
La demencia es un término que engloba varias enfermedades que afectan a la memoria, el pensamiento y la capacidad para realizar actividades cotidianas. La enfermedad empeora con el tiempo. Afecta principalmente a las personas de edad, pero no todas las personas la contraerán conforme envejecen.
Entre los factores que aumentan el riesgo de sufrir demencia cabe destacar:
- la edad (es más común en personas de 65 años o más)
- la hipertensión arterial
- un exceso de azúcar en la sangre (diabetes)
- el exceso de peso o la obesidad
- el tabaquismo
- el consumo excesivo de alcohol
- la inactividad física
- el aislamiento social
- la depresión.
La demencia es un síndrome que puede deberse a una serie de enfermedades que, con el tiempo, destruyen las células nerviosas y dañan el cerebro, lo que generalmente conduce al deterioro de la función cognitiva (es decir, la capacidad para procesar el pensamiento) más allá de lo que podría considerarse una consecuencia habitual del envejecimiento biológico. Si bien la conciencia no se ve afectada, el deterioro de la función cognitiva suele ir acompañado, y en ocasiones precedido, por cambios en el estado de ánimo, el control emocional, el comportamiento o la motivación.
La demencia tiene consecuencias físicas, psicológicas, sociales y económicas, no solo para las personas que viven con la enfermedad, sino también para sus cuidadores, las familias y la sociedad en general. A menudo hay una falta de concienciación y de comprensión de la demencia, lo que puede causar estigmatización y suponer un obstáculo para el diagnóstico y la atención.
Datos y cifras
- En 2021, 57 millones de personas en todo el mundo vivían con demencia, de las cuales más del 60 % se encontraban en países de ingreso mediano y bajo. Cada año, hay casi diez millones de casos nuevos.
- La demencia es el resultado de diversas enfermedades y lesiones que afectan el cerebro. La enfermedad de Alzheimer es la forma más común de demencia y puede representar entre un 60 % y un 70 % de los casos.
- La demencia es, en la actualidad, la séptima causa de defunción y una de las causas principales de discapacidad y dependencia entre las personas de edad en el mundo entero.
- En 2019, la demencia tuvo un costo para las economías de todo el mundo de US$ 1,3 billones; aproximadamente el 50 % de esta cifra es imputable a la atención que proporcionan cuidadores informales (por ejemplo, familiares y amigos cercanos), que, de promedio, dedican unas cinco horas diarias a labores de atención y supervisión.
- La demencia afecta de manera desproporcionada a las mujeres, tanto directa como indirectamente. Estas presentan unos índices más elevados de años de vida ajustados en función de la discapacidad y de mortalidad como consecuencia de la demencia, pero también son las responsables del 70 % de las horas de cuidados que reciben las personas que viven con demencia.
Signos y síntomas
A veces, la persona tiene cambios de humor o de conducta antes de que empiecen los problemas de memoria. Los síntomas empeoran con el tiempo y la mayoría de las personas con demencia precisarán ayuda en su día a día.
Los signos y síntomas precoces son:
- olvidar cosas o acontecimientos recientes
- perder o extraviar cosas
- perderse al caminar o conducir
- sentirse desubicado, incluso en lugares familiares
- perder la noción del tiempo
- dificultades para resolver problemas o tomar decisiones
- problemas para seguir conversaciones o a la hora de encontrar las palabras
- dificultades para realizar tareas habituales
- errores de cálculo al juzgar visualmente a qué distancia se encuentran los objetos
Los cambios comunes en el estado de ánimo y el comportamiento incluyen:
- sensación de ansiedad, tristeza o enojo por las pérdidas de memoria
- cambios en la personalidad
- conducta inapropiada
- renuncia al trabajo o a las actividades sociales
- pérdida de interés por las emociones de otras personas
La demencia afecta a cada persona de una manera diferente, en función de las causas subyacentes, otras condiciones de salud y el funcionamiento cognitivo de la persona antes de enfermar.
La mayoría de los síntomas empeoran con el tiempo, mientras que otros podrían desaparecer o manifestarse únicamente en las últimas etapas de la demencia. A medida que la enfermedad avanza, aumenta la necesidad de ayuda con los cuidados personales. Las personas con demencia pueden no ser capaces de reconocer a familiares o amigos, desarrollar dificultades para desplazarse, perder el control sobre la vejiga y los intestinos, tener problemas para comer y beber y experimentar cambios de comportamiento, como exhibir una conducta agresiva, que provocan inquietud tanto en la persona con demencia como en las que lo rodean.