciones científicas sobre Proceso de Atención de Enfermería se caracterizaron según indicadores de producción e indicadores de visibilidad e impacto con predominio de los artículos originales, siendo referenciados en otros artículos científicos. Son escasas las publicaciones donde se abordan los aspectos teóricos, metodológicos y de práctica clínica en relación con el Proceso de Atención de Enfermería.